Él le había preguntado si ella había terminado de observarle el cuerpo como si quisiera lamérselo. Ella no había contestado, seguía viéndolo de esa manera. En verdad quería lamérselo, mas particularmente quería comérselo, recorrer ese cuerpo con su lengua y dejarlo marcado con sus dientes. Ese pensamiento la hizo ruborizar. Mierda, ¿qué le pasaba? Gaby al seguir sin una repuesta cruza sus brazos sobre su torso desnudo y eleva una ceja interrogativa. Una parte de él, le gustaba la caliente mirada que Noe desprendía hacia él. Otra parte le decía que eso no estaba bien, ella no podía mirarlo de esa forma y menos podía tener sentimientos y pensamientos calientes sobre ellos dos juntos. Esa boca le decía a gritos que quería ser besada y ultrajada de maneras que solo él podía hacerlo. El rubor d

