Cuando entramos a la habitación, Ángel estaba acostado en un mueble, se había quitado su abrigo y las almohadas adornativas del mueble estaban regadas por el suelo. Camine directamente hacia él y lo agarré de la camisa. Angel: ¿..eh? Lo lleve a rastras hasta el balcón, mientras intentaba agarrarse de algo Alessia; ¿Noah..? Cuando llegue al balcón, lo presione contras las barandas, él miro hacía abajo y luego se aferro a las barandas con miedo. Angel: M-mucho tiempo sin verte. ¡su alteza! ¡T-te ves en buena salud! Noah: Si prometes hacer 100 prendas te salvas de que te arroje. Angel sabía que mis palabras eran sinceras, si no accedía, fácilmente podía lanzarlo y él quedaría sin vida por la gran altura. Angel: ¡¿Si?! ¡¿Cuál es el nombre de la persona a la que debo hacerle 100 prendas

