Eros -¿Qué te pidió, qué?- le pregunté estupefacto. -La Srta. Smith me pidió clases de defensa personal.- vuelve a repetir y no me lo puedo creer, ¿Qué pretende ahora esta mujer? -¿Y eso, por qué, te dio alguna explicación?- -No, solo la noté muy nerviosa como si le costara pedirme tal cosa. Tuve que presionar para saber qué quería decirme y luego de que le dijera que eras tú quien debía aprobarlo parecía decepcionada y un poco asustada también.- dice mientras miro en su dirección donde permanece almorzando con su padre y me encuentro con sus preciosos ojos verdes que no están del precioso color esmeralda que suelo ver en ellos, parecen estar apagados y un poco enturbiados. Es cierto, tiene miedo, lo noto incluso a metros de distancia. -Sí, claramente algo la inquieta. Habla con ella

