Capitulo 6

3122 Words
La hora de la cena había acabado y todos se fueron a sus habitaciones las luces estaban apagadas, no había ni ruidos ni voces en los pasillos, todo era oscuridad y silencio... pero Vanessa, tenía ganas de ir al baño. Vanessa: ¿Chicas están dormidas? -No hubo respuesta. La chica maldijo por lo bajo y se bajó de la cama, se puso los zapatos y aún en pijama salió del cuarto para ir al baño, ciertamente a ella no le agradaban para nada los lugares oscuros, pero aun así no tenía los interruptores para encender las luces, así que en plena oscuridad se adentró al baño. Se metió a uno de ellos con los ojos entrecerrados debido al sueño e hizo sus necesidades, luego de hacerlo, salió del pequeño baño para lavarse las manos cuando un grito la interrumpió. Daniel: ¡¿QUÉ HACES EN EL BAÑO DE HOMBRES Vanessa?!-Dijo subiéndose los pantalones rápidamente antes que la chica pudiera ver algo, de igual manera esta se cubrió los ojos a penas lo escuchó. Vanessa: ¡NO SABÍA! -Vanessa escuchó unos pasos cerca de ella. Daniel: Ya puedes abrir los ojos. -La chica lo hizo y se alivió de que fuera Daniel, ambos se lavaron las manos y se miraron por el espejo. -Entraste con los ojos cerrados? Vanessa: ¿Estaba algo dormida tú estás bien? Tienes los ojos rojos. -La chica se dio la vuelta y ubicó sus manos en las mejillas del chico, este al sentir su tacto relajó todo su cuerpo y cerró los ojos, sonrió como un tonto y luego la miró a los ojos. Daniel: Solo es cansancio, ¿tú cómo estás? Vanessa: Antes estaba bien pero ahora no… Daniel: ¿Por qué sucedió algo? Vanessa: Si tú. Daniel: ¿yo? Vanessa: Si me quieres tomar por tonta, cuando me doy cuenta que has llorado. – Daniel solo guardo silencio y suspiro- está bien si no quieres hablar de eso o lo quieres guardar para ti… solo no dejes que eso te afecte, buenas noches – Vanessa procedió a salir del baño cuando Daniel la tomo del brazo y la atrajo hacia el- Daniel: ¡No! es solo que… estaba recordando a mi familia y me puse algo nostálgico – no podía ver a Vanessa a los ojos a lo que ella coloco ambas manos en sus mejillas, levantándole la mirada- Vanessa: ¿y? qué más? Daniel: Siento que soy un problema para todos, siempre los que están a mi alrededor sufren infortunios, los chicos hasta se han dado cuenta creo que saben que soy un desastre. Vanessa: No, hay cosas que pasan que no podemos evitar Dani como otras si y a veces hasta pasan por algo… estos momentos que ocurren es porque no todo puede ser feliz y menos en un mundo como este de hoy en día – sonrió contagiando al chico con su sonrisa- así que no te pongas así mas bien estoy segura que tu madre y tu padre estarías más que orgullosos de ti, eres un gran líder más bien ¿qué haríamos sin ti? Cuándo Vanessa dijo eso el corazón del chico empezó a latir como loco, y las ganas de ir tras ella se volvieron más fuertes como la de aquella noche cuando la había mordido, Daniel solo se acercó a ella y la tomo por la cintura haciendo que esta se sonrojara un poco pero que mantuviera su posición, el no quería incomodar, pero quizás hoy no podría soportar más. Daniel: Me pregunto si a todos los chicos los animaras de la misma manera… Vanessa: A todos menos a ti – la chica seguía con las manos en las mejillas del chico y el la miro a los ojos, sus labios y luego volvió a mirarla a los ojos. Antes de que Vanessa pudiera decir algo trato de soltarse de Daniel, pero antes de que se diera cuenta el chico unió sus labios con los de el en un beso hambriento- Un Daniel lleno de lujuria rebosante atrapó tus labios en los suyos en un beso lleno de necesidad de más, Vanessa al principio estaba sorprendida por lo que estaba pasando intento separarse de Daniel, pero el beso la estaba haciendo perder de sus sentidos. Haciendo que Daniel la apretara más hacia él. Con sus manos el chico masajeo y apretó su trasero a voluntad y levanto a Vanessa para colocarla encima del lavado, mientras que este rodeo su cintura con sus piernas, por un momento se separó de sus labios y empezó a todo su cuello y mordiéndolo llenándolo de marcas y haciendo que la chica soltara pequeños jadeos y suspiros mientras se aferraba a él, este subió hasta tu oreja y susurró: Daniel: Dios... Lo siento tanto Vanessa... Pero no podía evitarlo, yo lo siento… si quiere podemos parar- Vanessa: ¡No! – dijo la recuperando un poco el aliento- yo… puedes seguir? – Vanessa lo miro con la cabeza agacha tratando de ocultar aquel sonrojo de sus mejillas. – Daniel: Bien… - soltó un suspiro pesado mirando los labios de Vanessa nuevamente- porque ya a estas alturas no puedo parar… El chico continúo besando con ella, hasta se pararse para morder el lóbulo de su oreja provocando que soltara un pequeño gemido, a lo que él esbozó una sonrisa triunfal la miro y bajó hasta sus pechos y mordió uno sus pezones por encima de la camiseta aprovechando que Vanessa no traía sujetador, mientras la miraba fijamente a los ojos, su mirada más una pequeña sonrisa pícara al ver que la chica empezaba a gemir, atrapando su pezón entre sus dientes hacían que todo tu cuerpo se estremeciera. Fue bajando hasta meterse por debajo de su camiseta, él jugaba con tus pechos con su lengua y dientes -Dani... Por favor... Necesito más...- - ¿Ah sí?... ¿Dime que quieres de mí? - Atrapó tu pezón entre sus dientes con fuerza haciéndote gritar –DANIEL! Te lo suplico... Por favor... - ¿Por favor qué? - Volvió a morder con fuerza, haciendo que apretara con fuerza los hombros del chico- Házmelo Daniel – soltó ruborizada con su respiración acelerada. Salió de debajo de su camiseta y se la quitó, después rápidamente la ayudo a bajar del lavado y le dio la vuelta poniéndola contra este haciendo que se miraran en el espejo, excitándose más bajo los shork que traía la chica, para luego dejar caer lentamente sus bragas dejándola totalmente desnuda, Vanessa gimió al sentir lo frio del mármol del lavado y miro a Daniel a través del espejo. Daniel no se quedó atrás y rápidamente se despojó de sus prendas, y se puso detrás de ella y posicionó rosando su m*****o en el clítoris de la chica, arrancándole gemidos que ella trataba de callar, al principio el vaivén fue lento disfrutando los dos del placer mientras Daniel apretaba los pechos de la chica su antojo, hasta que ya resultaba demasiada estimulación y empezó a ir mas rápido, Vanessa estaba a punto de correrse cuando el la penetró y empezó a embestirla con fuerza y rapidez, Vanessa empezó a gemir el nombre del Daniel mientras que este hacia lo mismo con el nombre de la chica hasta que ambos llegaron al éxtasis y se corrieron instantáneamente. Tratando de recuperar el aire unos pasos empezaron a aproximarse, haciendo que ambos se miraran con pánico recogiendo su ropa lo más rápido que podían, la puerta se abrió y Daniel en un acto de reflejo se metió con Vanessa en uno de los pequeños baños, la chica estaba contra su pecho y desde afuera se escuchaban voces. Dake: Dios realmente no puedo dormir bien – soltó bostezando. – Jean: Dímelo a mi… ese rumor que está corriendo sobre la niña no me agrada mucho…- Dake: ¿Qué? ya le tienes una idea equivocada? Daniel: ¿Quieres que salga así paran? -Vanessa negó. Vanessa: Seguro me verán y mira como estamos ahora – dijo avergonzada ya que aún ambos estaban desnudos. - Daniel: Esto es muy incómodo. -La chica sonrió y se sonrojó. Vanessa: Por lo menos estoy contigo –Daniel sintió su corazón detenerse cuando Vanessa rodeó su cintura con sus brazos y se acercó más a su pecho con una sonrisa en sus labios. Daniel: Vanessa creo que deberías alejarte, si no yo no creo que pudiera soportar -Lo último que quería era eso, pero no podía soportar estar tan cerca de ella y no poder besarla después de lo de hace unos minutos, sus sentimientos estaban jugándole la contra y la presencia de los chicos también. Vanessa: Vistamos no rápido antes de que- Dake: ¿Escuchaste eso? Jean: ¡¿Hay alguien aquí?! -El chico pregunto asustado, dado que ya era tarde. - Vanessa: ¿Qué hacemos? – dijo susurrándole a este nerviosa. - Daniel: Confía en mí, tú solo quédate aquí. - ya vestido salió rápido del cubículo y tiro la puerta asustando a los otros. - Dake: Daniel?! ¡¿Qué te pasa?! – Dake había saltado del susto mientras que Jean tomo una posición de combate- Jean: ¡¿Te has vuelto loco acaso?! – Daniel rio y los miro. – Daniel: Lo siento, es que fue una emergencia y además asustarlos fue genial. Dake: Debes estar loco – salió este del baño con su compañero detrás de el.- Jean: Ya verás Daniel- dicho esto se fueron al fin ambos. - Cuando ya estaba todo despejado, Daniel tocó la puerta del baño donde se encontraba Vanessa en señal de que ya podía salir. Vanessa: Creo que eso estuvo cerca… - salió ya vestida. - Daniel: Si... yo creo que deberíamos ir a dormir… Vanessa: ¿sí?... no hablaremos de lo que paso aquí justo ahora hoy? Daniel: Si quiero… pero aun quiero pensarlo un poco más sobre esta situación ¿sí?, pero por eso no cambies conmigo por favor- tomó de la cintura a la chica y juntó sus frentes. - Vanessa: Aja... – Vanessa no estaba muy convencida a lo que Daniel le había propuesto. - Daniel: Si lo haces me voy a enojar, y no volveré a hablarte. Vanessa: Ya, no seas tan duro. -EI chico sonrió y besó la frente de la chica. Daniel: Ahora vete a dormir, es tarde. -La chica asintió y ambos se fueron del baño a sus respectivas habitaciones. Al día siguiente Vanessa se levantó y aún media dormida se vistió con un suéter manga larga de color n***o tipo top, y unos pantalones deportivos del mismo color, su ató los zapatos de deporte del mismo color y luego junto a Ginger salieron del cuarto hacia el comedor para poder desayunar. Se sentaron junto con Sabrina, Daniel, Gil, Ruel y Lili. Daniel: ¿Dormiste bien? -Ella asintió. Lili: ¿Hoy qué tenemos que hacer? Daniel: Pues los del grupo fuego les toco entrenar junto a los de aire, los demás irán a buscar provisiones. Lili: Ufff que suerte que no soy ni del fuego ni de aire. Ruel: Si, suerte con eso Gil. Vanessa: ¿Y yo? Ruel: ¿Tú puedes decidir qué hacer? -La chica pensó que trabajar su estado físico iba a ser lo mejor, debido a que hace bastante tiempo que no se pone a ejercitar. Vanessa: Iré con los de fuego y aire. Daniel: ¿De verdad? Lili: Pues estás loca. Vanessa: Debería retractarme Gil: No, la vas a pasar bien. Vanessa: No creo que la pasaré bien. -Ya habían entrado a la zona donde se ejercitarían y ya sintió un gran peso en el cuerpo. Era un lugar al aire libre, lleno de pesas y neumáticos, había barras y cajas en las cuales saltaban para aumentar su agilidad. Vanessa miró a Jena, la cual estaba a su lado y le pidió ayuda con los ojos, la chica rio. Jena: ¿Hace cuánto no mueves tu cuerpo? Vanessa: ¿cinco años? Jena: - ríe- pues suerte niña. la chica empezó a correr y pasar por los neumáticos sin problema alguno, Vanessa suspiro e iba a devolverse donde había entrado. Al ir por donde iba observó por primera vez a Lucas con otros ojos, el chico estaba usando una remera sin mangas y tenía en sus manos una botella de agua, pero no fue lo único que vio, no no, Daniel y Nath también estaban allí y ella nunca se había dado cuenta de los músculos que se cargaban. Daniel le dedicó una sonrisa mientras señalaba a Nathaniel orgulloso de lo fuerte que era, ella solo le dio una sonrisa, pero en realidad Vanessa estaba perdida en los músculos de todos. Sabrina: Yo también reaccioné así la primera vez. -Una voz interrumpió sus pensamientos e hizo que se sonrojara. Vanessa: ¿Miré mucho tiempo no? Jena: Pues míranos a nosotras también, tú estás en buen estado niña. -Dijo mientras le daba una palmada en el trasero haciendo que Vanessa se riera. Vanessa: Ustedes también me dejan con la boca abierta, bueno vamos a empezar. Sabrina: Claro nosotras te vamos a ayudar – Vanessa asintió y empezó la hora del entrenamiento. Las chicas se encontraban haciendo abdominales para luego correr por los neumáticos, treparse por una pared y luego deslizarse por el tejado y así saltar hacia la tierra nuevamente. Luego de un par de pasadas, Vanessa se separó y fue a donde estaba su botella de agua. Se sentó en una roca mientras bebía de aquella, cuando de pronto una figura masculina se presentó frente a ella. Piel blanca como la leche, las venas en sus brazos sobresalían por el ejercicio, Vanessa subió la vista y se encontró con un Daniel sonriente, el cual estaba con el cabello sudado. Daniel: Cómo va tu primer día de entrenamiento, ¿pequeña? Vanessa: Me duele hasta el hueso del culo. -Ambos rieron y Daniel se puso detrás de ella para comenzar a masajear sus hombros y espalda. Daniel: Los primeros días son los peores, pero ya te vas a volver fuerte. Vanessa: El que es fuerte y no me lo esperaba -El chico la miró cuando aquella hizo su cabeza hacia atrás para verle a los ojos. Daniel: ¿Todavía después de lo de ayer no tienes idea?, pequeña. Vanessa: ¿Todavía? Es decir, ¿qué ya puedes hablar de eso? -EI chico empujó la cabeza de la chica hacia abajo nuevamente y siguió en silencio, haciendo a Vanessa pensar aún más- Vanessa: De acuerdo, ¿ósea que ya termino mi entrenamiento por hoy? Daniel: Si, ve a las duchas y come algo para el almuerzo, nosotros tenemos que seguir unas horas más. - Vanessa asintió y caminó con el chico hasta que tomaron caminos separados, él de vuelta al patio y ella a las duchas de chicas para poder quitarse la tierra y el sudor de encima. Lo hizo rápidamente y cuando se vistió con un conjunto parecido al primero y se fue al comedor donde ya había gente. Ya todos habían terminado de comer, pero se quedaron unos minutos más hablando con los que estaban en la mesa, hasta que Gil anunció los grupos para ir a buscar comida. Gil: Mi grupo será -Luego de decir el de los demás líderes le tocaba al suyo, todos menos el de Daniel, el cual estaba descansando en su cuarto. - Felix, Sabrina, Nathaniel, Dake y Vanessa.- Todos asintieron y se levantaron para comenzar a alistarse, tomaron sus mochilas, con ellas vendas, agua, comida, armas, mantas, y más cosas médicas por si algo llegara a ocurrir. Felix: Será nuestra primera expedición juntos. -Dijo mientras abrazaba a Vanessa por la espalda. Vanessa: *ríe* Si, eres tan tierno. Nathaniel: Tortolitos ya dejen sus cosas y suban a la camioneta. -Ambos rieron y subieron mientras Nathaniel le daba una nalgada a Lix. Vanessa: ¿Por qué Daniel no tenía grupo? ¿Se siente mal? Gil: Estuvo algo tenso estos días así que nos pidió unos días libres y se los dimos. –Vanessa asintió. Sabrina: ¿Ya estamos todos? -Dijo en el asiento del co-conductor- Nathaniel: Al parecer… ya vámonos. Mientras Gil conducía, todos atrás hablaban y bromeaban de las cosas más triviales disfrutando de un momento de tranquilidad antes de ir a lo inesperado de nuevo. Sabrina: Ya vamos a llegar por favor, guarden silencio. -Luego de una hora y media de viaje todos llegaron a la granja donde había animales. -Vanessa y Lix vayan con las vacas, Nathaniel cerdos, y Gil vendrá conmigo y con Dake para ver a las gallinas. Felix tomó a Vanessa de la mano y corrió hacia donde estaban las vacas, era unas diez como máximo. Vanessa: Aww son muy lindas. -La chica acarició a una mientras que Felix buscaba un balde y lo ubicaba debajo de aquella. Felix: ¿Alguna vez ordeñaste una? Vanessa: ¿Te parece? -El chico rio e hizo que la chica se arrodillara a su lado para explicarle. Felix: Yo estaré acariciando a la pequeña, mientras que tú tienes que tomar las ubres así y apretarlas muy suavemente hacia abajo para que así puedas ordeñarla bien. –Vanessa lo hizo una vez de prueba y se rio al ver que la leche golpeó a Felix en el rostro. Vanessa: JAJAJAJAJA LO LAMENTO. Felix: Por lo menos no está fría, ahora hazlo bien. -El chico se levantó y se limpió el rostro para luego calmar a la vaca que estaba siendo ordeñada. Vanessa: ¿No comen estas vacas verdad? Felix: No, son las únicas que encontramos en estos cinco años, solo las usamos para buscar leche, para así poder hacer queso, mantequilla y bueno, usar su leche. -La chica asintió. Cuando ya tres baldes estaban llenos, por leche de distintas vacas, ambos se sentaron en una roca para descansar. -Fue duro? Vanessa: Me duele la espalda. -Dijo mientras sobaba su cuello debido a que tuvo que estar arrodillada por mucho tiempo. Felix: Ven, yo te ayudo. -EI chico se sentó detrás de ella y comenzó a masajear su espalda y cuello con sus manos y codos, la chica solo cerró los ojos y relajó su cuerpo ante el tacto de él. La chica suspiró y descansó su cabeza en el hombro de Felix. -Quieres dormir un poco? Vanessa: No, solo quiero cerrar los ojos y descansar, el día está lindo. -Ese día era uno de los pocos en los que el sol se dejaba ver- Felix: Tienes razón, me hace recordar cuando era pequeño y jugaba a la pelota con mi padre y mi madre -Felix miró el cielo mientras sonreía. Vanessa: Es increíble como perdimos todos en un instante. Felix: Pero logramos aprender que siempre tenemos que valorar lo que tenemos Siempre llegará el día en el que ya no lo tendremos y ahí haremos berrinches para volverlos a tener.
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