Narrador Omnisciente:
En el despacho del general Smith se estaba haciendo un interrogatorio, Brandon estaba haciéndole preguntas al general Smith sobre el paradero y hallazgo de su hija Freya.
Brandon sabía que había algo mal con el prometido de Freya, sabía que era un nativo, pero debía descubrir de que parte provenía Atuq.
El general se inventó una muy creíble historia, una historia que hasta el mismo Rey de Inglaterra se la creería, pero Brandon sabía que mentía, aún así, fingió haberle creído al general, pero debía describir quién era y dónde provenía el enorme nativo que se atrevió a hablarle.
—Entonces esa es toda la historia Brandon, lamento mucho haberte dejado en Francia, pero tenía que encontrar a mi hija.
—No se preocupe general, no soy padre Pero puedo entenderlo —el sonrió—, lo que aún me parece curioso es que ella regresó estando comprometida con... Atuq.
—Atuq es un noble de las tierras de Las Bahamas, es el perfecto prospecto para mí hija.
—Si, los de Las Bahamas poseen ese peculiar color de piel, de hecho, me pareció nativo —Brandon volvió a reír—, pero ya me dijo que es un noble y su palabra me basta. Debo ir y entregar mi reporte a los demás, supongo que hablara usted con el Rey.
—Trabajo para el Rey de Inglaterra, yo mismo le pasaré mi propio reporte.
—Que tenga un buen día general, nos vemos en la fiesta de compromiso de Freya.
Estrecharon las manos y Brandon salió del despacho, el sonrió ante la falta de credibilidad del general, claro que entendía que debía guardar el secreto de dónde venía Atuq, el Rey de Inglaterra detesta a los nativos y que uno de ellos estuviese en sus tierras sería una gran recompensa.
Brandon deseaba poder, posición y un puesto al lado del Rey. Pero deseaba aún más tener a Freya como su esposa, el no iba a descansar hasta tenerla en sus brazos, no importaba si debía quedar viuda.
Con un poco de cautela subió las escaleras y caminó hacia la habitación de Freya, los pasillos estaban solitarios, camino un poco más y se detuvo justo en la puerta, su rabia se hizo presente al escuchar como Freya gemía con fuerza el nombre de Atuq.
Estaba ardiendo en su propia rabia por qué el quería poseerla antes que cualquier hombre, Pero ahora, un nativo se adelantó.
Estaba por irse cuando los escuchó hablar.
—Ese blanco lo detesto, no lo quiero cerca de mi perla.
—No se acercará a mi, no si tú estás conmigo.
—Amo a mi perla, ella es lo más valioso que tiene Atuq, más valioso que el oro de la tribu.
—Espera ¿Dijiste oro? ¿Hay oro en la tribu?
—Si, hay muchas piedras y oro, pero para nosotros eso no vale nada, el valor que tiene es que eso mantiene en paz a nuestras tierras, nada más.
La sonrisa de Brandon volvió a aparecer, ahora tenía una nueva visión, hacer que el nativo dijera en que parte del mundo se encontraba su tribu y en dónde ocultaba el oro.
Ahora debía descubrir cómo obtenerlo.
(...)
Brandon estaba sentado en el comedor de su casa cenando y esperando las visitas que mandó a solicitar.
—Amo, llegó su visita.
—Hazlos pasar y que nadie nos interrumpa.
El sirviente salió del comedor. Brandon era uno de los mayores propietarios de esclavos de la ciudad, su casa era enorme y sus propiedades eran muchas, por ello debía poseer la mayor cantidad de esclavos en la ciudad.
Sonrió al ver las visitas que había solicitado, los tripulantes del barco en el que iba el general Smith.
—Bienvenidos caballeros.
—Señor Brandon ¿Para que nos llamó?
—Sere directo —dejó los cubiertos sobre la mesa—, necesito que me digan que curso tomaron con el general Smith hace unos días, cuando se fueron de Francia.
Los jóvenes se miraron entre si, ellos habían prometido no decir nada por qué le debían lealtad al general Smith.
—No lo sabemos.
—Si lo saben, ustedes saben a dónde fueron, entiendo que quieran ayudar al general —bebió de su copa—, le deben lealtad y toda la cosa, la cuestión es que yo, les daré el triple de lo que el les dió para mantenerlos en silencio.
Aquellos hombres estaban decididos a no traicionar al general Smith, pero al escuchar que les darían el triple de lo que habían recibido, sus pensamientos cambiaron.
—¿Cuánto nos dará?
—Pero Demian ¿Vamos a hacer esto? No sería justo.
—Es el triple, con eso podemos hacer más.
Los demás estuvieron de acuerdo con dicha propuesta.
—Entonces es un trato.. Verán, de dónde viene el nativo, hay mucho oro y piedras preciosas, se que ese hombre es un nativo —dijo el con una sonrisa—, no hay que ser demasiado tonto para darse cuenta de que lo es. Yo mismo, conseguiré un barco y algunos hombres para ir hacia las tierras de donde viene, lo único que deben hacer es hacerme un mapa del curso, luego irán conmigo en la embarcación para que me digan como debo entrar y con ayuda de los nativos conseguiremos el oro ¿Que les parece?
Aquellos hombres no dudaron en aceptar dicha propuesta, pero uno de ellos se negaba puesto que el general Smith le dio trabajo y un hogar, así que se negó a aceptar el trato.
—Lo lamento pero no podré aceptarlo, el no es confiable —el chico miró a los demás—, yo no lo haré.
—Bien —dijo Brandon mientras comía—, entonces asesínenlo, no sera más que un estorbo en nuestro viaje, pueden deshacerse de el —los miró—, ahora.
El chico corrió hacia afuera de la casa, uno de los hombres salió detrás del chico, luego se escuchó un estruendo, Brandon sonrio ante su cometido. Ya no tenía a nadie que le estorbara en sus planes de extraer el oro de las tierras de donde provenía.
—Pueden irse, mañana les enviaré la primera parte de su pago, quiero el mapa del curso exacto, si no lo traen los pondré en la horca ¿Quedó claro?
—Si señor, mañana le daremos el mapa del curso.
—Ahora larguense, necesito cenar.
Los hombres se retiraron, Brandon siguió con su comida plácidamente, mientras que los esclavos que estaban presentes se miraban entre si, por mas que lo quisieran, no podían decir nada ya que sabían que si hablaban serían puestos en la horca por traición a su amo.
Brandon era un hombre poderoso y lleno de propiedades convirtiéndolo en uno de los solteros mas codiciados de la ciudad y también al casi ser un conde a su corta edad. Cada padre noble o de alta categoría lo deseaba como yerno, por que daba la apariencia de ser un hombre bueno y honesto, pero el era todo lo contrario.
Brandon estaba deseoso de poder, quería llegar a ser la mano derecha del Rey y lo iba a conseguir llevandole al mismísimo Rey los dotes de oro y piedras preciosas que se escondían en esas tierras, también a los nativos para que fuesen una clase nueva de esclavos.
El sabia que los de su r**a serian mas resistentes que los mismos negros, al ver a Atuq que era el doble del tamaño y fuerza, sabia que podian obtener mano de obra barata.
Solo quería obtener aquel oro, también a Freya.
Estaba obsesionado con ella de una manera muy enfermiza, tanto que buscaba a mujeres con un parecido a ella, para poder alimentar su obsesión.
Y el no iba a descansar hasta tenerla en sus brazos.
(...)
Al dia siguiente:
Los planes de Brandon estaban marchando a la perfección, en cuestion de horas tenia en sus manos el mapa del curso, en donde estaban las tierras de donde provenía Atuq.
Al ver el mapa, supo que eran las mismas tierras a las que el general Smith se negaba a ir por lo que había hecho en el pasado, invadir las tierras y asesinar a nativos por lo mismo, por el oro, pero para ese entonces eran pocos Ingleses y muchos nativos así que dejaron la misión así y se olvidaron de esas tierras.
—Muy bien, gracias por traerme el mapa —sonrió—, ahí está lo que les prometí.
Los hombres tomaron las bolsas con unas cuántas monedas de oro.
—El resto se los dare cuando encontremos todo el oro.
—Cuente con nosotros señor Williams.
—Lo aprecio, pueden irse.
Los hombres se retiraron, Brandon tomó el mapa y sonrió con mucha satisfacción al ver que las tierras no estaban tan lejos de Inglaterra, ahora debía hacer otro plan para obtener a Atuq.
—Sir Williams, aquí me tiene.
—Señor Domenic, que grato verlo.. Siéntese por favor.
—Así estoy bien, solo quiero saber para que me llamó, hasta donde se, usted y yo no nos llevamos bien.
—Oh, lo se señor Domenic, hemos tenido algunas diferencias pero nada grave.. Si lo llamé fue por que tengo una gran propuesta —dejo el mapa sobre la mesa— una mina de oro del otro lado del mar.
—Tiene toda mi atención —dijo mientras miraba el mapa.
Brandon comenzó a contarle todo el plan, lo que tenía en mente y lo que pensaba hacer con todo el oro y los nativos. El señor Domenic estaba interesado en su plan.
—Ya se que odia al general Smith, todo por la madre de Freya —el rió—, así que esta es la oportunidad perfecta de derrocarlo del puesto de general del Rey ¿No le parece?
—Creí que usted estaba de su lado.
—No señor Domenic, estoy del lado con más poder —lo señaló—, el general Smith no me creía lo suficientemente bueno para Freya y prefirió dejarla con un maldito nativo.
—¿Un nativo? ¿Cómo es posible que esté en nuestras tierras? Es imperdonable.
—Lo se, es un delito eso, el general planea hacer una fiesta y fui invitado, es mañana por cierto... Lo que quiero hacer es que, arresten solo al nativo.
—¿Solo al nativo? Pero Smith lo oculto..
—Si, pero no quiero que nadie lo toque, quiero que quede en bancarrota y que acuda a mi para que proteja a su hija... Quiero el oro y a Freya, así que emita una orden de captura contra el nativo, por haber entrado a tierras Inglesas fingiendo ser un noble.
—Esta bien, yo mismo haré la orden de captura.. Dígame, el nativo ¿Es peligroso?
—Se sorprendería de lo enorme que es —dijo—, debe medir al menos dos metros, creo que podría asesinar a alguien con sus manos... Lo mejor sería arrestarlo y llevarlo a la horca, también puede ser, llevarlo a la embarcación y que el mismo nos diga en dónde está el oro.
—Ambas servirán.
—Ya pensaremos luego que hacer... La captura debe ser después de aquella reunión, démosles un par de días más —el sonrió—, aun tengo que buscar un par de barcos, así que dejemos que disfrute su estancia.
—Bien, me pondré en ello ahora mismo, dígame ¿Lo quiere como rumor?
—Perfecto, un rumor esta mucho mas que bien, asi todos comenzarán a sentir miedo de que un nativo llegó a Inglaterra.
—Bien, tenemos un trato Sir Williams.
—Es un trato señor Domenic —ambos estrecharon sus manos.
El señor Domenic terminó sellando su trato junto a Brandon, ambos iban a beneficiarse de todo lo que pudieran encontrar en esas tierras, Brandon abriría una casa de subastas para subastar a los nativos que pueda conservar.
Al fin iba a poder obtener el poder que tanto habia deseado, además de Freya.
Pero por dentro, Brandon sentía algo que lo inquietaba y era el mismo nativo al que quiere capturar, quizá por que al verlo, el aura de Atuq reflejaba poder y liderazgo, el mismo marcó su territorio pero también marcó la sentencia de muerte.
Atuq no iba a dejar que nadie tocara a lo mas valioso que tiene, Freya.