Capítulo cuatro: extraño c******s

561 Words
Argenis tomó de los muslos a su novia y la alzó, para llevarla en sus brazos hasta su habitación. Luego de que ellos volvieran del club, se habían recostado sobre el sofá a ver películas pero el ambiente se había puesto caliente rápido, así que  decidió llevar a su novia a su cama para seguir con lo que comenzaron en el living con besuqueos y caricias por todo el cuerpo. Dejo a la castaña sobre su cama y ella comenzó rápidamente a desvestirse, la luz del cuarto estaba apagada por lo tanto él no veía del todo desnuda a su novia, es más, nunca lo había hecho. Ellos siempre habían tenido relaciones sexuales en la oscuridad, esto se debía a que la primera vez que ellos tuvieron sexo ella le pidió que sea así y él nunca tuvo nada en contra de eso. Jade envolvió sus brazos ensu cuello  para acercarlo a ella de esa forma, él le sonrió de lado, invitandola y unió sus labios con los ajenos en un beso fogoso y desesperado, cuando sus cuerpos estuvieron pegados, él sintió nuevamente la presencia de algo duro entre ellos y eso lo dejo pensando. Ella en ese momento no estaba del todo vestida, su vestido no era el que llevaba algo en sí, sino, quizás su ropa interior. Terminó quitando esos pensamientos de su cabeza al sentir los labios de su novia sobre su cuello, la castaña bajaba sobre éste de forma lenta, dejando una hilera de besos y mordidas.   De repente, interrumpiendo los besos y mordidas que ella le estaba dando a él, Jade se dio la vuelta acomodándose mejor en la cama, apoyándose sobre sus manos y rodillas. Ella amaba esa posición y Argenis no la juzgaba para nada, era la mejor posición para apreciar su trasero, él amaba su culo. La castaña lentamente se quitó la braga que llevaba puesta, dejando al descubierto su precioso y regordete trasero. Argenis soltó un gruñido al verlo y se acercó para pegarle en una nalga con su mano, luego se inclinó más y beso donde antes la había golpeado, ella soltó un agudo y excitante gemido en repuesta. Jade abrió más las piernas cuando lo creyó necesario y Argenis aprovechó esto para inclinar más su cabeza y lamer su clítoris, ella se tensó enseguida pero a los segundos su cuerpo volvió a relajarse, a medida que él se iba acercando lentamente a esa parte de su cuerpo. Su novia era de verdad muy tímida, no le gustaba que la viera desnuda, mucho menos que la tocara mucho. Lo entendía, las chicas no tenían muchas libertades en lo referido al sexo o mucha exploración. Recién hace unos años, se comenzó  a hablar de masturbación femenina. Argenis sintió sus papilas gustativas raras al saborear su clítoris, aparte de que era demasiado raro. Era uno agrandado, el rizado sabía que esto era normal, las mujeres tenían el clítoris diferente y esto estaba completamente bien. Pero él nunca había sentido un sabor tan peculiar en ninguno de los que había probado, por lo que supo en ese instante que su novia era de verdad muy especial.   Aclaración: si es verdad que hay clítoris agrandados y algunos son abusamente grandes y raros (vi un librito donde mostraba variedad de v*****s y bueno, me enteré de eso) pero ninguno puede llegar a ser parecido a unas bolas. Argenis es muy idiota en éste sentido.
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