Los días y las semanas pasaban y la relación de ellos se hacía más fuerte y estable. Ella, noche por medio se quedaba a dormir junto a él, había llegado a conocer al famoso Zack, amigo y compañero de apartamento de Dylan y novio de la chica tatuada, Kim. Durante el día alguno de ellos encontraba una forma de escabullirse en alguna aula vacía y dejar salir la pasión que se apoderaba de sus cuerpos. Si no era Dylan quien encontraba la manera de raptarla por unos minutos entre clase y clase, era ella quien lo buscaba y lo encarcelaba con un beso detrás de algún árbol. Fuere como fuera, ellos encontraban la manera de verse más tiempo que el pretendido. Lo único que llegaba a incomodarla era, esa horrible sensación que tenía cada noche cuando volvía a su cuarto o como le había pasado en los

