CAPÍTULO 52. Difícil. Paula Desperté algo adormilada, al parecer yo seguía dentro del automóvil, esposada, pero me esforcé en ponerme de pie y salir, cuando bajé no vi a nadie más, el garaje estaba cerrado, uno de los hombres, quien condujo todo el camino se percata de mi presencia, ni siquiera me habla, pero con sus gestos ya se que debo seguirlo. —Al fin despertaste Pau, bueno te informo que no deberías intentar escapar, afuera hay francotiradores, y estamos prácticamente en medio de una vasta selva, morirías en unas horas. —Voltea de un lado a otro— —¿Él está muerto?. —Paula no deja de mirar a su alrededor, el lugar en donde estaban no se veía grande. —No, ha sobrevivido peores cosas, te encargas de cuidar de él hasta que podamos volver. —Dayanne se acerca para quitarle las esposa

