Capítulo 34 Dante Había estado con Vanessa toda la noche haciéndola mía y la verdad volver a estar con ella fue mucho mejor de lo que imaginé. Todo su cuerpo había cambiado después del embarazo y estaba más hermosa y voluminosa, además de ser bastante obvio el hecho de que hace ejercicios. Sin duda estos años le habían asentado favorablemente y algo que no pasó desapercibido para mí fue la molestia que se marcó en su rostro en el preciso momento en el que estuve dentro de su cuerpo. Era más que obvio el hecho de que Vanessa no había vuelto a estar con nadie después de mí porque esa misma expresión que adquirió su rostro esta noche, fue la misma que vi la vez que la hice mía por primera vez. Así que el corazón se me encogió en ese momento y de verdad me sentí muy culpable por haber dudado

