CAPÍTULO 19. Debo seguir con o sin él. Mariela. Habían pasado quince días desde la operación, guardando reposo como lo indicó el doctor. Cada día que pasaba, me sentía un poco más fuerte, aunque la incertidumbre seguía acechando. Los puntos ya fueron retirados hace poco; me quedó una pequeña cicatriz producto de la cirugía, un recordatorio visible de todo lo que había pasado. A veces la tocaba suavemente, pensando en lo frágil que puede ser la salud y en lo agradecida que debía estar por tener una segunda oportunidad. La atención de mi mamá y de mi papá siempre la presenté, algo por lo que siempre voy a estar agradecida. Ellos se turnaban para cuidarme, asegurándose de que no me faltara nada. Mi madre, con su naturaleza protectora, me preparaba sopas y tés, mientras que mi padre se e

