Capítulo 41 La peor parte no fue que me llevaran, en realidad saber que el callo al suelo de esa forma y que no pude hacer nada para ayudarlo es lo que me sigue molestando. – ¿Quiénes son ustedes? – les pregunto, me tienen en un auto, hay una pistola a un costado de mi cuerpo, me siento denigrada y hasta un poco estúpida. Pero e niego a llorar delante de ellos – No tengo por qué responder nada de lo que preguntas – me responde el tipo que me sostiene del brazo y me apunta con su pistola – Es lo menos que debería de hacer, acaba de sacarme a rastras de mi boda – Lo único que te voy a decir es que te calles – se me queda viendo, quita la mano de mi cintura y sujeta mi barbilla – pero soy buena persona – se ríe, no se ve desagradable, no comprendo que pasa con los italianos y sus genes,

