Capitulo 4

4697 Words
Todos se bajaron y comenzaron a caminar por las calles con sus armas en las manos, quitándose a infectados del camino de vez en cuando Daniel se acercó a Vanessa, la cual se estaba sintiendo algo sofocada al estar fuera, debido a que en su mente se volvían a repetir las imágenes de aquel día. Daniel: ¿Te sientes bien? –Vanessa cerraba sus ojos con fuerza mientras asentía con la cabeza. -Quieres que tomemos un descanso? Estamos caminando hace varios minutos. Vanessa: No Dani, estoy bien. -De pronto un infectado se acercó demasiado a Vanessa y Aste le disparó en el cuello haciendo que Vanessa se quedara en shock en su lugar. Aste: Vanessa ten cuidado. Lucas: ¿Te sientes bien? -La chica observó el cadáver de aquel monstruo y solo pudo recordar a su amigo su desayuno se asomó a su garganta y se dio la vuelta y vomitó en el suelo. Todos parecían preocupados, Daniel comenzó a sobar la espalda de la chica mientras ella vomitaba. Ginger: Creo que no tuvimos que haberla traído. Vanessa: No, estoy bien. -Se limpió los labios y luego se reincorporó. Daniel: Ustedes sigan avanzando, déjenme con ella para hablar. -Todos asintieron y comenzaron a caminar. -Te dije que no era buena idea. -El chico se interpuso en la vista de la chica al infectado. -Ten. -Ambos se sentaron en el suelo alejados de aquel lugar, mientras que él le daba una botella con agua. Vanessa: Gracias Me siento una idiota. -Vanessa bebió agua y miró el suelo con furia. Daniel: No seas tan dura contigo misma, no todos se recuperan a los días. Vanessa: No me gusta ser así. -Daniel sonrió y tomó su mano. Daniel: Creo que es mejor que vuelvas al campamento, yo puedo llevarte. - Vanessa se levantó y se soltó. Vanessa: ¡NO! Daniel: Pero Vanessa acabas de vomitar, debes descansar. -Chan se levantó para estar a la par de ella. Vanessa: ¡NO, NO QUIERO IRME! ESTOY BIEN. Chan: Deja de actuar como una niña, solo hazme caso. Vanessa: ¡TÚ DEJA DE ACTUAR COMO MI PADRE! -Chan estaba comenzando a perder la paciencia y Vanessa no podía con la idea de ser débil, no quería parecerlo en frente de sus amigos y menos en frente de él. Daniel: ¡SI ACTÚO COMO AHORA ES PORQUE ME PREOCUPO POR TI! -Daniel se acercó a la chica. Vanessa: PREOCÚPATE POR LOS DEMÁS, ESE ES TU TRABAJO COMO LÍDER. Daniel: ¡ERES UNA TERCA! Vanessa: ¡Y TÚ UN IMBÉCIL! -Ambos se miraron con mucha furia en sus ojos, las dos personas estaban muy enfadados el uno con el otro Daniel tomó a Vanessa de la cintura y juntó sus frentes. Daniel: ¿De verdad crees que voy a dejar que te hagas mierda tú sola? -El corazón de Vanessa estaba a punto de explotar, no sabía si era por el enfado o por los nervios de tener a aquel chico tan cerca. Vanessa: No soy tú niña para que me estés cuidando todo el día Puedo seguir con esto, si quieres ayudarme, ayúdame a seguir y no a darme por vencida. -El chico miró los labios de ella, y estaba tentado, sus ganas de besarla le estaban ganando, pero a la vez no quería incomodarla. Daniel: Bien, lo haré. Ginger: ¡CHICOS VENGAN! -Ambos se separaron y caminaron hacia los demás, los cuales había encontrado un centro comercial en ruinas. -Nos parece que puede haber gente dentro. Daniel: ¿Es un buen refugio, ya entraron? Gray: Aste quería entrar, pero le dije que no, hasta que tú llegues y lo autorices. Daniel: Hiciste bien entremos. Lucas: ¿Te sientes mejor? - Lucas apreció por detrás de la chica y ubicó su mano en su cintura para verla mejor, sin ninguna otra intención más que ver cómo se encontraba. Vanessa: Si, ¿gracias... ¿Tienes algo de comida? Lucas: Déjame ver... -Buscó en su mochila mientras todos caminaban. -Toma. -Sacó de ella una barra de proteína y se la dio. -Es lo único que pude sacar de la cocina. Vanessa: *ríe* No pasa nada, muchas gracias. -Le sonrío y todos lograron entrar luego de tirar abajo algunas maderas que había en las puertas. - Están seguros que puede haber gente aquí? Aste: Siempre tenemos que revisar. Jean: Ese es nuestro trabajo. Lucas: ¿Nos dividimos? Daniel: Leemos en pequeños grupos, si ocurre algo POR FAVOR usen la radio, Aste, Levi y Ginger. Lucas, Jean y Gray y Vanessa vendrás conmigo. Lucas: ¡Oye! yo quería ir con Vanessa, me debe una barrita. Vanessa: ¡Oye! pensé que me la habías regalado. Lucas: Me debes algo. Daniel: Ya basta, vayan, los primeros a arriba, el grupo de Lucas hacia el lado oeste y nosotros iremos al este. -Todos asintieron y se pusieron en marcha. Vanessa y Daniel estaban caminando por los pasillos ya casi demolidos del centro comercial, una que otra vez se encontraban algunos infectados, pero se deshacían de ellos al segundo. Vanessa: No hay nadie ya todos deben estar infectados. Daniel: ¿Tan rápido pierdes la fe? Vanessa: ¡Daniel! -El chico se tropes6 y cayó al suelo, haciendo que la chica corriera hacia él y así ayudarlo a levantarse. -Estas bien? Daniel: Si, solo fue un tropiezo. -Vanessa examino el cuerpo del chico hasta que encontró una lastimadura. Vanessa: Tienes un vidrio en la pierna. Deja que te lo quito. -Vanessa tomó a el chico del brazo y lo obligó a sentarse en una roca. Daniel: Te dije que estoy bien, de verdad... esas cosas son para los sobrevivientes que podamos encontrar. Vanessa: ¿Tú crees que aquí habrá alguien cuerdo? - Vanessa sacó de su mochila una venda y una pequeña pinza. -Voy a subirte el pantalón. -Chan asintió y ella lo hizo, el chico estaba sangrando bastante, así que quitó cuidadosamente el cristal que había clavado en su piel y luego derramó alcohol para desinfectar, haciendo que el chico se quejara un poco. -Aguanta, ya casi terminamos. -Tomó una aguja e hila y suturó la herida, para luego vendarlo. Daniel: Era algo pequeño. Vanessa: Tenías un cristal del tamaño de mi mano. -Dijo abriendo esta para que el chico se diera una idea de su tamaño, el rio y tomo la mano de la chica entre la suya. Daniel: Tú mano sigue siendo pequeña. -la chica resopló y ambos se levantaron. Vanessa: ¿Duele? Daniel: No, hiciste un buen trabajo ahora sigamos buscando. - Vanessa rodeó los ojos y ambos siguieron caminando, hasta que un ruido hizo detener a la chica. -Espera escuchas eso? -¿Qué?... no escucho nada... -A lo lejos se podía escuchar un pequeño grito de ayuda. Vanessa: Creo que hay alguien con vida ¡SIGUE GRITANDO! -Daniel solo siguió a La niña hizo lo que Vanessa le indico, con mucho cuidado. -Bien... muy bien, ahora dame la mano. -Cuando Vanessa tuvo en su mano la de la niña sonrió y la saco del lugar donde había más grietas, la dejo a su lado. Daniel: ¡¿ESTA TODO BIEN?! Vanessa: SI, TE PASARE A LA NIÑA. -Vanessa a la niña en el cristal. -Hazte una bolita y toma tus piernas... muy bien así. -Cuando se disponía a lanzarla el ruido de infectados acercándose la interrumpió. -Mierda... NIÑA: ¡AHH, NO QUIERO MORIR! Vanessa: Nadie va a morir, tu quédate tranquila, ¡DANIEL! -Vanessa empujo a la niña por todo el cristal con la mayor fuerza que tuvo, haciendo que la pequeña pudiera atravesarlo y quedar en los brazos de Daniel, el cual la tomo rápidamente y la saco, de aquel sitio y la ubico a su lado. Daniel: ¡VANESSA DETRAS DE TI! -Rápidamente los infectados comenzaron a venir por el extremo de la habitación donde se encontraba la niña, aquellos ya estaban pisando el vidrio, haciendo que este esté muy cerca de romperse. - VANESSA! El chico comenzó a disparar a algunos de los infectados, y Vanessa comenzó a usar su navaja en los que estaban más cerca, pero no podía realizar movimientos muy bruscos porque el vidrio ya estaba a punto de romperse debido al peso. Daniel: ¡NO DEJAN DE SALIR! Vanessa: ¡LLEVATE A LA NIÑA! Daniel: NO VOY A DEJARTE QUI, ¡¿ESTAS LOCA?! Vanessa: Encontraré la manera de salir, VETE! -Daniel no se había movido ni un centímetro, pero el sonido del vidrio quebrándose la estaban poniendo nerviosa, si este era su hora no quería que el chico ni la niña la presenciaran. -YA VETE MALDICIÓN! -Vanessa seguía matando infectados mientras corría hacia casi el final del vidrio, pero este cedió y se rompió. Los infectados cayeron y Vanessa se sostuvo del borde con una sola mano, pero no era lo único que se estaba sosteniendo, un infectado se había aferrado a su pierna, Vanessa intentó quitárselo de encima, pero estaba perdiendo la fuerza de su agarre. Daniel: ¡AGUARDA! -EI chico se había quedado sin balas, pero tomó en sus manos un cuchillo, para luego lanzarlo y atravesar la cabeza de aquel monstruo. Vanessa estaba punto de caer, pero unas pequeñas manos intentaban sostenerla. NIÑA: ¡POR FAVOR AYÚDAME! -Daniel corrió hacia ellas y ambos levantaron a Vanessa para que estuviera a salvo. Daniel la abrazó sin dudarlo apenas dejó de pisar el aire. Daniel: Y tú querías que te dejara atrás. -La chica se sentía segura en los brazos del chico, pero luego recordó la presencia de alguien, el cual pudiera estar herido. Vanessa: ¿Tú estás bien? –se refirió a la niña quien seguía en shock aun- cómo te llamas?, ¿estás bien? NIÑA: Soy Clara… Me duele un poco el estómago. Vanessa: Muy bien Clara Déjame ver, ven siéntate. -La pequeña niña se sentó en una pequeña roca y Vanessa comenzó a sacar sus herramientas médicas para atender a Clara. Daniel: ¿Hace cuánto estas atrapada allí? Clara: Unos días. -Ambos quedaron impactados por la respuesta de mi hermano mayor se olvidó de mi luego de que vinimos a buscar un refugio. -Vanessa levanto la pequeña camisa de la niña, para luego ver su estómago lleno de golpes a causa de la presión que había ejercido contra el cristal que hacia bajo ella. Daniel: ¿Dios mío comiste algo? - La niña negó. Vanessa: Ahora voy a cerrar las heridas y luego re daremos agua y algo de comida. -La niña asintió con un brillo especial en los ojos. Vanessa recostó a la niña sobre el suelo, encima de su chaqueta y levanto su camisa Clara: ¿Puede irse? -Dijo mirando el suelo, mientras se dirigía a Daniel. -No quiero que me vea el pecho... -EI chico Vanessa: ¿Daniel? ¿Podrías dejarnos solas? Daniel: Claro, grita si sucede algo. -La chica asintió y luego Daniel dejo el cuarto, Vanessa levantó por completo la blusa de la niña y comenzó a desinfectar con alcohol mientras hablaba con ella para distraerla. Vanessa: ¿Así que tienes ocho años? Claro: Si, ¿y tú? Vanessa: Yo tengo veinte años, ¿dime que te gusta hacer? -La niña comenzaba a sentir un pequeño ardor al sentir la aguja traspasar su piel para cerrar las heridas. Clara: Me gustan los perritos, antes tenía dos y un gato. Vanessa: ¿De verdad? a mi también me gustan muchos los animales. –Vanessa estaba cerrando la última herida, luego vendo el estómago para que no tuviera contacto con sus las manos sucias de la pequeñita y así no se infectara. -Listo, te portaste muy bien... eres una niña fuerte. -Dijo mientras despeinaba su cabello y la niña rio. Daniel: ¿Terminaron? Creo que ya debemos irnos. Vanessa: Si, ahora vamos. -Vanessa tomo la mano de la niña y se acercó a Daniel. -Vamos con los demás? Daniel: Si, ya casi es hora de volver, chicos ¿están ahí? -Dijo por la radio. Lucas: Si líder. Jean: ¿Qué ocurre? Daniel: Vamos todos at punto de encuentro, tenemos una sobreviviente. Lucas: ¿DE VERDAD? ¿Es linda? Vanessa: Más de lo que crees. San: Oh Vanessa estabas aquí... Seguro más Linda que tu no.-La chica rio. Daniel: ¿Te gustan esas cosas? Vanessa: Lucas el tierno – dijo en modo sarcástico- Daniel: ¿Y yo no soy tierno para ti? Vanessa: Tú eres Dani, son diferentes. Clara: ¿Dani? Daniel: Daniel para ti. Clara: Oh entonces, ¿él es tu novio? - Vanessa rio y Daniel solo sintió un calor en sus mejillas. -No? Vanessa: No, solo somos amigos, ven vamos. -Vanessa tomó a la niña y la subió a su espalda para luego encontrarse con los demás. Lucas: ¿Dónde está? ¿Donde? Vanessa: Aquí. - Lucas vio a la niña y sus ojos se abrieron. Lucas: ¡AHH QUE TIERNA! - Lucas tomó a la niña y la hizo volver por los aires mientras ella se reía. -Lo siento Vanessa, pero creo que si es más linda. Vanessa: Si, yo también lo creo. Lucas: ¿Cómo te llamas lindura? Clara: Clara, Clara Martínez. Levi: De verdad si es muy linda. Vanessa: Ten Clara. -Le dio una barra de chocolate y una botella de agua, las cuales la niña vio como si no hubiera visto comida por meses. Todos estaban encantados con Clara Daniel: ¿Solo ella? -Ginger asintió, haciendo que Daniel solo le dieron una mirada algo triste. -Bueno, volvamos al campamento. Todos comenzaron a caminar mientras hablaban detrás los niños, es decir, Clara, Lucas y Vanessa, aunque los demás no bajaban la guardia. Clara: ¿Entonces a donde vamos hay más gente de mi edad? Lucas: Si, tenemos todo un piso con muchos amigos y amigas para ti pequeña. -La niña no paraba de sonreír debido a la felicidad que estaba sintiendo con las palabras de sus nuevos amigos. Vanessa: ¿Que sucede? Levi: Creemos que algo le sucede al auto. -Lucas dejo a la niña sobre el suelo y se acercó a sus amigos para ver que sucedía, mientras que Vanessa calmaba a la niña para que no sintiera miedo. Daniel: Algo o alguien pincho un neumático, y se llevaron el de repuesto. Gray: Maldición... Ginger: Tenemos algo de comida y agua para pasar la noche en alguna tienda de por aquí. Aste: Mientras algunos se quedan allí un pequeño grupo puede ir a buscar algún neumático en las calles o tiendas, porque no creo que puedan venir a buscarnos no tengo batería en mi radio. Daniel: ¿No tenemos baterías de repuesto? Gray: Maldición, las olvide, no pensé que esto pasaría. Ginger: ¡¿ERES IMBECIL?! Gray: ¡NO ME GRITES! Aste: ¡EL NO TIENE LA CULPA! Ginger: ¡Y QUE PASA SI NO PODEMOS IRNOS DE AQUI! Jean: Estas exagerando. Daniel: ¡NADIE TIENE LA CULPA! No nos quedaremos aquí para siempre. -Dijo mirando a Ginger. -Y todos pueden cometer errores, además de que nadie sabía que esto pasaría. -Dijo mientras ubicaba una mano en el hombro de Gray. Clara: ¿Por qué están peleando? Vanessa: No lo sé, ven vamos a ver algunas flores. -Vanessa se llevó a la niña un poco lejos del grupo solo para no escucharlos pelear. Levi: ¿Entonces haremos lo que Aste propuso? Daniel: Si, Gray, Levi, Jean se quedarán con Vanessa y Clara en alguna tienda que encontremos segura, y los demás vendrán conmigo a buscar algún nuevo neumático para el auto, así intentemos lograr irnos antes de que se meta el sol. ¿Dónde están Vanessa y la niña? Lavi: Las vi por el bosque. Daniel: ¿no puede quedarse quieta…? Lucas: ¿Dijiste algo? Daniel: No, iré por ellas ustedes tomen las cosas y prepárense para caminar. -Todos asintieron algo cansados, mientras Chan caminaba hacia el bosque- VANESSA! ¡CLARA! ¡¿DONDE ESTÁN?!-EI chico no soportaba la idea de que Vanessa estuviera sola dentro del bosque, los pensamientos de alguien haciéndole daño hacían que sus puños de cerraban y su corazón se detuviera mientras su sangre hervía. - Clara aquí estas. Clara: ¡AHHH!! ¡NO ME MIRES!! Vanessa: ¡¿QUE PASA?!-Vanessa salió de unos árboles y al ver a Daniel solo sonrío. -Sí que eres un pervertido. -Vanessa cubrió a la niña mientras aquella se subía los pequeños pantalones. Daniel: No, ¿qué? ¿Pervertido? Estaba buscándolas, no sabía que la niña iría al baño. Clara: Vanessa creo que vio mi zona.... Daniel: ¡¿Qué?! NO, no pude ver nada. Vanessa: Tranquila Clara, luego le daré si merecido por no tocar. -Dijo mientras caminaba junto a Daniel y le daba una ligera patada en la pierna. -No te preocupes, no queríamos escucharlos gritar por eso nos fuimos. -Daniel sonrió. Daniel: Igual estoy molesto, ¿cómo que pervertido? Clara: No tenías que ver... -Clara acarició la cabeza de la niña y le sonrió. Daniel: Lo lamento, pequeña. -La niña se sonrojó un poco y ocultó su cabeza en la espalda de la chica. Vanessa: ¿Te gusta Dani? Clara: no -Vanessa rio y todos llegaron con los demás. Lucas: ¡ESTABA TAN PREOCUPADO POR TI! Vanessa: Aww... ahh hablabas de la niña. -Lucas tomó a Clara en sus brazos y luego miró a Vanessa. - Auch Lucas: También por ti, tonta. -Dijo chocando su cabeza contra la de Vanessa. Chan apareció por detrás y chocó su cabeza con la de Lucas con bastante fuerza. -AUCH, POR TI TAMBIÉN! Daniel: Bueno vayamos a encontrar algún lugar donde quedarnos Todos caminaron durante una hora aproximadamente hasta poder llegar al lugar que sería su refugio esa noche. El grupo entero entro a un garaje de una casa que tenía la puerta algo arriba, por donde entraron. Daniel: Ve como un buen lugar, ¿no? -Dijo dejando su mochila en el suelo dentro. Vanessa: Esta cerrada. -Dijo refiriéndose a la puerta que conectaba a aquel Lugar con el resto de la casa. Giger: ¿Escuchan eso? -Todos se mantuvieron en silencio mientras que a lo lejos se podía escuchar a los infectados acercarse. Daniel: Vamos, si no nos vamos ahora será muy tarde. -Daniel torno a su equipo y dejo el lugar lo más rápido que pudieron. Gray cerro el portón para que ningún peligro se acercara a los pocos que se quedaron dentro de la casa. Levi: ¿Te sientes bien? -Dijo el chico mientras se sentaba junto a la pequeña niña que se encontraba viendo sus pies, mientras abrazaba sus piernas. Clara: No... Quiero a mi hermano. -Negó con la cabeza al escuchar la pregunta del chico. Levi: ¿No sabes dónde está? Clara: No, la Ultima vez que nos vamos que antes de dejarme en aquel centro comercial… Ya hace día no sé nada de él. Gray: ¿Tu corno estas? Vanessa: Pues, ¿cómo se puede estar en esta situación? Gray: Lamento todo esto... es mi culpa. -Vanessa lo miro y golpeo su hombro amistosamente, captando la atención del mismo. Vanessa: No seas tonto, no es to culpa… Solo estoy un poco cansada, fueron muchas emociones por un día. -Gray le sonrió y coloco su brazo sobre los hombros de la chica. Gray: Pues vamos a distraernos un poco. -Ambos rieron y se sentaron con los demás para jugar a algo mientras esperaban a los demás. Ginger, Daniel, Aste y Lucas estaban caminando por las calles en busca de alguna tienda o auto con ruedas en buen estado. Lucas: Esta... también esta pinchada... ¡MALDICION! -El chico pateo esta, llamando más la atención de los otros. Ginger: Oye tranquilízate, no quieres atraer a más infectados. Daniel: Todavía tenemos tiempo, no se apresuren. Aste: Daniel, por allá vi una tiendo de repuestos de autos, ¿quieres ir a ver? Daniel: Bien, vamos. -Todos se pusieron a caminar nuevamente hacia poder llegar a aquella tienda, la cual se encontraba bastante en ruinas, las ventanas y puerta de vidrio esta ban hechos pedazos, algunos estantes también se encontraban en el suelo junto a muchos productos que ya no servían debido a su estado. A penas entrar se quitaron de encima los pocos infectados que habían dentro. Daniel: Ustedes miren por aquí, yo iré por ahí para ver si en el deposito hay alguno. -Todos asintieron y se pusieron a ver los productos. Ginger: Encontré combustible que podemos usar, Lucas yen aquí. -Lucas se acercó a la chica y se agachó a su altura, esta le dio la vuelta y abrió su mochila para poner dentro las botellas de combustible para su auto y los autos de su residencia. Lucas: Oye cuidado, está pesando, ¿sabes? Ginger: ¿No que eras del grupo de fuego? -Lucas se dio la vuelta y miró a la chica a los ojos, mientras está sonreía para molestarlo. Lucas: No empieces, solo estoy cansado. -La chica asintió y se levantó del suelo para ir con Aste a seguir buscando. Lucas se quedó viendo algunas de las cosas hasta que algo le llamó la atención, en la caja registradora había un pequeño oso de felpa bastante tierno, Lucas sonrió y lo tomó. -A Clara le gustará tener un pequeño amigo... -Guardo el pequeño osito en su mochila y al darse la vuelta tiró algo al suelo, algo que sonaba como si fuera de cristal. Aste: ¿Qué pasó? San: Nada, tiré algo. Ginger: Ten cuidado idiota. -Lucas la miró molesto y ella solo sonrió. El chico se agachó y sostuvo en sus manos lo que había tirado, Daniel estaba recorriendo el pasillo para entrar a lo que sería el depósito de la tienda, pero al intentar abrirla vio que estaba atrancada. Daniel: Maldición, por favor no lo hagas más difícil... -Tomó su cuchillo y comenzó a forcejear la cerradura para poder abrirla y para su suerte, lo logró. Al entrar la habitación estaba completamente oscuro y un olor putrefacto salía de aquella, el cual era tan fuerte que el chico se cubrió la nariz. Algunas ratas dejaron la habitación a penas la puerta fue abierta, Daniel intentó encender la luz, pero no tuvo ningún efecto así que encendió su linterna y comenzó a inspeccionar al lugar. Lucas dio vuelta lo que parecía ser un portarretratos y vio una foto que ciertamente le hizo sentir algo en su pecho, un pequeño hueco en él. En aquel portarretratos había una foto de una familia de tres, un padre y una madre, que lucían como los dueños de la tiendo por la percepción del chico y una pequeña niña, la cual en sus manos poseía un osito de peluche. Dudó entre devolverlo, pero sintió que aquel podía ayudar a Clara a pasar todo esto. Daniel comenzó a tomar algunas cosas que podían hacerles de ayuda hasta que escucho un ruido que lo sacó de sus pensamientos, aquel ruido que solamente era perceptible para los que estuvieran al fondo de la habitación. Se acercó más a dónde provenía aquel sonido y al darse cuenta de lo que era, sacó su arma antes de enfrentarlo. Al hacerlo pudo ver algo que lo dejó fuera de sí, una señora mayor se encontraba atada a una barra de la pared junto a una niña pequeña, aquella mujer tenía un arma a su lado y la pequeña niña se encontraba sin vida, con una herida de bala en su cien. Aquella mujer se encontraba ya infectada y por lo que pudo ver la niña también no lo estaba cuando murió. El chico se agachó a la altura de la mujer y tomó el arma que estaba a su lado mientras aquella hacía movimientos con su mandíbula mientras que sus ojos estaban rojos. Daniel: Apuesto a que fue difícil, ¿no fue así? -dijo mientras miraba con ojos totalmente sinceros a aquella mujer. FLASHBACK Julia: ¡¿Scott que está pasando?! Scott: ¡Lleva a Rosie a la despensa y no salgan! -Dijo el hombre de unos cuarenta mientras cerraba la puerta y tomaba su arma para matar a los infectados que había logrado pasar. La radio estaba haciendo mucho ruido y en ella se escuchaban gritos y muchas cosas que nadie estaba entendiendo. Rosie: ¿Mami que está pasando? Julia: Nada mi amor, ven. -Tomó a su hija en brazos y corrieron por el pasillo, pero algo tomó de la pierna a la mujer. Un infectado las había alcanzado, su esposo la observó, pero al perder la vista en los infectados hizo que uno se lancé sobre él y todos comenzaron a rodearlo. -SCOTT! grita* Rosie: ¡MAMÁ! -Su madre sintió mucho dolor al ver como los infectados comenzaban a morder a su esposo y aún más cuando aquel que estaba sobre ella, la mordió. Julia: ¡BEBÉ VE A LA DESPENSA Y NO SALGAS! - Su hija le hizo caso y como pudo corrió a aquel lugar, su madre se sacó de encima a aquel infectado y siguió a la niña, no iba a dejar de protegerla. Al llegar con ella, cerró la puerta de la habitación y atrancó la puerta con seguro y una tabla de madera, tomó a su niña y la sentí junto a ella en el suelo. Rosie: ¿Mami qué está pasando? -Su madre estaba concentrada en encontrar algo para atar su muñeca a la barra de la pared para no hacer nada que no quisiera. Su cabeza comenzaba a doler, al igual que su cuello, en donde había una notable mordida. - Mami... tengo miedo… -La niña comenzaba a llorar debido a que su madre no le estaba dando respuestas. Julia: No mi amor, no tengas miedo… Yo estoy aquí... -Abrazó a su hija y acarició su suave y corto cabello mientras su respiración se volvía más pesada. Rosie: ¿Dónde está papá? Julia: Papá está ocupado con algunas cosas no podrá venir. Rosie: ¿Con qué cosas? -Las lágrimas de su madre no tardaron en salir. Julia: ¿Recuerdas a Tommy? -La niña abrió los ojos y comenzó a alertarse. Rosie: ¡NO, MI TOMMY! ¡MAMÁ LO DEJÉ EN LA MESA DE LA CAJA! ¡LO NECESITO! Julia: Shhh -Su madre dibujaba círculos en la espalda de la niña para calmarla. -Tranquila, papá está ayudándolo, lo está poniendo lindo para cuando se vuelvan a encontrar. -Su madre comenzaba a sentir sus ojos cerrarse. Rosie: Mami quiero ver a papi tengo miedo Julia: No lo tengas mi amor pronto estaremos todos juntos en el parque... celebrando tu cumpleaños todavía tengo que darte tu regalo mi amor -Las lágrimas no dejaban de salir de los ojos de su madre, mientras intentaba alcanzar un arma que había sobre la mesa que había detrás de ellas, al tomarla, la cargo y la ubicó en la cabeza de su hija. -No quiero que me veas no lo hagas- Ella misma podía sentir en su rostro como comenzaba a cambiar y no quería que su propia hija le temiera. Rosie: Mami quiero ver a la abuela Julia: Lo sé mi amor Rosie: Quiero ver a papá tengo miedo Julia: Yo también lo tengo, pero pronto todo estará bien, no sentirás más miedo cariño sabes que te amo más que a mi propia vida, ¿no? -La niña asintió. Rosie: Yo también te amo mami... Julia: ¿Podías hacer algo por mí, mi amor? -De nuevo, asintió. -Quiero que cierres los ojos, pienses en nosotros...juntos, celebrando tu cumpleaños, abrázame fuerte y no me sueltes. -Aquella lo hizo, Julia volvía a acercar el arma a la cien de su hija y la recargó, miró el techo. -Ahora, contemos hasta tres y podremos estar en aquel lugar que tanto deseas. Rosie: ¿De verdad? Julia: Si, mi amor. Rosie: Te amo mami. Julia: Yo también te amo Rosie uno, dos -El sonido del gatillo inundó la habitación, el cual luego fue suplantado por el llanto de Julia, al sostener el total peso del cuerpo de su pequeña hija. Tiempo después su mente se puso en blanco y ya no había más rastros de Julia. FIN DEL FLASHBACK Daniel: Haré que puedas reunirte con ella, creo que es lo que deseabas hace mucho tiempo. -Daniel tomó su arma y apuntó a la cabeza de la mujer, haciendo que nuevamente aquella pueda reunirse con su hija y esposo y los tres pudieran finalmente celebrar el cumpleaños número Ocho de la pequeña Rosie.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD