Él rota para verla, los ojos de su esposa están fijos en Sandra, sonríe porque no solamente él sospecha que esa joven se parece mucho a su otra hija, aunque no tiene nada de su Sandra, es una chica diferente. Entre más la mira menos ve de la Sandra que ellos tenían bajo su control, esta chica se mueve con una seguridad. Algo que su hija no tendría al desconocer el mundo exterior. —Papi, estoy aburrida. —Kassandra no tolera verlos disfrutar su noche. —Tranquila, solamente un poco más, pronto terminará esto. —Me concede esta pieza, señorita Kassandra. —¡Santi!, no sabías que estabas aquí, esta sí que es sorpresa. —Te miré desde el comienzo de la ceremonia, pero no te percataste de mi presencia. Mi padre es el abogado que está llevando la ceremonia. —Disculpa, es que estaba pensando. Ya

