Con un simple saludo, así comenzó la guerra con Stefania. Me considero una mujer posesiva. No me gustó para nada que Thomas no nos presentara. Ya nos conocíamos de vista. Evidentemente no le caigo bien a ella, como ella tampoco es una persona de mi agrado. Si bien me saludó en cuanto subí al auto, lo hizo con un tono algo soberbio. Ella es extrovertida y muy charlatana. Eso sí, hermosa. Sus cabellos rubios ondulados le llegan hasta la cintura. Tiene medidas perfectas. Es muy elegante a la hora de vestir. En el auto ella le habla y le hacía chiste a Thomas. Yo en ese momento parecía ser invisible para ella. Thomas intentaba unirnos en una conversación. Mencionó mi grave error a la hora de empacar. Dijo que sin duda Stefania no tendrá problema en prestarme algo de ropa. Quedó en

