CAPÍTULO 60. Preso Ernest. El vestido que elegí para la señorita Martí, le quedaba perfecto, todo marcharía a la perfección si no la hubiese visto con ese detective, llegó antes de lo esperado y se acercó a ella, no pude llegar para escoltarla por ello envié a uno de los mozos a buscarla. —Luces bellísima señorita Martí, disculpa que no haya podido ir, pero como comprenderás; tengo demasiados invitados. —Ella lo mira con seriedad, el plan había cambiado. Un día antes… —A ver Pau; no sé qué tan peligroso resulte pero te daré una jeringa con un medicamento que hará dormir a Ernest como a un bebé, primero lo hará alucinar; aprovecharemos esa reacción en él para subirlo a una camioneta, si está con una mujer normalmente se aleja de sus guardias; yo estaré cerca y me encargaré de sus g

