Capítulo 10.

789 Words
—Esta vez conoceré el "club de remos", pero en realidad así se llama el club donde la señora Rebecca es socia, donde nos enseñaran la maravilla del lugar, a la vista tendremos imágenes de un valle maravilloso y es un mundo real y perfecto de la naturaleza con vistas increíbles. —Llegamos al club donde veo a algunas personas recorriendo el lugar todos son socio, la señora Rebecca nos muestra adentro como es, veo un enorme salón adornan el lugar jarrones, mesas, sillones, cortinas elegantes, cuadros, fotos de algunos socios antiguos, entonces tomamos asiento en uno de los sillones el ambiente esta debidamente climatizado a temperatura ideal, hace calor pero con el aire acondicionado nos sentimos frescos, miro una ventana que da hacia afuera del club, es fantástico esa imagen, veo todo lo natural que lo compone. —Ahí estaba la señora Rebeca vestida sencillamente, acompañada de unos lentes oscuros que se los saco al verme llegar, pero hablando como mujer, es poco los elogios que hago para algunas mujeres que se merecen totalmente la felicidad por ser valerosas, valientes y demostrarlo día a día que son ingeniosas, creativas, logrando el crecimiento personal, familiar y social, son poseedoras de interminables virtudes y cualidades. Mujeres de acero, hierro, titanio, hechas de material fuerte y resistente, es una manera de describir a la mujer por enfrentar la vida sin dejarse vencerse, aunque en realidad la mujer es un ser humano de carne y hueso que necesita apoyo y comprensión pero simplemente en su corazón nace una fuerza impresionante de querer ver el bien de su familia y a su alrededor, quiere ser y es una mujer justa y quiere vivir de lo justo, pensé nuevamente mientras iba caminando donde estaba sentada la señora Rebeca. —Y al saludarle le dije_Me encantan las mujeres emprendedoras, genuinas o auténticas, como usted señora Rebeca, y que se atreven en el sentido que nunca se olvidan de vivir a pesar de lo pesado que le fue la vida para algunas y los sufrimientos que tuvieron que afrontar, siguen siendo dulces, sensibles y arreglan su imagen exterior para verse y sentirse bien y no se olvidan de ser elegantes o distinguidas, las mujeres, siempre seguimos teniendo un espíritu de una bella juventud esperanzadora y jamás se muestran derrotadas o abatidas y siempre buscan empezar una nueva vida intentando ser felices una y otra vez. —Así es Shirley las mujeres queremos vestirnos bien para vernos bien, también queremos ese momento de estar cómoda con nosotras misma, vistiendo ropa holgada o casual, estar sin maquillaje, sin tacones, sentirse cómoda y libres sin presión de la sociedad de presentarnos cómo una mujer que lleva a cuesta compromisos y debe presentarse de manera oficial, pero que también es parte de una familia. —Y aquellas mujeres que realizan trabajos con sus manos en la cual la sociedad no le exige tanto una imagen formal en el sentido del verse en un aspecto exterior con ropas de oficinistas o de gala. Ambas mujeres valemos de igual manera, somos preciosas a nuestro modo y merecemos ser felices por cada esfuerzo que hicimos y que todos los días realizamos apenas se asoma la luz del sol, levantándose todos los días con la frente en alto, poniéndonos de pie a pesar de los embates de la vida y los millones de problemas que se genera a nuestro alrededor, nos levantamos ya pensando que vamos a hacer por el resto del día, que le hace falta a nuestro hogar y a nuestra familia y las mujeres que por último piensan en ellas. Esas mujeres y en fin todas nos merecemos ser felices, necesitamos ser amadas y respetadas todos los días de nuestra vida. Además no se debe confundir éxito con felicidad. Siempre lo que te haga feliz es lo que debes hacer, es muy importante sentirnos bien y a gusto con lo que hacemos, nadie puede forzarnos a hacer algo que no queremos. El éxito es algo que se debe trabajar con ingenio y paciencia y a veces lleva bastante tiempo obtenerlo, es fruto de un gran esfuerzo. —Si señora Rebeca la búsqueda de la felicidad y el éxito es algo innato, instintivo, inherente al ser humano. —Aunque en la vida real témenos diferentes momentos, y encontrar esa felicidad constante sin que se rompa es imposible en algún momento nos sentimos tristes, decaemos y nuestras lagrimas se asoman a nuestros ojos y entiendo como persona que estoy diseñada para reponerme y seguir, sacar las fuerzas de donde sea para seguir es difícil lo sé pero no existe otro modo que acorte ese camino nos lleva estado de felicidad o depende de cada persona que es lo que ralamente le hace feliz.
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