Unos guardias la dejaron pasar a una puerta que daba lugar a una especie de campo de batalla de arena, con gradas a su alrededor donde se encontraban los miles de chicos y chicas del piso de adolescentes y en tres sillas la doctora Ruth y un hombre de su misma edad, Vanessa asumiendo que son los "líderes" de aquel lugar.
Natahniel: Ahí está la maldita
Dake: ¡¿Ella te golpeó?! ¡¿Esa pequeña niña?! -Nath le dio un golpe.
Sabrina: ¡Es muy tierna!
Daniel: Veremos a que pertenece.
Doc. Ruth: CON USTEDES EL SEÑOR KIM.
Lee: buenas noches a todos los pertenecientes al segundo piso, hoy estamos aquí reunidos para dar a lugar la fiesta de iniciación de la señorita Park Vanessa, joven de 20 años la cual llegó a nuestro refugio por su cuenta hace dos días atrás, un gran aplauso para ella. -la mayoría de los presentes aplaudieron a la chica, la cual ahora si comenzaba a sentir algo de nervios debido a la repentina atención.
Lee: Vanessa, te explicaré como se llevan a cabo las cosas aquí.
Vanessa: sí señor. -Daniel sonrió.
Daniel: Es demasiado tierna.
Nathaniel: Tiernas mis pelotas.
Jena: ¿Seguro de eso?
Sebastián: basta, déjenme escuchar.
Lili: Ya te sabes la historia, siempre es la misma.
Nathabiel: Da igual.
Lee: Aquí los presentes están divididos en cuatro grupos, representando los cuatro elementos de la naturaleza, el aire, representando a los sabios e intuitivos, a cargo del liderazgo de los pequeños grupos que se formen y son utilizados para poner orden en momentos de presión. La tierra, haciendo alusión a los callados pero perceptivos, a cargo de la realización del perímetro de modo imperceptible. El agua, representando a los más sentimentales, a cargo del tratado médico de los presentes, además del apoyo sentimental a los mismos. Y, por último, el fuego, haciendo alusión a los más valientes y fuertes, encargados de la lucha y la caza. -Vanessa escuchó atenta cada palabra, quedando asombrada por el sistema que manejaban. Así es como funcionamos desde hace más de cinco años desde que le paso esto al mundo, esperamos que con este método podemos encontrar tu lugar.
Doc. Ruth: Park Vanessa. -La chica dio un paso al frente. - estas lista para las pruebas?
Vanessa: ¡Si señora!
Lee: ¡Comenzaremos con la prueba de fuego! -Se abrió una compuerta dejando paso libre a un chico de la misma edad de Vanessa, tenía ojos bastante pequeños y una mirada que penetraba el alma de cualquiera, pero la chica no se sintió intimidada para nada. - Vanessa aquí pelearas mano a mano con este chico perteneciente el grupo fuego, si logras quitarle el pañuelo rojo que tiene encima ganarás, si él lo hace contigo perderás y si no puedes solo grita y la prueba acabará. - Vanessa tomó el pañuelo azul que había cerca de ella y se lo ubicó en la muñeca.
Lili: ¿Ese es Lucas?
Nathaniel: Ja, veremos cómo le va a la niña.
Sabrina: Ya deja de ser tan malo, seguro estaba asustada cuando te vio yo también lo estaría. -Lili se rió junto con Sabrina haciendo que el chico se enfadara aún más.
Nathaniel: Solo espero que pierda si no lo soportaré.
Jean: Deja de ser tan estirado, déjala en paz.
Sebastián: Entiende que estaba media drogada por los medicamentos, seguro no vio lo fuerte que eras. -Ambos volvieron a reír haciendo que el chico les diera un golpe.
Lee: ¡Comiencen!
El chico corrió hacia la chica y ella hacia él, ambos comenzaron a golpearse, Vanessa lograba esquivar algunos de los tantos golpes del chico y este hacía lo mismo con ella. De pronto Vanessa perdió el equilibrio y cayó debido a un ataque repentino del chico a su tobillo, se ubicó él encima de ella y comenzó a querer tomar el pañuelo azul, pero la chica en un movimiento repentino logró patear el pecho del chico haciendo que él se salga de encima de ella. Ahora la chica estaba encima de él, intentando tomar el pañuelo que había en el cuello del chico.
Lucas: Ya ríndete.
Vanessa: ¿Por qué lo haría? -EI chico casi toma el pañuelo de Vanessa, pero ella hizo una pirueta hacia atrás y se alejó de él, pero antes de que el lograra ponerse de pie, se ubicó en frente de él esperando a que lo haga. -Te quedarás en el suelo?
Lucas: Tu solo espera por mí. - Luck se levantó y volvieron a pelear, ambos demostrando sus destrezas.
Martin: ¿Por qué San no le quita el pañuelo de una vez?
Jackson: Parece que no puede. -Todos estaban sorprendidos por la gran pelea que se estaba llevando acabo debajo de ellos. Hasta que por fin llegó a su fin con el levantamiento del pañuelo en manos de la chica. i
Nathaniel: ¡¿QUE?! ¡ESO ES TRAMPA!
Daniel: Cálmate. Deja hablar a los mayores.
Lee: Muy bien señorita, Lucas por favor retírate. -El chico limpió la sangre que había en su labio y le sonrió a la chica, a lo que ella solo se quedó neutra observándolo irse él era un chico también algo robusto, aunque aquí todos estaban en buena forma, su cabello era n***o al igual que sus ojos y tenía una que otras pecas en su cara.
Lucas: Bienvenida. – Grito este yéndose del lugar a lo que ella le devolvió la sonrisa
Lee: Muy bien, ahora seguirá la prueba de aire. Vanessa tendrás que tomar el papel de liderazgo con estos dos niños. -Las puertas volvieron a abrirse y dejaron ver a dos niños de unos diez años. -Pertenecen al grupo de fuego y no les gusta que les manden, pero tú tienes que conseguirlo pero que no sea infectados. -De la nada un infectado salió de otra de las puertas haciendo que Vanessa se sorprendiera. Tomó una navaja que había en la misma mesa donde estaba el pañuelo. Aquellas arenas estaban llenas de lugares para esconderse y cubrirse.
Vanessa: ¡Niños vengan! – Dijo de manera dulce y amable pero lamentablemente ambos niños se miraron y rieron y comenzaron a correr en dirección al infectado, el cual lograron matar, pero otros salieron y los tomaron desprevenidos.
Niño: ¡AHHH!
Vanessa: Maldición, Niña corre y toma esa soga. -El niño estaba debajo del infectado evitando que este lo mordiera.
Jena: Siempre pienso que esta prueba es demasiado.
Daniel: No todos la pasan. -Todos estaban tensos por la situación, la niña tomó la soga y se la lanzó a Vanessa la cuál le sostuvo junto a su navaja.
Vanessa: ¡CUIDADO DETRÁS! -La niña se movió y logro apuñalar al infectado, Vanessa corrió hacia el niño y tomó al infectado del cuello con la soga. -YA ATRAVIESALO!
Niño: Pero estás tú detrás.
Vanessa: ¡HAZLO! -El niño se reincorporó como pudo y atravesó al enfermo, sin lastimar a la chica.
Niña: ¡AYUDA! -La pobre niña estaba rodeada por dos infectados.
Vanessa: ¡POR DEBAJO! ¡DESLÍZATE! -La niña lo hizo escapando del encierro de los monstruos para que luego Vanessa corriera hacia ellos y lograra vencerlos.
Lee: Muy bien -Todos estaban impresionados por las habilidades de la chica, unos hombres se llevaron los cuerpos de los infectados y los niños dejaron la arena no sin antes agradecerle a la chica. - Vanessa estás lista para la prueba de Agua?
Vanessa: Si, señor. -Vanessa estaba respirando con dificultad, estaba bastante cansada y los nervios seguían en su cuerpo.
Lee: Bien. -Del más profundo silencio se escuchó un disparo el cual Vanessa recibió en su brazo derecho.
Vanessa: ¡AHG!
Lee: Tienes un minuto para poder quitar la bala y cerrar la herida, ¿puedes hacerlo?
Vanessa: Si... agh... señor. – Vanessa corrió como pudo a la mesa donde había también elementos de primeros auxilios, además de un encendedor.
Nathaniel: Veamos qué tan buena eres. -Vanessa tomó el pañuelo y lo mordió para luego hacer un torniquete en su brazo y así poder introducir las pinzas luego de realizar un corto en donde se encontraba la bala.
Dake: Lo está haciendo bien impresionante. -La chica gritaba del dolor mientras buscaba con la pinza la bala, al encontrarla al retiro y comenzó a derramar alcohol en la herida para desinfectarla.
Vanessa: ¡AHHGG! -Con sus manos temblorosas tomó la aguja con el hilo y comenzó a cocer la herida mientras sus ojos derramaban lágrimas del dolor. Rápidamente tomó el encendedor y una vara de metal para poder luego cerrar por completo la herida. -AHHHGG! ¡MALDICIÓN!
Doc. Ruth: Diez segundos. - Vanessa tomó el vendaje y lo ubicó rápidamente en su herida, finalizando justo cuando el reloj llegó a cero. Vanessa dejó caer su cuerpo al suelo luego de la pérdida de sangre. -Te sientes bien?
Vanessa: Si....solo queda una prueba no? -Todos se quedaron callados ante tal actitud de la nueva, nunca antes habían pasado más de dos pruebas a la perfección, por lo cual todos estaban muy sorprendidos.
Lee: Muy bien, si, solo queda la última, la prueba de Tierra. Vanessa aquí deberás realizar el mínimo ruido posible para matar a los infectados que entrarán por esa puerta, repito, mantente en silencio debido a que ellos tienen el oído bastante desarrollado. Buena suerte. -Vanessa asintió con la cabeza y tomó nuevamente su navaja para luego esconderse detrás de un contenedor de madera antes de que unos cinco infectados dieran paso en las arenas. Vanessa se encontraba mareada pero no se permitía a sí misma fallar en la última prueba, no era una opción. Se agachó y luego acercó su cabeza para poder ver bien el campo, a unos cinco metros un infectado estaba caminando. La chica se acercó a él mientras se escondía detrás de cajas y cuando estuvo lo suficientemente cerca insertó su navaja en el cuello de aquel, eliminándolo silenciosamente.
Lucas: Esa es una buena táctica… es muy buena. -Ahora se había deshizo de otros dos infectados, solo quedaban dos. Así utilizó sus grandes movimientos y se acercó a ellos corriendo, ambos se dieron cuenta, pero ya era demasiado tarde, Vanessa había clavado su navaja en el cuello de uno y al otro le lanzó el bisturí con el que había cortado su brazo, en la cabeza.
Al terminar una bocina se hizo presente, indicando que las pruebas habían acabado y luego de eso el silencio inundó la habitación. Nadie podía pronunciar una palabra, estaban todos impactados, aquella chica había logrado pasar todas las pruebas a la perfección, de pronto la doctora rompió el silencio con una ronda de aplausos para la chica y una sonrisa, y así todos se fueron sumando, a excepción por Nathaniel el cual seguía serio en su asiento.
Lee: Park Vanessa lograste pasar todas las pruebas al cien por ciento, eso quiere decir que posees todas las cualidades de todos los grupos, la fuerza del fuego, el liderazgo del aire, la agilidad de la tierra y la eficacia del agua. -Todos, incluida Vanessa, estaban demasiado sorprendidos.
Lili: ¿Eso puede ser posible?
Sebastian: Solo hay muy pocos que lo tienen, entre ellos el director Kim es un caso en un millón.
Jean: Genial.
Vanessa: ¿Y entonces en qué grupo estaré señor?
Lee: Eres alguien muy especial, por lo tanto, perteneces a todos los grupos, tus habilidades te han dado la posibilidad de sobrevivir todo este tiempo. ¡FELICIDADES Y BIENVENIDA! -Todos comenzaron a aplaudir más fuerte y a gritar de la emoción por tener una nueva compañera y que sea una muy especial.
Al terminar la ceremonia todos salieron y el señor Lee se acercó a Vanessa para poder mostrarle su nueva habitación, la cual era compartida con otras chicas.
Lee: Ginger, Lili, Sabrina, sean amables con su nueva compañera. - Vanessa las saludó con una reverencia y Ginger palmeó su espalda.
Ginger: Vaya que eres asombrosa.
Lili: Bienvenida.
Sabrina: Nos impactaste a todos. -EI director las dejó para que así Vanessa podía instalarse tranquilamente.
Se ubicó en la cama que estaba vacía la cual tenía su mochila encima, miro al tres chicas Ginger era una chica de piel no tan blanca y su cabello era color cobrizo que llegaba hasta su cintura con ojos color verde, mientras que Lili era blanca de ojos marrones y cabello rubio ondulado y Sabrina sus ojos eran negros al igual que su cabello y este era corto hasta su cuello, todas estaban en una muy buena forma corporal.
Vanessa: Mis cosas... pensé que las había perdido. -Tomó una foto de ella y su familia que estaba guardada en su mochila, para luego pegarla en la pared de aquella.
Lili: ¿Te sientes mejor?
Sabrina: Toma, perdiste mucha sangre. -La chica de cabello corto n***o le dio una barra de chocolate.
Vanessa: Muchas gracias, y sí, me siento mucho mejor… pero creo que dormiré un poco.
Ginger: Claro, nosotras tenemos que ir a hacer perímetro, ¿no Lili? -Aquella asintió y ambas se fueron.
Sabrina: Yo tengo que ayudar en la clínica, luego hablamos.
Vanessa: Claro, adiós. - Vanessa se relajó en el colchón duro que sería su cama, en la litera de abajo. Y de pronto sus ojos solo se cerraron con la barra de chocolate en su boca.
Luego de dormir unas buenas horas Vanessa se despertó con el chocolate en la boca, gracias a Dios no se había muerto atragantada con una barra de chocolate. Se estiró en su cama y terminó de comer aquella barra, suspiró luego de volver a estirarse y se levantó de donde estaba acostada. Salió por la puerta y todo se estaban dirigiendo a la cocina porque ya era la hora de cenar, así que la chica solo los siguió, a paso adormilado. Se estaba frotando los ojos cuando chocó con alguien y cayó al suelo.
Vanessa: Dios... lo lamento. -Era un chico de cabello rubio de ojos verdes el cual la miro con una gran sonrisa.
Thomas: Lo lamento mucho, últimamente no estoy viendo bien. -El chico la ayudó a levantarse, pero la tomó del brazo, justo donde estaba su herida, haciendo que ella se quejara del dolor. -LO LAMENTO! Yo a veces tiendo a ser muy torpe, no te enojes si?
Vanessa: Esta bien, no te preocupes. -La chica se levantó. -Soy Vanessa.
Thomas: Thomas, te vi hoy en la tarde en la arena, estuviste asombrosa.
Vanessa: Oh, muchas gracias... ¿están en camino a cenar?
Thomas: Si, ya es la hora... mañana temprano tenemos que ir a ver los alrededores y buscar comida, así que tenemos que comer temprano.
Vanessa: ¿Yo también podré ir?
Thomas: Yo no veo por qué no, digo, eres perteneciente a todos los grupos, y sobreviviste más de cinco años por tu cuenta, puedes ir con nosotros. -Vanessa sonrió mientras ambos entraban a la gran cocina donde todos estaban sentados comiendo. Thomas y Vanessa buscaron su bandeja de comida y se sentaron en una mesa.
Vanessa: Por cierto, ¿de qué grupo eres tú?
Thomas: Yo soy de los de agua, ¿puedo ver tu herida? - Vanessa asintió y le entregó su brazo, él lo revisó detenidamente y quedó impresionado.
Ruel: Lo hizo genial verdad, ¿Thomas? -
Thomas: Si Ruel, es impresionante, ¿Cómo sabías hacer esto? – pregunto el chico de cabellos castaños y ojos color miel.
Vanessa: Mi madre era médica, así que aprendí de ella. - Vanessa miró al nuevo chico que se había sentado con ellos, él era alguien muy alto.
Thomas: Oh lo siento, él es un compañero de grupo, Ruel esta chica es Vanessa ella es...
Ruel: Park Vanessa, todos saben quién es, eres estupenda. -Ya le comenzaba a poner algo incómoda que todos le digan aquello, ella era una chica que le gustaba pasar desapercibido, no era lo suyo llamar la atención.
Vanessa: Si... gracias. -La chica comenzó a comer mientras los chicos hablaban entre ellos.
Ginger: ¡TN COMPAÑERA! ¿Oigan por qué le dejan de lado en la conversación? -La chica de cabello corto, compañera de cuarto de Vanessa se sentó a su lado en la mesa.
Ruel: Pensamos que estaba escuchando y no quería hablar.
Ginger: Tontos ¿Cómo estás? ¿Dormiste bien?
Vanessa: Si, gracias por el chocolate, necesitaba algo de azúcar.
Thomas: Ah Vanessa, ¿cómo está tu madre? -En ese momento Vanessa recordó a su madre, nunca se le había pasado por la mente en esos momentos, maldijo por lo bajo y se levantó de la mesa corriendo hacia el piso de su madre. Antes de salir de la cocina chocó con otro chico, pero no le prestó atención.
Nathaniel: ¡MALDICIÓN! Te juro que la voy a matar.
Lucas: Ya, cálmate, debe estar apurada. - Nath solo la maldijo por lo bajo nuevamente.
Thomas: ¿Dije algo mal? -Ambos negaron y Ruel le dio una palmada en la espalda.
Vanessa subió las escaleras como si su vida dependiera de ello, corrió por los pasillos que ahora parecían interminables, hasta que por fin llegó a la puerta blanca. Respiró con dificultad y limpió el sudor de su frente.
Lee: ¿Se encuentra bien?
Vanessa: mi madre... -Dijo la chica como pudo con una mano en su pecho.
Lee: Ah, no te preocupes, está ya en el quirófano Sabes, estaba muy orgullosa de tus logros, le comenté lo de esta tarde. -El señor mayor acarició el cabello a la niña. -Ve a comer, cuando terminen se te llamará, tu tranquila.
Vanessa: Pero...
Kim: Ve, debes estar lista para mañana en la mañana. Dependemos todos de ustedes para sobrevivir. -Le regaló una sonrisa y dejó el lugar, Vanessa solo veía a su madre acostada en la camilla con oxígeno en su boca y a la doctora Ruth a su lado, la chica solo suspiró y recién en ese momento relajó su cuerpo, bajó las escaleras y al entrar a la cocina ya no había nadie.
Daniel: ¿Sucede algo? - sonrió este al verla- te has quedado sin cenar? ¿Preparo algo?
Vanessa: ¡ah! no… gracias solo venía a ver si los demás estaban aquí
Daniel: No ya todos deben estar regresos a sus habitaciones mañana nos espera un día duro, bueno como todos – este rio un poco haciendo sentir cómoda a Vanessa.
Vanessa: ¿y tú porque sigues aquí a estas horas?
Daniel: Bueno la verdad es que, yo mismo me preparo mi comida con lo que yo desee.
Vanessa: Entiendo… me dijeron que mañana saldremos, ¿qué tan difícil es? – miro al chico de piel blanca como leche y cabello castaño claro que casi le parecía ver uno que otro mechón rubio con unos ojos marrones.
Daniel: Bueno en primer lugar puedes acompañarme a comer – le ofreció un plato de pasta con salsa de tomate y algo de carne- pero que este platillo sea nuestro secreto – le guiño el ojo a lo que Vanessa sonrió y se sentó frente a el- y en segundo lugar, todo es depende de la situación ya que hay búsquedas donde no encontramos nada y otras donde sí y ocasiones donde son peligrosas y perdemos a uno de nosotros…
Vanessa: Que increíble que todo haya cambiado tanto, pareciera que todo fuera una pesadilla.
Daniel: Te entiendo, pero no puedes hacer más nada que sobrevivir junto a los demás… Si has llegado tan lejos y porque realmente tuviste el valor que pocos no por el pánico y el terror
Vanessa: Supongo que si… - dijo para comenzar a darle un bocado a la comida- no cocinas tan mal.
Daniel: ¿En serio? – rio el chico- antes era bastante bueno en la cocina.
Vanessa: ¿trabajabas de chef?
Daniel: una vez sí, allí descubrí que tenía pasión por la cocina, pero ya sabes que ocurrió.
Vanessa: Ya veo…
Daniel: ¿Tu qué hacías? Parece que no te gusta mucho la atención.
Vanessa: Si a mí no me gusta ser el centro de atención y hoy pareció que fui la sensación de toda una ciudad – ambos rieron un poco- pero yo… vivía con mi familia éramos mi papa, mi madre y mi hermano en ese tiempo parecía ser todo feliz a pesar de algunos problemas de la vida diaria, pero nada grave, al ocurrir el virus mi padre y mi hermano menor no sobrevivieron al primer día.
Daniel: ¿Estaban en la capital?
Vanessa: Si… el origen todo fue tan de pronto que no tuvimos tiempo de escapar, el virus y el caos se rego tan rápido que no me dio tiempo de reaccionar, cuando interrumpieron mi case mi padre se sacrificó por nosotros…
Daniel: Lo siento tanto, elegí un tema algo-
Vanessa: No está bien – ella sonrió, pero detrás de esa sonrisa se sentía una tristeza- mi hermano casi logra huir conmigo, pero me salvo de un infectado que quiso atacarme mientras salíamos… Todos se sacrificaron al final.
Daniel: ¿y qué paso con tu madre ella estaba ahí?
Vanessa: Mi madre es medica en un laboratorio en ese entonces, era una corporación muy importante en ese momento ella estaba allí, pero no pudo huir a lo que en ese entonces el cuerpo militar nos salvó a ambas y nos reunimos en el refugio.
Daniel: Vaya…
Vanessa: Quien diría que las películas de zombies si existirían – rio un poco para ablandar el ambiente.
Daniel: ¡Sí! a pesar de la devastación y todo lo demás, los que hemos sobrevivido hemos demostrado que el humano también pudo desarrollarse en este ambiente y con ciertas dificultades como todo.
Vanessa: Se nota que tienes una claridad para ver las cosas de otra manera.
Daniel: Se llama positivismo y otros le dicen ser optimista, es así como he tratado de sobrevivir porque si pienso todos los días en todo lo que viví y pase creo que ya no viviría, ahora vivo por mí, quiero luchar por mí y quiero ser mi razón de vivir.
Vanessa: Eso es algo muy…
Daniel: Tonto, lo sé – rio un poco aquel levantándose de la mesa con su plato ya vacío.
Vanessa: No – se levantó ella también con su plato para dirigirse hacia el- no es tonto es algo alentador, a diferencia de mi eres más fuerte y valiente que yo y eso te lleva a ser decidido, en situaciones así a veces necesitamos a un líder alguien que nos ayude a ver las cosas más allá de nuestra vista. – Daniel la miro fijamente a los ojos y le dedico una sonrisa a lo que ella le respondió igual- no me mires así, ahora dame tu plato yo los lavare así te agradezco por la comida.
Daniel: Si… gracias, se nota que no eres una chica común y corriente
Vanessa: ¿Qué quieres decir? – pregunto mientras abría la llave del agua para lavar estos-
Daniel: Me refiero a que son muy pocas las personas que ven eso de este modo, estoy impresionado tu prueba de hoy y la mía, y tu actitud van más allá de las expectativas creo… también podrías ser una buena líder. – sonrió este para caminar y colocarse en el marco de la puerta-
Vanessa: ¿A qué te refieres? yo una líder no me atrevería, además de que prueba hablas? ¿Me has colocado a prueba sin mi consentimiento? – soltó la chicha sorprendida lo que lo hizo reír a él a carcajadas.
Daniel: Tranquila lo descubrirás mañana, así que no te preocupes además ya es hora de que vayas a dormir.
Vanessa: ¿Yo sola? Tú también debes dormir.
Daniel: Yo me quedare haciendo algunas vueltas por aquí, aun me quedan algunas cosas que hacer y supervisar.
Vanessa: Supervisar? ¿A qué te refieres Daniel?
Daniel: Creo que la próxima vez que nos veamos puedes decirme Dan o Dani como prefieras, pero claro sin estar al frente de los demás ¿sí? – guiño el ojo para irse del sitio
Vanessa: ¿En serio te vas? – dijo la chica yendo a la puerta también- Que ocurre? - Observó el papel que había en las puertas de está diciendo que el horario había acabado, el cerebro de la chica lo aceptaba ya que ya había comido lo que Daniel le había preparado, y había quedado más que satisfecha y había tenido una a proximidad con alguien de una manera tan natural y llena de sentimientos.
Daniel: Nos vemos mañana Vanessa, descansa – se dio la vuelta para seguir caminando-
Vanessa: Si… adiós - se sentó en las escaleras observando a las personas caminar que aún quedaban por ahí.
Thomas: Su menú de hoy. -El chico salió de la nada con caramelos de distintos sabores en las manos. -Debes tener hambre.
Vanessa: No, yo estoy bien acabo de cenar con Daniel. – el chico sonrió tomando su mano y dejando los dulces allí-
Thomas: Solo acéptalos no están envenenados ni dañados, si no lo haces me sentiré mal. -La chica rio mientras el chico se sentaba a su lado en las escaleras. - Lamento haber dicho eso en la mesa, te fuiste muy preocupada.
Vanessa: No, me hiciste recordar que mi madre estaba siendo operada, gracias. ¿Tú familia? -Thomas suspiró.
Thomas: ¿Pues no los veo hace mucho sabes? Todos los días sueño con volver a sentir los brazos de mi madre...
Vanessa: ¿Están...?
Thomas: NO, No, solo se fueron a una misión hace unos años y todavía no han vuelto... muchos de nuestros padres están allí.
Vanessa: ¿Que misión?
Thomas: Pues están buscando alguna señal de más sobrevivientes, pero están viajando por muchos lugares son como tú y tú madre, viven de esa forma todos juntos. -Vanessa escuchaba atenta mientras sacaba un caramelo de su envoltura y probaba el sabor dulce en su boca. -Pero hay veces que los extraño demasiado, antes de que se fueron peleamos y no tuve la oportunidad de pedirles perdón y decirles cuanto los amo.
Vanessa: ¿Por qué pelearon?
Thomas: Pues, yo no quería que vayan, pero ellos dijeron que encontrar gente sana y en peligro era más importante en ese momento era un niño, era muy egoísta y no lo veía de esa forma fui muy tonto y me arrepiento.
Vanessa: Todos los niños lo son, no tienes por qué culparte. En algún momento volverás a verlos y les dirás todo lo que quieras decirles. -Thomas sonrió y miró a la chica a los ojos.
Thomas: ¿Y tú familia, tu padre y eso? - Vanessa miró el suelo, aquí vamos otra vez con el mismo tema de la conversación pasada-
Vanessa: Mi padre y mi hermano menor murieron. -Thomas se tragó sus palabras y se arrepintió de la pregunta. -Ambos fueron mordidos yo solo tenía quince años, En fin, por suerte tengo a mi madre y daré mi vida para protegerla.
Thomas: Eres muy valiente Vanessa. -Thomas tomó entre sus manos la mano fría de la chica, haciendo que ella sintiera un leve calor en sus mejillas. -Sabes que ahora todos nosotros también somos tu familia, cuenta con nosotros.
Vanessa: Gracias Thomas, tú también cuenta conmigo para lo que necesites. -El chico le sonrió.
Dana: ¿Interrumpo? – pregunto una chica alta de piel morena de cabellos ondulados de color n***o y ojos marrones-
Thomas: No, ¿qué ocurre?
Dana: Pues ya es tarde y mañana tenemos que estar arriba a las cuatro AM, Vanessa soy Dana un placer cariño, ahora ven conmigo. -La chica era de una actitud directa sin perder tiempo de conversar o presentarse adecuadamente, a lo que Vanessa asintió tomando sus caramelos en sus bolsillos del jeans y se despidió de Thomas antes de volver al cuarto para poder cerrar los ojos y dormir-
Aunque al tocar su cama no podía conciliar el sueño ya que hoy fue un día algo impactante para ella a pesar de todos los reconocimientos, le sacaron un tema difícil para ella dos veces, aunque sabía que solo fue sin intención y para conocerla mejor, pero aun así aquellas conversaciones revolvieron sus recuerdos haciéndola sobre pensar varias veces.
Se dio la vuelta en la cama hasta que se sentó en esta y observó la foto de ella y su familia, recordando momentos felices hasta llegar al día donde todo lo que era importante para ella, todos sus sueños y sus metas desaparecieron en cuestión de minutos, como madurar y tener que ver escenas horribles ante sus ojos se volvieron normales como algo totalmente cotidiano, y el ver como las únicas esperanzas de los pocos ciudadanos que quedan que fueron yendo hasta desaparecer poco a poco.
Vanessa: Lo lamento mucho papá... no sabes cuánto lo siento, ojalá no hubiera sido tan tonta en ese entonces te hubiera podido salvar, y también hubiera podido ir tras mi hermano. - Algunas lágrimas salieron de sus ojos, pero rápidamente las limpió y pudo dormir tranquilamente luego de rodar en la cama por algunos minutos.
Lili: Vanessa estás dormida? Te he escuchado llorar hace unos minutos, ¿te encuentras mejor?
Vanessa: Si estoy despierta no te preocupes -La chica abrió levemente los ojos. - qué ocurre?
Lili: ¿No tienes miedo de ir afuera? todos aqui hemos pasado por mucho, pero salimos de nuevo...
Vanessa: ¿Tú lo tienes? -Lisa asintió- ya has estado acostumbrada
Lili: Un poco, no por los infectados, pero sino por los rebeldes.
Vanessa: ¿Rebeldes? - pensó instantáneamente en el chico que le había robado sus cosas.
Lili: Si, son otros sobrevivientes pero que solo se concentran en criar infectados y en matar y robar cosas de otras personas, son mucho más peligrosos que los infectados a mi parecer.
Vanessa: Uno de ellos me robó mis cosas cuando venía para aquí, estaba mordido y se llevó todas nuestras cosas.
Lili: ¿De verdad? Debiste tener mucho miedo.
Vanessa: No por mí, pero temía por la vida de mi madre en estos momentos no pienso que mi vida sea muy relevante -Lisa la miró desde la litera contraria y solo se quedó en silencio para así ambas volver a dormir.