Capítulo 44 Vanessa Estoy sentada frente al espejo de mi tocador y seco mi cabello para no dormir con este totalmente mojado. Luego de la tarde que pasamos hoy en la piscina y de que las noticias malas no terminan de acabarse, me pareció buena idea tomar un baño completo para poder relajar mi cuerpo. – ¿Se te va a hacer costumbre meterte en mi habitación sin permiso? – le pregunto a Dante quien ha entrado por segunda vez en lo que va de día. – Solamente quería que supieras que las niñas ya están durmiendo. Cayeron rendidas de solo poner la cabeza en la almohada y en eso debo reconocer que se parecen a ti. – Sería muy extraño si no se parecieran a mí, cabe recordar que soy su madre – dije mirándolo a través del espejo. – Si, en eso tienes razón. Tienen muchas cosas en común ustedes.

