Capítulo 43 Me despierto sobresaltada en medio de la noche, pongo una mano en mi boca para sofocar el grito que amenazo con escaparse. – ¿estás bien? – pregunta Lucio, no sé cómo se percató de lo que sucedió si no hice ningún sonido – ¿no estabas durmiendo? – le pregunto, se sienta frente a mí – No, estaba vigilando que estuvieras bien – se está comportando extraño – ¿te sientes tan culpable que tienes que hacer cosas lindas por mí? – no responde, pongo una mano en su cara, el calor de su piel me reconforta – deja de actuar así, sabes que no es tu culpa – asiente – No me siento culpable por lo que sucedió – dice – ¿y entonces? – le pregunto para qué termine – Me siento culpable por dejar que te arrebataran de mis manos sin darme tiempo de cuidarte como debería de haberlo hecho – me

