La sonrisa en mi cara es inmensa. Estoy agotado. Este turno fue duro, muchos llamados, algunos más complicados que otros, como tener que sacar la mano de un chico, atorada dentro de una máquina de helados. Perdió 3 dedos. Estos días ver a Pablo es todo lo que quiero, sobre todo después de un turno así. Me hace bien. Sus formas, su rareza y su cara. Es tan lindo. No me esperaba lo de sus padres, son extraños. Mi pobre vecino. Voy a tener que consolarlo y distraerlo. -ven a casa entonces. Te espero. Le respondo el mensaje con entusiasmo y anticipación, hoy me lo voy a follar. Voy a quitarme todas estas ganas que estoy cargando hace días, lo voy a hacer gritar, llorar y pedirme más. Una y otra vez. __aquí estoy!! La voz de Pablo me sorprende terminando de bañarme. Lo escucho abri

