“El sol saldrá y volveremos a intentar”
Llegue a casa gritando y explotando de emoción, nadie estuvo para recibirme o al menos nadie había aparecido, busque por todo el primer piso y no había nadie, fui al segundo y las recamaras estaban vacías, cuando me acerqué un poco a la escalera que sube a la azotea escuche ruidos y entonces entendí que todos estaban ahí, lo ignore y me fui a mi habitación, saque mi traje del closet y me lo puse. Subí a la azotea para unirme a los demás y en cuanto me vieron se sorprendieron.
— ¿Qué haces en ese traje? — Munmbi fue la primer en notar mi presencia.
— No. — Blemir se acerco a mi con cara de decepción. — ¿Que te pasa? — Volteo a ver a los demás. — Dijimos que no íbamos usar esos trajes por un buen tiempo. — Estaba enojado. — ¿Te sientes bien?
— Sí estoy perfecta. — Sonreí. — Solo quería probar mi suerte para ver si la policía sigue buscándonos. — Los mire. — Esto no es para asaltar nada. — Empuje a Blem fuera de mi camino. — Tengo el plan para solucionar nuestro problema.
— ¿Solución? — Al menos alguien me prestaba a atención. — ¿Qué solución? — Se recargo en el respaldo del asiento.
Me senté en mi lugar y les conté lo que había encontrado con mi tío sobre las oficinas y la seguridad, les conté sobre el plan par recuperar el anillo y que podíamos aprovechar para dejar lo que robamos. La mayoría estuvo de acuerdo con el plan aunque algunos me miraron como si estuviera loca. Nos pusimos de acuerdo en quien haría que, armamos el plan de rescate y volvimos a la sala. Metimos lo que tomamos de las joyerías en las bolsas grandes y después fuimos a la agencia donde estaba mi tío, por unas camionetas para nuestro plan de rescate. Nosotros nos fuimos en dos camionetas (Cheyenne rojas) a la oficina central, mientras que mi tío y una persona más dejaron las de rescate en una tienda cerca, antes de llegar mi tío nos aviso que las oficinas quedaran solas para que nadie fuera testigo de nuestra llegada. Una de las camionetas fue por enfrente y la otra quedo detrás del edificio. El primero en entrar fue Arlo para apagar las cámaras de seguridad, Alexandra, Maria y yo entramos por detrás en busca del anillo, por otro lado Blemir, Kevin y Munmbi fueron por las fotos y cualquier cosa relacionada al anillo, Erián se encargaba de revisar que todo estuviera en las maletas y dejarlas frente a la puerta y en todo caso avisarnos si veía algo sospechoso.
Nuestra búsqueda del anillo se ponía más difícil porque no había rastro de nada, buscamos en cajones, cajitas pero nada. En un segundo Alexandra me golpeo por la espalda y grito — CAJA FUERTE.—. Nos acercamos y al segundo las sirenas comenzaron a sonar.
— Chicos ¿Terminaron? — Grito Erián desde la puerta. — Apúrense.
— Maldita sea. — Nos miramos Mun y yo. — Tenemos que salir de aquí ya.
— Tengo una idea. — María hizo que todos se acercaran. — Busquen una manera de abrir la maldita caja.
Arlo llego con un extintor, comenzó a golpear la caja con mucha insistencia, las sirenas se acercaban cada vez más, pero no se podía abrir. Todos comenzaron a correr, Erián había salido para encender la camioneta enfrente, Arlo soltó el extintor y salió junto con Mun y María que se fueron en la primer camioneta con Erián.
Me quede parada frente a la caja sin poderme mover, no podía irme sin el anillo algo en mi no me dejaba irme. El resto de los chicos empezaron a correr y salir de la oficina pero por alguna extraña razón yo no podía ni aun que lo intentara, volví a agarrar el extintor y comencé a golpear la caja con mucha más fuerza. Blemir estaba en la puerta trasera apunto de salir.
— Tenemos que irnos — Escuche gritar a Blemir pero estaba atrapada en la idea del anillo, todas las pruebas de su existencia habían sido quemadas y destruidas, pero el anillo no, lo necesitaba de vuelta. — Vamos Eris. — Seguía sin poder moverme.
— Blemir, veté necesito recuperarlo, saldré de aquí. — Gire para mirarlo.
— No te voy a dejar, ni en sueños. — Camino donde estaba y tomo mi brazo.
— Hey no. — Quite su mano de mi brazo. —Tienes que irte ahora. — Me miro con miedo en los ojos. — Nos veremos cuando todo termine. — Tome su mano. — Encuéntrame en dónde sale el sol y la luna se oculta, ahora vete. — Lo empujé hacia la puerta y después él salió.
Escuche como la camioneta arrancaba y detrás de ella iban varias patrullas. Mientas yo intentaba abrir la caja fuerte, varios policías entraban a la primer parte de las oficinas, atranque la puerta para que nadie pudiera entrar. Logré abrir la caja fuerte y a primera vista estaba el anillo como en una exhibición, lo tome y como en película, en ese instante abrieron la puerta. Gire par ver al policía que entraba y enseguida me puse el anillo asegurándome que no se me cayera, salí corriendo de la oficina por la puerta trasera, como no había nadie di la vuelta por el frente despistando a los policías.
Encontré dos motocicletas, tome una y salí de ahí, detrás de mí iban al menos cuatro patrullas, me escabullí todo lo que pude e intente de todo para poder encontrar a los chicos en las camionetas que habíamos dejado cerca de la oficina. Cuando quise desviarme me encontré acorralada, tome un atajo y logre perderlos, ninguno de los ocho habíamos actuado en el día solo de noche y mientras huía mi cabeza no dejaba de decir "mala idea", en mi huida encontré un callejón en el que me metí y escondí hasta que dio la noche, no tenia como comunicarme con los chicos había dejado mi teléfono en la camioneta y no había manera de salir.
— Mierda, mierda, mi teléfono. — Estaba enojada no tenia opción más que quedarme ahí.
*Narra Blemir.*
Intente convencer a Eris que viniera conmigo pero no me escucho. No podía estar tan tranquilo sabiendo que ella se había quedado para salvar un maldito anillo, cuando me di cuenta habían cinco patrullas detrás de nosotros el resto estaba ocupado persiguiendo a Kevin, Arlo, Munmbi y María. Nos desviamos a la tienda, tomamos las camionetas de huida suvs (equinox negras) dejamos las otras, cambiamos todas las cosas y prendimos fuego. Subimos a las camionetas, mientras la de Kev salía y se adelantaba el resto nos quedamos a esperar unos segundos para ver si Eris aparecía, pero para nuestra mala suerte teníamos que salir, si esperábamos más tiempo nos atrapaban. Después de un tiempo de seguir huyendo llegamos a la casa y yo tenia la esperanza de encontrarla ahí pero no había nada ni nadie, entramos y encendimos la televisión, pusimos las noticias esperando encontrar algo interesante o un poco de información.
* Noticias.*
Último minuto.
Hace algunas cuantas horas las oficinas centrales de San Petersburgo se encontraban solas, y nuevamente los asaltantes conocidos como "Los peones y las rosas"aparecieron. Esta vez una de las chicas huyo por separado y se ha quedado a pesar de poder ser atrapada, al parecer la chica, salió del lugar con el anillo que se había encontrado, y ahora la policía la persigue por toda la ciudad esperando poder atraparla.
— Mierda mierda, no puede ser. — Alexandra estaba demasiado enojada. — Se quedo por un estúpido anillo, mi estúpido anillo. — Estaba enojada con ella misma pero Eris había tomado la decisión quedarse.
— Si tu no hubieras perdido ese maldito anillo, ella no se hubiera quedado. — El ambiente comenzaba a calentarse y Arlo simplemente hablo por hablar.
— Crees que no lo sé. — Comenzó a ponerse incomoda la cosa. — Yo no quería que esto pasara.
Esto comenzaba a ponerse mal y lo que menos queríamos era una pelea. Todos buscaban un culpable, yo me alejé un poco de ellos, todo esto era abrumador, y en lo único que podía pensar era en lo que Eris había dicho: "Donde sale el sol y la luna se oculta" para ser sincero no tenia la menor idea de qué era eso.
— Basta ya. — El grito de Munmbi que dejo la habitación en total silencio. — Lo que tenemos que hacer es buscarla en vez de preocuparnos. — Me miro. — Blemir ¿qué pasa?
— Eris es muy inteligente, no va a dejar que nadie la atrape. — Erián me tomo del brazo. — Pero necesito saber a qué se refería. — Los mire a todos con cierta preocupación y de pronto las noticias otra vez aparecieron.
* Noticias*
Noticias de último minuto.
La mujer a la que perseguían varios policías, ha desaparecido camino al lago, lo único que las autoridades han encontrado fue la motocicleta en donde ella viajaba, la motocicleta fue encontrada con una rosa y un peón sobre ella, sin embargo la chica desapareció. La policía y autoridades sigue buscándola en los alrededores, por el momento no se tienen más noticias de ella aunque esperamos que pronto se le encuentre.
— Bueno, al menos sabemos que no la atraparon. — Arlo se dejo caer en el sofá. — Ahora ¿alguien tiene una idea de dónde encontrarla?
— Me dijo que la encontrara donde sale el sol y la luna se oculta. — Dije bastante confundido y todos me miraron.
— ¿Qué? ¿De qué hablas? — María se acerco a mí confundida.
— Si. — La mire. — Eso me dijo antes de que yo saliera de la oficina, ¿tienen idea de a qué se refiere? — Nos quedamos pensando en que quería decir eso hasta que la noche llego y no había noticias de ella.
*Narra Eris*
«Genial, ya se hizo de noche y yo no he podido salir de aquí». Había estado al menos 12hrs aquí esperando que dejaran de buscarme pero ya se había hecho demasiado noche, espere a que diera la media noche y salí del callejón con mucho cuidado, para mi suerte encontré una tienda de ropa. Entre por la parte de atrás, y tome un abrigo, entre a un baño publico y me lave la cara, usamos un antifaz cada que salimos con estos trajes, y nos pintamos la cara para que no tengan tantas referencias físicas sobre nosotros, me limpie y luego salí del baño, trate de pedir un taxi pero no había así que camine al museo Peterhof, ese fue el primer lugar que conocí cuando llegue a Rusia, en ese lugar el atardecer se ve hermoso y el amanecer aún mejor. Pasaron las horas pero nadie llegaba, la referencia que le di a Blem era exactamente lo que decía mi hermana así que era casi imposible que él supiera a que me refería., no tenia nada para poder comunicarme, lo único que llevaba era un poco de dinero y el anillo. Estuve unas horas por ahí, hasta que llego la mañana pero no lograba recordar el camino a casa. Camine unas cuadras y encontré algo de ropa que me protegiera más que el abrigo, me cambie en un baño público y salí a buscar ayuda para volver a casa pero me seria muy difícil, de lo que recuerdo ningún taxi llega hasta allá, pasé medio día buscando la manera de regresar pero no encontraba ninguna.