VI Capitulo. Episodio I

874 Words
"Por más que te alces en el firmamento, luna mía, y dejes de brillar tras las inmensas y perdídas nubes de la noche, las cuales esconden lo más hermoso de ti, evitaré que te roben y te ofrezcan como una falsa promesa de amor, puesto que el mío, vive mientras sigas llena, y muere justo al momento en el que duermes tras mí mundo". -Nunca vi que alguien amara a la luna de esa manera... Se que es magnífica pero, ¿Que sentido tendría?. Luna menguante en esa noche lucía su figura en el cielo iluminado del distrito, pocas nubes hacían lugar está vez, perfecto para distinguir algunas estrellas que se perdían entre las siluetas de las montañas. Pasadas unas horas luego de hablar con su padre, decidió buscar algo distinto en lo que pudiera distraer su mente. "Mis cantos son, entre lo más lejano hay de un extremo a otro, como si entre continentes coloridos hubiese un estrecho río incoloro. Mis cantos son simples, una pluma desprendida la cual nadie nunca encontrará, pérdida entre las hojas de un bosque otoñal. Mis cantos son para ti, para creer que aún me escuchas, para sentir que aún puedo darte algo, para mantener mí fe". Ya varios libros pequeños había hojeado, encontrando pequeñas notas de poesía pérdida, la letra era de su padre, y de otras tres personas más las cuales no identificó. Se le era extraño leer esto, no solía hacerlo con frecuencia, pero hasta los momentos era lo que mejor desviaba su atención. Entre lecturas cortas y borrosas fue quedándose dormido, varias cartas abiertas sobre su cama y libros por todo el frío suelo de su habitación se esparcian. El lugar era cálido, habían unas cuantas personas sentadas en un círculo en torno a el, varios tenían la cara borrosa, solo dos eran los que podía distinguir bien, Stuart y Aria. En ese momento supo que estaba en un sueño y que quedaba poco para despertar, no dijo nada, no se movió, solo estaba ahí rodeado esperando cualquier interacción de quienes lo rodeaban. De un instante a otro, el paso a ser uno de los chicos con la cara borrosa, sentado al lado de los demás viendo ahora a alguien nuevo en el centro del círculo, era alguien mayor. Esta persona se pone de pie y camina hasta uno de los chico, lo hace de manera calmada, los demás parecen ignorarlo y ver la silla que ahora est vacía en el centro. El hombre mayor susurra algo al oído del chico el cual hace un momento se dirigía, este simplemente se pone de pie y se aleja caminando mientras el señor vuelve al medio. todos ven ahora la silla vacia, todos ríen. La madrugada fue un poco pesada, luego de despertar y arreglarse para salir comenzó a llover ligeramente, su abrigo se empapó por completo antes de llegar a la estación, el hombre que tocaba melodías hoy no apareció, y las demás personas que habían ahí se compraban un café y fumaban algo para pasar el frío, varias chaquetas y paraguas húmedos escurrían mientras sus dueños buscaban de calentar sus cuerpos hasta que llegara el transporte. Había considerado la idea de comenzar a trabajar por medio turno en la ciudad, había unos cuantos locales que solicitaban ayuda, por estas épocas, hay demasiados estudiantes en la ciudad, una oportunidad de obtener ayuda y ayudar a los demás para ellos. Sabía que si iba a buscar trabajo, debía preguntar por varios lugares e insistir para que lo tomaran en cuenta. Sentado en la banqueta de la estación comienza a divagar, soñando despierto el como sería tener una vida en la ciudad. Lejos de los campos y altos pinos, como si estos fuesen transformados en edificios y departamentos, el frío no cambiaba, pero las noches no serían las mismas. Quince días de trabajo le permitirían alquilar un departamento pequeño, la mensualidad, y la otra quincena le serviría para comida, servicios, transporte y uno que otro gusto personal. -Es muy sencillo cuando lo piensas así... El sueño de todo adolescente. "Voy a independizarme a los 18"... Nunca es así de fácil. Sabia lo que decía, Stuart, su amigo, vivía junto a su pareja en alquiler, debían trabajar y estudiar, aparte de otras cosas que atendían por su cuenta, el solía contarme su experiencia... supongo que lo hacía como un "No cometas los errores que yo hice", solía dar buenos concejos, solo faltaba que el mismo los aplicará en su propia vida. El tiempo pasó volando, el transporte se retraso un poco debido a las condiciones climáticas, pero aún así pudo entrar en el primero, aunque le tocó ir de pié. Llegó a tiempo, faltaba poco para iniciar la primera clase en la facultad. Stuart y su pareja caminan a lo lejos, eran una buena pareja, pese a que aveces sus juegos fuesen más rudos de lo "normal". -Una pareja ¿eh?, estudios, trabajo, entrenamiento... ¿cómo tienen tiempo para una parej... Justo al frente suyo, viéndolo directamente, estaba Aria, no lo hacía de manera amenazante, pero de igual forma era extraño... -Aria... Hola, ¿Cómo estás?. -Quiero hablar contigo. -Emm... está bien, creo. ¿Ocurrió algo malo?. -No, hablamos en el descanso. -Bien, te espero en el salón.
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