Abro mis ojos como plato, después de eso trago saliva y solo me aparto de él. —Eh, iré por un poco de agua—me levanto de la cama. —Pero si aquí hay agua—Edan habla a mis espaldas. Miro de reojo y solo vuelvo a tragar saliva. —Si, pero quiero agua fresca hace calor —me levanto de la cama. —Pero aquí hay agua fresca y el clima esta encendido. —Ahora vuelvo, me levanto de la cama y me voy directo a la cocina. Siento mis mejillas arder, rayos porque me siento así, recargo mis manos en la barra de la cocina. Después de eso me doy la vuelta, abro el refrigerador y saco un poco de agua fría, tomo un vaso y sirvo un poco, estoy por tomar un poco sin embargo la voz de esa señora perturba mis oídos por lo que ese vaso termina cayendo al suelo. Miro hacia abajo y niego con la cabeza. —No c

