Al parecer esa noticia nos alegró a todos, era casi ya la hora de la comida. En ese momento sólo Jess y yo compartíamos la clase de biología.
- Busquemos a Liz y Alex –le dije a Jess, con quien compartía mi pupitre –vamos a mi casa a comer –susurré al darme cuenta de que la profesora Champsaw me había mirado de reojo –Le dije a Philip y Sarahí que invitaría a algunos amigos.
- Mandemos un mensaje de texto a sus celulares –murmuró Jess –para decirles que los vemos en la entrada de la escuela.
- Tienes razón, es mejor idea –la profesora me miró de nuevo –creo que será difícil encontrarlos si no conocemos sus horarios.
Envié un par de mensajes, uno a Liz para verla en la entrada y uno a Sarahí avisando que había terminado el día de clases y que pronto regresaba a casa con mis invitados.
Esperé con Jess cerca de puerta principal de la escuela, conversando a cerca de nuestro primer día de clases mientras nuestros amigos.
- Que bien que terminaron pronto las clases –dijo Liz anunciando su llegada –la señora Darbus me estaba matando de aburrimiento, definitivamente la clase de ciencias no es para mí.
- Pues yo estaba disfrutando la clase de inglés con el profesor Sánchez –comentó Alex –es muy entretenido.
- Y ¿a dónde vamos a comer? –preguntó Liz
- Ah, ¿no te lo dije? –preguntó Jess y tomó su celular para corroborar –vamos a casa de Fer.
- Bien, bien –respondió Alex entusiasmado –ahora si la conoceré después de tanto tiempo.
- Pues vamos Fer –dijo Liz con apuro –¿qué esperamos?
- Sí, en un momento llegará Nahuel por nosotros –miré la hora, le había avisado la hora de salida para no esperar tanto tiempo –esperemos, no debe tardar.
Y mientras esperaba, aproveché para enviar mensajes a mis amigos de la colonia para hacerles la invitación a la comida, pues me parecía un buen momento para que Alex y Liz los conocieran.
- Fer –levanté la vista del celular para ver a Kev, que me hablaba –¿qué planes tienes hoy? Me preguntaba si… – dudó al ver a mis amigos a mi lado –¿querías venir a comer conmigo y mis amigos?
- Lo siento Kev, el día de hoy ya hice planes con mis amigos –asintió desganado –quizá otro día.
- ¿A dónde van?
- Hola –interrumpió Liz –estamos aquí, soy Lizbeth ¿me recuerdas? –apenas la miró, y eso me molesto por un breve instante –Vamos a casa de Fer.
- Lo siento Lizbeth –los miró con cortesía a todos al notar mi reacción – y demás chicos.
- Jesús McCartney, Alejandro Shicket, y Lizbeth Corelli –los presenté de manera formal, para hacerlos notar –son mis amigos.
- Supongo que ya me conocen –dijo en tono cortés, aunque forzado –ahora si nos presentaron formalmente –hizo una pausa y me miró de nuevo –Aun no hago planes, primero quería saber si estabas disponible para salir, pero podemos ir con tus amigos a algún restaurante -sugirió
- La verdad es que ya avisé en mi casa que llegaremos a comer allá y no tardan en llegar por nosotros para llevarnos –dudé un segundo, pero no quería ser descortés –Pero si quieres puedes venir.
Jess y Liz no parecían muy contentos con mi invitación, y los entiendo, la actitud de Kev no había sido la mejor, pero no quería ser descortés con Kev, había pasado ratos entretenidos con él y ahora tenía oportunidad de devolver un poco de su generosidad y así invitarlo de manera cordial a mi casa.
Kev lo pensó unos momentos, muy breves por cierto, y decidió ir. Escribió un par de mensajes en su celular, a sus amigos seguramente. Y esperó con nosotros a Nahuel para seguirnos después en su auto rumbo a mi casa.
Al cabo de un rato estábamos ya en la sala de estar de mi casa, platicando animadamente mientras estaba listo todo para comer. Y al mismo tiempo esperaba ansiosa que llegaran mis amigos de la colonia que ya me habían confirmado su asistencia.
- Chicos –anuncié –invité a algunos amigos que quiero que conozcan –me sentía animado –espero no les moleste –miré a Liz, Alex y Kev –Jess ya los conoce.
- Está bien Fer –respondió Alex animado –yo encantado de conocer a tus amigos… – hubo silencio en la sala –oye tu casa es increíble –miraba para todos lados asombrado
- Alex, no has visto nada aún –anunció Jess, quien ya conocía mi casa tan bien como yo –ya tendrás tiempo de conocer el resto de la casa.
- Bueno y a todo esto –interrumpió Kev –¿cuántas personas más esperamos?
- Invité a 7 amigos más –miré el reloj –no deben tardar, me confirmaron que vendrían y son puntuales, bueno, la mayoría.
En unos minutos se escuchó el timbre de la casa, estaban llegando ya los demás. Mary-Kate y Mike Cartwright (mellizos) con Rosie Dávila llegaron primero; enseguida Stephanie Brewer y Paulina Seawright; y al final un poco retrasados Gabriel Maryn y Ryant Flune.
Cuando todos los invitados llegaron proseguimos a pasar al comedor, era lo bastante grande para todos, hasta yo me sorprendía de lo grande que era, ya que en escasas ocasiones se utilizaba en casa. Así que muy cómodos nos sentamos todos para disponernos a comer los platos que Mildred, Alexa, Amber y Rachel nos servían apresuradas.
Philip se había lucido con los platillos, estaba exquisito, y no sólo lo disfruté yo, los demás estaban encantados con el banquete que nos ofrecieron.
Al terminar salimos al jardín derecho de la casa, era un lugar agradable con algo de sombra que daban los árboles y arbustos. En el pasto había unas cuantas bancas y sillas para disfrutar del fresco y hermoso paisaje natural.
- Es muy bonita tu casa –dijo Liz admirando el jardín –no conocía aún esta parte.
- Gracias –era un cumplido para mí –mis papás y mis hermanos tienen ciertos gustos y esta parte es mi aportación a la casa sonreí orgullosa –a Pablo, Palmer y a mí nos costó trabajo acomodarlo y dejarlo cómo lo ven –me sentía entusiasmada de que pudieran disfrutar de una lugar que yo misma había ayudado a decorar –de vez en cuando les ayudo a acomodar y modificar algunas cosas, pero siempre procuramos tenerlo lo más perfecto posible.
- ¿Quieres decir que haces labores de jardinera? –preguntó Kev con un gesto de mal gusto
- Sí, me gusta mantener mi lugar favorito siempre bien cuidado.
- Pero hay personas a las que se les paga para hacer eso –agregó
- Pero es mi espacio, y me gusta mantenerlo limpio y a mi gusto –alegué
- No conoces tan bien a Fer, me queda claro –se jactaba Jess, claro como mi mejor amigo, me conocía mejor que nadie –hay cosas que no sabes de ella, cómo esa, por ejemplo, y muchas otras labores de casa.
- Claro, si Fer no es como otras chicas –agregó Mike –ella es única.
- Claro –dijo Mary con una sonrisa de complicidad –y más única como tú la ves, ¿cierto?
- ¿De qué hablas? –pregunté confundida, de nuevo hablaba sin dejar las cosas claras
- Nada en especial –respondió Mike apurado –sólo digo que cada quién te conoce a su manera, y vemos cosas diferentes en tu personalidad –terminó diciendo y fulminó a Mary con la mirada, cosas de hermanos, supongo.
- Sólo decía –agregó Kev –¿para qué ensuciarse las manos? si hay personas que te ahorran eso y mucho esfuerzo.
- Pensamos diferente en ese aspecto –respondí –me gusta ser parte de la funcionalidad de mi casa, Kev.
- Claro es parte de tu personalidad –comentó Jess –si hasta cocinas con Philip.
- ¿Es cierto eso?... –preguntó Liz asombrada –¡Increíble! me gustaría poder cocinar con un chef.
- Mejor no –dijo Alex en tono burlón –arruinarías la comida.
- ¡Alex! No soy tan mal cocinera –se cruzó de brazos mientras Alex se carcajeaba
- Bueno pues hablemos de otra cosa –interrumpió Rosie simulando un bostezo –la cocina que quede para después, es un tema poco atractivo.
- Siempre tan especial para los temas –dijo Ryant –sólo no comiences con eso de la moda y pasarelas, eso sí es un tema poco atractivo.
- ¡¿De qué hablas?! –alegó Stephanie –Ese es un buen tema, aunque no es el momento de discutirlo, eso es solo entre chicas.
- También a algunos chicos nos interesa la moda –discutió Gabriel –No es exclusivo de las damas.
- Estas en lo cierto Gabriel –defendió Alex –concuerdo con eso –intercambiaron miradas y sonrieron tras conocer una cosa que tenían en común, quizá eso era un buen paso para que comenzaran por llevarse bien. –Bueno ya cambiando de tema, me agrada bastante que Fer nos presente con sus demás amigos, así todos podemos convivir.
- Y aún queda mucho tiempo para hacer algo divertido –agregó Mike mirando el reloj
- ¿Qué se te ocurre? –preguntó Jess, sonando como buenos amigos
-No tengo nada en mente –respondió Mike –Quizá alguien más tenga alguna idea.