AIDEN
Sonrío al ver el mensaje ya lo leí como cinco veces, salgo de la cama y me pongo mi pantalón.
—¿Dónde vas?- me pregunta Maria, que aún esta desnuda en la cama.
—Tengo trabajo- me pongo mi camisa-me tengo que ir.
—Pero yo quiero que te quedes- frunzo el ceño, sabe perfectamente que esas cosas de dormir abrazados después del sexo no es lo mío, para mí solo es sexo y ya, sin sentimientos, ni compromisos, ni nada, una vez tuve sexo con sentimientos y termino muy mal.
—María sabes que no es lo mío- se sienta-tú aceptaste esto y ya sabías como sería.
—Es por la chica de la revista, ¿Verdad?, ¿Es por qué estás con ella?- se me acerca y pasa sus manos por mi cuello- es más que obvio que no te satisface, porque ahora estas conmigo y no con ella- me molesto y le quito sus brazos de mi cuello.
—Tú no sabes nada de ella y si estuve contigo es por que te ofreciste y yo no me iba a negar al sexo facíl- le doy una sonrisa, se molesta y me quiere dar una cachetada pero la detengo a tiempo-No te molestes porque sabes que es la verdad- la suelto y agarro mis zapatos- esto se acabo, ya no quiero nada contigo, Ya me aburriste y cuando algo me aburre lo dejo- me tira un adorno y lo logro esquivar.
—Eres un Maldito.
—Me han dicho cosas peores.
—Sí, deseguro Rebeca te dijo algunas de ellas.
Quedó congelado, ¿Cómo demonios sabe de ella?, Nadie a excepción de Alex sabe sobre ella.
—Ya no sonríes verdad- Se levanta de la cama y acerca a mi, con su asquerosa uña me acaricia mi mejilla-Esto no se acaba hasta que yo diga y punto.
Estoy muy furioso no me gusta que me digan lo que tengo que hacer y mucho menos una cualquiera como ella, la agarro del cuello y ella abre los ojos.
—No sé como sabes de ella o qué sabes, pero nunca vuelvas a mencionar su nombre con esa asquerosa boca- me agarra mi mano y trata de soltarse.
—S-u-é-l-t-a-m-e- susurra.
—Si abres tú asquerosa boca, me encargaré que todas tus amistades se enteren como conseguiste todo esto y sabrán de donde provienes- abre más los ojos y sonrío-así que a mí no me vengas con amenazas- la tiro en la cama -No te gustaría tenerme como enemigo, así que piensa bien las cosas qué haces o dices, si te digo que se acabo, es porque se acabo, ya no me busques.
Salgo furioso de su lujoso departamento que le saco a algunos de sus pobres amantes, No dejaré que Maria Arruine lo que acabo de lograr, tomo una nota mental para averiguar cómo fregados se enteró de Rebeca, ella pudo haber sido una esposa maravillosa, si tan solo la hubiera protegido mejor, a ella y a nuestro…
Sacudo mi cabeza para sacar esos pensamientos, pienso en Jaqueline y su hermosa sonrisa, recuerdo que acepto la propuesta, obviamente sé que el Animal de Enrique (castro) la orilló a tomar la decisión, suena mi celular, le pongo altavoz y contesto.
—Hey Aiden- me dice Alex-Estoy yendo a tú casa, ya tengo lo que me pediste.
—Esta bien, gracias Alex, Te veo en veinte minutos.
—Esta bien, nos vemos-cuelga, quince minutos después llegó a mi casa, me estaciono en la entrada y le doy las llaves a Martín, mi chofer (solo me lleva a lugares que me convenga) entro a mi casa y me sorprendo a ver a Adriel sentado en la sala.
—Campeón- sonrío- ¿No deberías estar en la escuela?- me siento a su lado, recuerdo el día que lo traje por primera vez aquí.
Flashback
—¡Wow!, Aiden está enormeee tu casa- estaciono el coche y sonrió.
—No has visto nada- Me mira sorprendido y me rio, me sorprende la facilidad con el que me hace reír- Vamos, a desayunar que muero de hambre.
Me agarra de la mano y sonrió, desde la primera vez que lo hizo sentí maravilloso, no logro explicar lo bien que se sintió.
—Bienvenido a casa Señor Warner- Dice Pablo y se sorprende al verme de la mano de este pequeño.
—¿El pingüino quién es?- Me susurra Adriel y me rio muy fuerte ocasionado que Pablo me mira extrañado y eso hace que me Ría más.
—Dios mío, hace años que no escuchaba esa risa- Entra mi tía A la sala y mira a Adriel- ¿Y esa hermosura quién es?
Adriel me suelta la mano, sonríe y se para enfrente de mi tía- Buenos días señora, me llamo Adriel James, soy un amigo de Aiden.
Mi tía me mira asombrada con una mano en el pecho y no puedo evitar sonreír al pequeño que le robó el corazón a mi tía.
—Ay me lo como.
—Tía lo asustarás.
—No podría asustarme una señora tan linda- Sonrió, este Niño sabe como manejar a las mujeres, no me imagino como será cuando sea grande.
—Eres una cosita realmente hermosa, mucho gusto Adriel, me llamo Amanda y soy la tia de Aiden.
—Tía, este Campeón nos acompañará a desayunar, ¿Le puedes decir a Sandra que agregue un plato más?
—Con mucho gusto, sólo que esta vez no podré acompañarlos.
—¿Por qué?
—Tengo un compromiso con unas amigas, Le diré a Sandra que haga un pastel de chocolate solo para ti.
A Adriel le brillan los ojos y empieza a brincar, Mi tia se ríe y le revuelve el cabello.
—Me recuerda a ti cuando tenías su edad, bueno iré a decirle a Sandra y me retiro- Le da un beso a Adriel y se va.
Adriel me sonríe y vamos al comedor, es una mesa tan grande, sólo tres lugares se ocupaban, ahora espero que se llene esa mesa.
Me siento en donde mi papá se sentaba y hago que Adriel se siente a mi lado, Sandra llena la mesa con comida y Adriel lo ve asombrado.
—Nunca había visto tanta comida junta-lo miro con tristeza, me imagino que debió pasar hambre.
—Puedes comer todo lo que quieras, pero no abuses para que puedas comer el postre- Le brillan los ojos al mencionar el pastel y sonrió.
En cuestión de minutos terminamos de comer y ahora estamos sentados en la sala y no sé porque me siento nervioso, siempre he hablado con calma a las personas, cuando quería algo de ellos siempre lo decía con una facilidad impresionante, no sé porque con Adriel me pongo nervioso, siento que hablare con mi papá por lo nervioso que estoy.
—Adriel quiero hablar contigo de algo serio.
—¿Qué pasa?
—¿Qué pensarías si te digo que quiero casarme con Jaqueline?- abre los ojos como platos y no sé cómo tomar eso.
—¿Te gusta Jaqueline?, ¡Lo sabía!, ahora mamá me debe $20.
Sonrió, no sé cómo se pudo imaginar que me gusta su hermana, pero no pienso desmentirlo.
—¿Se nota mucho?- me recuesto en el mueble y él asiente —Creí que lo podía disimular.
—¿Ya le dijiste a ella?
—No, siento que me rechazará- Bajo la cabeza- Creo que siente algo por ese chico, el que ví la otra vez en su casa.
—Mario- me mira-No creo, ella no ha dicho nada.
—Quiero que me ayudes, le pienso proponer matrimonio.
—¿Y en qué te puedo ayudar?
—Quiero que le hables bien de mi.
—¿Por qué?
Sé que es un niño inteligente y quiere saber perfectamente todo para que su linda cabecita lo entienda.
—Si se casa conmigo podrán vivir aquí- Abro mis ojos-Podrías tener todos los juguetes que quieras y lo más importante tu mamá estaría mejor atendida.
—¿Lo prometes?, Prométeme que estarán bien si Jaque se casa contigo- Está serio y en el fondo me siento mal por manipular a este pequeñín, pero tengo que hacer lo que sea para conseguir lo que quiero.
—Lo prometo.
—Bien, te ayudaré.
Sonrió y lo abrazo, sé que gané a un gran aliado—Solo una cosa más- Me mira confundido- No le digamos a tu hermana de esta conversación.
—¿Por qué?
—No quiero que piense otras cosas.
—No te entiendo, pero esta bien, no dire nada.
—Bien, ahora vamos al hospital para ver a tu mamá.
—Si pero me escape- Escucho a Adriel y me regresa a la realidad y sonrió porque yo me escapaba mucho de la escuela cuando tenía su edad, pero niego con la cabeza.
—No debes de hacerlo-le revuelvo el cabello- a tu hermana no le va a gustar.
—Entonces no lo debe saber-Sonrío, este niño me recuerda tanto a mi cuando tenía su edad- y bien, ¿Ya te dijo algo Jaque?
—Aceptó- sonríe.
—Es por su bien verdad, confío en ti y si le haces daño y te la verás conmigo- me con una mirada amenazante y sonrió.
—Calmado- Levantó las dos manos— te prometo que la protegeré, los protegeré y los haré muy felices-Espero no romper esta promesa.
—Adriel que agadable sorpresa- nos sorprende mi tía, abraza a Adriel- que bueno que nos visitas- le da un beso y Adriel le sonríe.
—Vine a hablar con Aiden, señora Amanda.
—Sólo Amanda pequeño-sonríe, ya le tengo hablado a mi tía de Jaqueline, ella piensa que estoy perdidamente enamorado de ella, bueno eso hice que piense, se muere por conocerla y pronto lo hará.
—Señor Warner, el señor Thompson lo busca-Dice Pablo el mayordomo.
—Hágalo pasar por favor- miro a Mi tía-Cuidalo por favor, solo hablo con Alex, tomo un baño y lo llevo a su casa- mi tía sonríe.
—Con mucho gusto querido, atiende tus asuntos.
Me voy a mi despacho y veo a Alex sentado jugando con una carpeta—Espero que tu información sea buena.
—Amigo mío, ¿Cuando te he fallado?, Esta información es oro- me entrega la carpeta y la abro, hay imágenes de Mario trabajando, en su casa y en casa de Jaqueline, tiene escrito todo de él y sonrío al ver en donde trabaja.
—Por eso se me hacía conocido-cierro la carpeta- creo que esta interesado en Jaqueline y no me gusta.
—Por eso hiciste que lo investigará, ya quiero conocer a la famosa Jaqueline, por las fotografías de la revista ví que es muy guapa.
—Es realmente hermosa-sonrío-tiene los ojos como un verdesazulados y una sonrísa preciosa, cuando te sonríe sientes que vuelas y cuando te mira te pierdes en el mar de Ojos- Alex me mira con una sonrisa en los labios.
—Aiden no te escuchaba hablar así de una mujer desde..
—No Alex, no digas nada—Suelto molesto, ¿Por qué diablos todos me la recuerdan hoy?
—Esta bien, te enviaré un video que le puedes dar mucho uso, bueno es todo por hoy, así que me voy- se acomoda su traje-Tengo unas cosillas que hacer- niego con la cabeza, Alex es como yo, tiene a un mar de mujeres detrás de él, lo que pasa que él no quiere ninguna relación seria con ninguna mujer.
Lo despido y me voy a mi habitación, me meto a bañar con una sonrisa en los labios, estoy emocionado por hablar con Jaqueline y arreglar lo de la boda, no pensé que me emocionaría pero quiero que se haga lo más pronto posible (Antes de que se arrepienta) y también tenerla en mi cama, eso me hace sonreír mucho más, desde él día que la conocí no he hecho otra cosa que pensar en ella en mi cama y muero de ganas de que sea mía, mia con toda la extensión de la palabra.
Salgo de la ducha y me visto rápido, busco a Adriel y lo encuentro comiendo feliz de la vida.
—Al fin te encuentro pequeño- le alboroto su cabello y sonríe-Vamos tenemos que ir con tú hermana.
Se despide de mi tía y salimos agarrados de la mano, lo subo al coche y nos dirigimos a su casa.
—Campeón.
—Dime.
—Cuéntame de tu hermana, ya sabes que tengo poco tiempo de conocerla y quiero saber todo de ella.
—¿Tanto te gusta?- lo miro y sonrió- Mk papá decía que para enamorar a una mujer tenias que saber todo de ella y saber usar ese conocimiento a su favor, nunca lo entendí- Me mira confuso y me rió.
—Tu papá era un Genio y entenderás lo que te quiso decir cuando seas grande.
—su color favorito es el Morado, su cumpleaños es dentro de dos meses- ¿Dos meses? Estamos en Febrero, entonces su cumpleaños es en Abril- Tiene 23 años, Come de todo no sabría decir que exactamente que le gusta.
En cuestión de minutos llegamos a su casa y entramos, me sorprendo al ver aue casi todos sus muebles no están, Jaqueline esta hecha bolita y llorando, Adriel se asusta y me mira a ver.
—Campeón anda a jugar, yo me encargo de tú hermana- este me mira preocupado, mira a Jaqueline y luego me mira le apretó suavemente sus manos y se va.
Me acerco a ella y con cuidado la cargo, ella se asusta pero al verme sonríe.
—Aiden- susurra y me abraza-Se llevo prácticamente todo- me siento con ella en el suelo, me siento cálido con ella en mis brazos, la coloco en mi regazo y se acerca más a mi.
—¿Quién?- ya sé la respuesta y tensó mi mandíbula, ese cabrón me escuchará.
-Castro- maldito viejo, le dije que haga algo para presionarla, no imagine que se llevaría toda su casa.
-Shhh, ya todo saldra bien- Le miró el brazo y veo un pequeño moretón —¿Se atrevieron a tocarte?- Estoy furioso, nadie la debe de tocar, ese maldito me escuchará y sabrá que nunca debió de ponerle una mano encima.
—No, Trate de detenerlos y me empujaron, me golpeé el brazo con la puerta- Me tranquilizo pero Castro va a pagar por lo que hizo.
—Ya tranquila- La acerco más a mí- Todo estará bien, estoy aquí contigo y todo se solucionará.
Siento una gran culpa y no sé porque, no sé que me pasa, pero al ver así a Jaqueline, tan delicada me entra unas fuertes ganas de abrazarla y sobre todo protegerla, me asusto porque este sentimiento ya lo había sentido antes y no me gusto como acabo todo, con Jaqueline trataré de hacer todo lo posible para que no suceda lo mismo.