Estaba cansada, eso seguro. Había estado vagando por la ciudad estos últimos días, iba de fiesta en fiesta según le conviniera para después terminar en la casa de algún desconocido y al mismo tiempo en su cama y entre sus piernas. No era como si se sintiera mal por ello, le encantaba la sensación de sentirse deseada, la sensación de estar con alguien nuevo, la sensación de alguien a quien no tuviera que ver luego ni rendirle cuentas, por lo que le gustaba terminar siempre en el departamento de otro, la cama de otro, cualquier lugar mientras no fuera la suya porque entonces significaba que no había sido una noche excelente como siempre. Tal vez pudiera verse como que ella era fácil o algo parecido y tal vez lo fuera pero era mejor disfrutar de su juventud y su libertad a que luego ser una v

