La puerta se cerró detrás de ellos generando un poderoso eco en la gran habitación. Sin embargo, Juliet se dio cuenta de que no era tan grande para los gigantes que allí estaban. El lugar era rectangular: seis columnas, tres en cada costado, sostenían el inmenso techo y un soldado con armadura brillante custodiaba cada una. El suelo era de piedra al igual que las paredes, una antorcha en cada esquina iluminaba la habitación, pero dos se situaban a los lados del inmenso asiento justo en frente de ellos. Varios portales inmensos con pasillos larguísimos se extendían a los costados más allá de lo que la vista podía apreciar. Juliet se sintió impactada cuando vio al Visionario por primera vez. Estaba sentado con una expresión severa, tenía la apariencia de un hombre en sus cincuenta, una barb

