Arthur. Llegamos a Villa Fontana, a la residencia de mí ahora socio Dylan Castillo. Mi pequeña esposa está algo distraída y eso que aún no hemos entrado a la fiesta. Mis ojos recorren su cuerpo, realmente se ve deliciosa y ese vestido la hace ver bella, sexi, hermosa y linda para mí. Deseo desnudarla y hacerla mía, hasta saciarme de ella. Debo controlar la Bestia que hay en mí. Me aguantare las ganas hasta que termine la fiesta. -¿Estas bien?-. Pregunté preocupado al verla frunciendo el ceño y mirando todo a su alrededor. -Uh, estoy genial-. Me dice mostrando sonriendo. La tomo de la mano entrando a la residencia de los Castillo. Entramos al interior del salón, todo está bien decorado, la melodía es linda y suave, mesas, sillas de madera fina, los manteles son al estilo turquesa, la

