CAPITULO 66

1128 Words

El camino hacia la cabaña fue tranquilo, entre risas, anécdotas y alguna que otra canción compartida. Parecía lo correcto: alejarse, respirar, sanar. Pero esa noche, mientras la chimenea crepitaba y Diego dormía a su lado, Maroon salió en silencio al porche con una cerveza en mano. El bosque era oscuro y sereno, pero su mente no lo era. Miró al cielo y susurró: —No me olvides, idiota… Porque aunque intentara seguir, el nombre de Armin Stein seguía latiendo en su pecho como una cicatriz que no cerraba. Y lo peor… es que no quería que cerrara. El rugido de los motores era ensordecedor. El sol golpeaba el asfalto como si el mismo cielo supiera que ese día era especial. En el paddock, entre mecánicos y directivos nerviosos, Armin se ajustaba los guantes con movimientos precisos. Su mirad

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD