Capítulo 26. Susto. Mafioso. Debo viajar a Italia para atender unos asuntos de la fábrica textil que tengo allá, pero no podré hacerlo hasta solucionar unos pendientes aquí, estuve conteniendo todo mi enojo y mi verdadero yo en las últimas semanas, a pesar de que Lucciano trata de hacerme “recapacitar”, estoy hartándome de su manera de actuar a mis espaldas, aunque sea mi tío eso no le da el derecho a escabullirse y echar a perder mis negocios, debo seguir con esto por unos años más, luego le dejaré el maldito negocio, pero antes me divertiré un rato. —Dayanne, ¿tienes listo lo que te pedí? saldré enseguida. —Él hace una llamada, la cual es respondida enseguida. —Si, ya está puedes llegar en una hora y el camino estará completamente libre para ti, puedo ir contigo jefe. —El mafioso so

