CAPITULO 63

1204 Words

Centro de Alto Rendimiento, Stuttgart — 8:00 a.m. Armin entró con paso firme al centro de entrenamiento. El sol apenas comenzaba a calentar los ventanales cuando la puerta del gimnasio se abrió con fuerza. —¡Mírate nada más! —dijo una voz ronca y autoritaria—. Pensé que eras un caso perdido, pero te veo vivo... aunque con cara de dormido. Era Erik Schulz, su viejo entrenador. Un hombre duro, exmilitar, con más músculos que paciencia y una sola regla: o das todo, o te largas. —Buenos días para ti también, general —respondió Armin con una media sonrisa. —No me des tus frases arrogantes aún, niño. Si crees que vas a volver a la pista así como así, estás soñando. La FIA no va a dejarte correr hasta que tu cuerpo esté al 100 %, y yo no voy a firmar ningún informe hasta que vea que vuelas e

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD