En el momento en que Madison se había sentado sobre su regazo supo que la chica había llegado demasiado lejos. No quería sobrepasarse con la chica y menos darle malas esperanzas. Pero solo sonrió de lado y no quito a la chica sobre su regazo a pesar de lo incómodo que se encontraba. Sabía que Laurie estaba detrás de él, a unos metros de distancia. Sentía su mirada clavada en su nuca, cómo si este lo estuviese fusilando con la mirada. Ella, prácticamente, se retorcía sobre su regazo, pero sin causarle sensación reacción en él alguna. El no era bisexual, era gay, y por más que quería no podía decírselo a Madison. Se supone que eso era lo que tenía que aparentar. —Nos está mirando—dijo ella de repente, en un susurro. El moreno sabía obviamente que hablaba de Laurie, pero solo se hizo el d

