Narra Valeska Estoy sentada en mi escritorio, charlando con Peggy mientras Gael está arriba reunido con su madre. Ha pasado casi un mes desde que Gael me sedujo en una habitación de hotel de Colorado. O tal vez fui yo quien lo sedujo. Ya no lo sé con certeza. Lo único que sé es que no puedo recordar la última vez que me sentí tan feliz. Me despierto en brazos de Gael. Me río con él mientras desayunamos. He mejorado lo suficiente en mi trabajo como para tener algo de tiempo libre durante mi jornada laboral y lo paso esbozando ideas para el estudio de arte comunitario que Gael me ayudará a abrir. Después del trabajo, él y yo intercambiamos historias mientras comemos cualquier comida gourmet de cinco estrellas que él quiera que pruebe. Es la mejor parte de mi día. Vale, quizá sea la seg

