Cuando llegamos al borde de la cama dudo en dejar a Pablo sobre ella y sentarme a un lado o si me lo dejo así, en mis brazos, y hablo con el sin que pueda ver mi cara. Me muero de vergüenza. Y tampoco quiero ver su cara cuando le diga todo lo que ha pasado. Le doy un beso en el pelo y lo dejo. Tengo que ser un hombre. Dar la cara, aceptar mis errores y demostrar mi apoyo. Ni siquiera se acomoda antes de preguntarme si estoy bien. -y tú? Tú estás bien? Necesitas tomar algo para el dolor? Niega mirando hacia otro lado. __hace una semana que ya no tomo más medicamentos. El nudo en mi garganta es más grande ahora. -oh, está bien. __deberías descansar, hoy tienes un turno doble. Yo. Esto. Muerde su labio. __esto puede esperar. Primero descansa para ir al trabajo. Niego y me p

