Arthur. Al ver a mi esposa toda desangrada y a mi hijo en manos de ese loco, pensé que sería el fin, pero luego quite esa idea de mi cabeza y decidí negociar con el desgraciado para que me entregara a mi hijo. Todo sucedió tan rápidamente que hasta era creíble. No le deseo la muerte a nadie pero supongo que se lo merecía por desgraciado, manipulador y asesino. Después de todo lo que sucedió nos trasladamos rápidamente al hospital más cercano de vieja león. Cariza se encontraba débil, su herida se abrió provocando una fuerte infección y mucha pérdida de sangre por suerte la pequeña Jadara tenía el mismo tipo de sangre y le dono a su hermana mayor. Ahora me encuentro en el cuarto de recuperación sentado cerca de la camilla en donde está mi amada. Martha tiene a nuestro bebe en sus brazos

