Katherine No podía aguantar ni un segundo más en la misma habitación que él, el aire no alcanzaba a llenar mis pulmones y estaba a punto de comenzar a sudar y temblar como una hoja cuando sentí su cuerpo cerca. Sé que fue él quien me sostuvo cuando me desmayé porque puedo oler su perfume en mi cuerpo, solo imaginarme en sus brazos hace que mi corazón lata un poco más fuerte y eso me enfurece. Apoyada contra la puerta, me voy deslizando hasta quedar sentada en el suelo abrazando mis rodillas. No puedo creer mi mala suerte, tener que pasar por todo esto de nuevo, de tener que enfrentarme al hombre que destruyó mi cuerpo de todas las formas posibles y al que hizo lo mismo con mi corazón, ambos dos fueron crueles y me destrozaron en cuerpo y alma sin piedad alguna. Sabía que en algún mome

