Agnes Lindberg Después de unos días y de dar las declaraciones pertinentes en la policía decidimos que no dejaríamos que todo esto nos arruinara nuestra boda y luna de miel, porque sí, fue trágico todo el suceso, pero la boda en si fue preciosa y no queremos quedarnos solo con los malos recuerdos. Es por eso que contra todo pronóstico tomamos un avión hacia Italia donde tendremos nuestra luna de miel. Mis cuidados hacia Marcus son casi asfixiantes, porque después de todo lo que pasó quede con la paranoia de que le suceda algo, aunque el responsable esté encerrado Liam no ha dejado de ser una preocupación para nosotros sabiendo que tiene una mente retorcida como su padre. —Amor estoy bien, no me voy a tirar del avión—ruedo los ojos revisando sus yesos—Por ahora. Lo miro divertida

