Cassy no se dio cuenta de que se había acercado tanto, pero cuando levantó la cabeza, vio que sus ojos se habían oscurecido por el deseo.
-Alex...- fue lo único que pudo decir antes de que sus labios chocaran, él empezó a cubrirle el cuello con besos y cuando llegó a donde se unían su cuello y hombro, mordió suavemente y eso le arrancó un gemido; sus manos acariciaron su espalda bajo la tela, y ella se aferró a sus brazos con todas sus fuerzas.
Alex la tumbó en la cama y ella abrió instintivamente las piernas para que se posara encima de ella, entre besos susurró:
-Niña, dime que pare. -La llamó por su apodo.
-No... Pares.-Y fue toda la confirmación que necesitaba. De repente, su ropa desapareció, quedando con el conjunto blanco de encaje que dejaba ver el contorno de sus pezones, y Cassy supo que sus bragas ya estaban empapadas. Sus caricias se volvieron desesperadas, uñas y dientes, tocándose, mordiéndose y tirandose del pelo, hasta que las respiraciones entrecortadas eran lo único que se oía en la habitación. Alex le desnudó los pechos lanzando el sujetador a algún sitio, y tomó un pezón entre los dientes mordiéndolo suavemente. No querían parar, no podían, cuando Cassy tomó su m*****o en la mano y empezó a moverla arriba y abajo, lubricandolo con su propio fluido, él siseó.
-Aw... Tranquila, cariño...- dijo entre gemidos
-Yo... no puedo... Quiero.....-Ella no sabía realmente lo que quería, pero quería más, mucho más.
-¿Qué quieres, nena? Mmm, ¿quieres mis dedos? -Le dijo mientras la tocaba
-Sí... Quiero... Sí...-Alex apartó sus bragas y deslizó un dedo jugando dentro de ella.
-Ahhhh... -gimió
-Mmm, cariño, estás tan apretada- dijo deslizando un segundo dedo y acelerando su ritmo, embistiendo más profundo, ella lo recompensó con un gemido fuerte.
-¿Quieres mi lengua, amor? - Gruñó Alex, la mano de Cassy no había parado y si seguía así no duraría mucho y el quería que ella llegara primero.
-Sí... Quiero... todo... - Estaba empapada.
-Qué chica tan codiciosa. -Se movió hacia el sur dejando un rastro de besos en su camino y, cuando se puso entre sus piernas, le quitó las bragas y abrió los labios besando su botón rosado, luego empezó a dibujar círculos con la lengua mientras deslizaba tres dedos y se movía más rápido.
-Ahhhh- Cassy gritó, sujetándole la cabeza entre sus piernas. Aceleró de nuevo y, mientras la mordisqueaba, tomó su pezón derecho entre los dedos de su mano izquierda mientras seguia jugando cada vez más fuerte con la mano derecha.
-Estás cerca, cariño, aprietas tanto mis dedos. ¿Te quieres venir? - La voz ronca de Alex la llevó aún más al borde.
-¡Síí!! -Entonces dilo. – Ordenó
-Quiero... Por favor, Alex... Quiero...
-Dilo- Repitió y empezó a devorarla como un hombre hambriento
-Sigue…- gimió mientras sus piernas empezaban a temblar.
-Vente para mi niña.- Cassy gritó y estaba a punto de correrse cuando el sonido de la alarma la despertó.
Sudando y jadeando, se dio cuenta de que estaba sola en la habitación del hotel y que acababa de tener un sueño húmedo. ¡Maldita sea! Cassy no había tenido sueños húmedos en mucho tiempo, ¿y tenía que empezar ahora mismo?, ¿qué era? ¿Un adolescente? ¿Por qué tenía que soñar con ese día? Era San Valentín cuando ella tenía unos 19 años, un Alexander de 22 le pidió que lo viera y que dieran un paseo, sus padres habían ido a visitar a un familiar del pueblo vecino junto con su hermano, dejando a Cassy sola en casa, pensó que iba a declarar su amor, al fin y al cabo era San Valentín, y llevaban tantos años tan enamorados, pero cuando Alex vino a recogerla no estaba lista para irse, así que le invitó a entrar, nunca llegaron a dar ese paseo.
Esa fue la primera vez que casi lo hicieron... casi... porque cuando estaba a punto de entregarse a él, el teléfono les interrumpió, Jerry, el hermano de Alexander, le llamó para avisarle que había una emergencia y tuvo que irse. ¿Por qué estaba soñando con esto ahora? Debería estar enfadada, más que enfadada, de hecho, después de lo que pasó anoche!!
(Flashback de anoche)
-Y para qué veniste? -Ella le había preguntado y le vio tragar saliva.
-Quería disculparme por esta mañana, estaba en shock, no sabía que vendrías y sé que estás aquí para ayudar y no te he dado la bienvenida exactamente. Lo siento, Cassy. -Dijo respirando hondo.
-No tienes que disculparte, siento haberte pillado desprevenido, pensé que lo sabías. -Dijo con sinceridad.
-No, no sabía. Pero bueno... Ahm... Bienvenida. Hace tiempo que no te veo, ¿cuánto ha pasado? ¿Cinco, seis años? -Estaba fingiendo, sabía exactamente cuánto tiempo había pasado.
-Siete años... Pero, ¿quién está contando, verdad? -Dijo Cassy con naturalidad.
-Tienes razón, siete, he oído lo de tu madre y tu abuela, lo siento mucho. También supe de tu marido, eso fue...
-Sí, fue un año de mierda... Gracias por tus condolencias. -A Cassy no le gustaba recordar ese año de su vida, perdió tanto, y aunque parecía haberse recuperado, solo ella sabía lo difícil que era recordar esos momentos.
-En fin, quería darte las gracias por venir, estoy en un lío y que estés aquí para ayudar con la auditoría exhaustiva,... es todo...- dijo el CEO con sinceridad.
-Sí, bueno, Mónica me llamó y no me dejó mucha opción, ya sabes cómo es. -Incluso se rió un poco intentando aliviar la tensión en la sala.
-Sí, claro, le pedí que contratara a los mejores, y aquí estás. -dijo Alex
-Aquí estoy...- Respondió Cassi con orgullo
-Y solo estás aquí por el contrato, ¿verdad? -Ni siquiera sabía por qué lo decía, la voz de Narcy resonaba en su cabeza "¿Qué más podría querer de ti si no dinero o poder?".
-¿Por qué si no estaría aquí?- respondió Cassy a la defensiva, ¿en qué estaba pensando? ¿Que había venido a seducirlo? ¿Un hombre casado? ¿Es ese el tipo de mujer que él cree que es?
-Por supuesto, y ah... ya que estás aquí para eso, creo que lo mejor es que mantengamos nuestra relación lo más profesional posible. -No quería ofenderla, ¡pero no podía callarse!
-¿Y qué otro tipo de relación podría haber? -Dijo ella levantando una ceja
-Me pagas para hacer un trabajo aquí, y he venido precisamente para eso, ¿qué más hay? - Cassy empezaba a enfadarse, era una cosa que lo hubiera sorprendido, pero NO iba a permitir que dudara de su profesionalismo.
-Sí, lo sé, lo que quería decir es... dado nuestro pasado...-Empezó a darse cuenta de su error. Pero ya era demasiado tarde.
-¿Nuestro pasado? Alex, quizá nos amamos un poco, hace mucho, mucho tiempo. Pero estoy aquí para trabajar, al fin y al cabo, la relación laboral es lo único que nos queda.-Dijo Cassy con firmeza. Alexander quería disculparse, OTRA VEZ, pero parece que venir aquí después de unas copas no habia sido lo mejor, había venido a darle las gracias y la bienvenida, y de alguna manera, acabó insultándola, claro que ella estaba cabreada.
-Cassy, yo... - Empezó pero lo interrumpieron.
-Señor McIntyre, ya es bastante tarde y me gustaría dormir porque mañana será un día largo.-Cassy le dijo señalando la puerta, sabía que estaba siendo infantil pero no le importaba. Fue él quien le pidió ayuda, bueno... Mónica..., pero aun así, había venido a ayudarle y él tuvo el valor de insinuar que su ética profesional estaba comprometida. QUÉ DESCARO!!!
-Lo entiendo... buenas noches, Cassy.-dijo en voz baja al salir de la habitación.
(Fin del flashback)
Así que quería ver a una profesional, eso vería!! Cassandra Donovan era la más profesional. Iba a hacer lo que le habían contratado para hacer e hiba a hacerlo impecablemente, como siempre! Le mostraría a ese arrogante CEO exactamente con quién está tratando!!