Luke tomó su auto y salió como alma que lleva el diablo, se dirigió a mi casa y tocó la puerta. Mi madre lo recibió y le preguntó —¿Qué buscas aquí Luke?— —Usted sabe que es lo que busco.— respondió Luke. —Lois no quiere verte, y creo que no es el momento.— —Señora Melina, tienen que escucharme.— —No hay justificación para lo sucedido, debiste contarle todo, ahora es mejor que te vayas.— —Está bien, me iré pero volveré.— Luke estaba muy ofuscado, por lo que no fui capaz de dejarlo ir en ese estado, me vi en la obligación de bajar y darle la cara. —¡Luke!— llamé. —Lois, amor escúchame.— —Vamos a mi habitación.— dije. Subimos y nos disponíamos a conversar. —Lois, yo no he ido a las vegas en muchísimo tiempo y en aquel entonces no conocía a Karen.— —Entonces ¿Cómo llegó tú firm

