V Capitulo. Episodio II

655 Words
Justo en el transporte, sentía una inseguridad creciente, lo conocían, sabían pequeñas cosas sobre el, por muy insignificantes que fueran era suficiente como para hacerle sentir incómodo. Dime, ¿es normal que más de un desconocido sepa quién eres?, quizá si eres alguien famoso, algún buen empresario, alguien caritativo o simplemente por qué te veas involucrado en alguna controversia son buenas razones para ser "Conocido" hoy en día, pero de pasar a estar en lo normal, a recibir mensajes, ¿que harías?. Pensó en hacer un seguimiento, pero no hay suficientes pruebas como para determinar si está en peligro o no, al menos no aún. Las canciones no lograron calmarlo, simplemente sonaban como lo hacían siempre, su preocupación era tal, que aquel hermoso naranja grisáceo atardecer fue poco para captar su atención. No sé detiene para saludar al árbol, prefiere llegar directamente a su hogar y sentirse tranquilo, el frío aquella vez no duro mucho para el, quién antes prefería sentirse cálido en su pecho por su abrigo mientras que sus dedos, naríz, oídos y labios guardaban aquella frescura del anochecer entrante. Fuera de su casa estaba Hammil, parecía hablar con otros dos chicos de su edad, el me observa y espera a que llegue para saludarme. Hago lo mismo y entro, cada quien atiende sus cosas. Dejo la puerta entre abierta para que él pueda entrar luego, justo detrás de ella observó su bolso algo abultado, por simple curiosidad le pregunto por papá y me dice que estaba haciendo un poco de café. Justo ahí estaba, terminando de colarlo para servirlo. Solía dejarlo sin azúcar, o por el contrario, extremadamente dulce, dependiendo de cómo se sintiera, nunca supe cual era la causa, cosa que me motivo a ver más cómo se sentía el. -¿Que tal todo hoy? -Bien, iniciamos y las bases principales de la carrera no parecen ser tan fuertes. -Apenas inician, no creo que lleguen a darles un tema complicado, no te confíes mucho... -Ya... ¿y hoy cómo te fue?. Se escucha abrirse la puerta, Hammil recoge su bolso y se despide de ellos dos. -Tengan feliz noche, adiooos. -Adios hijo, portate bien. -Adios. ¿a dónde va?. -Hoy se quedará en casa de los Vitalia. -Wow, bien por el. -Espero se comporte. -Lo hará, mañana sabremos cómo le fue. -Por ahora quiero saber cómo te fue a ti, Andrew. -Posa sus brazos en la mesa, ahora lo mira analizándolo. -¿P-por qué lo dices?. -Bien, veo que estás preocupado... o quizás ansioso. Aún tienes tus zapatos puestos, tu abrigo y mochila no los has dejado donde siempre, y viniste directamente hasta donde estoy. ¿Qué ocurre?. -"¿En verdad soy tan predictivo?". -Se pregunta a si mismo, aunque sabe que si alguien lo conoce bien, es su propio padre. -Bueno, deja que acomode las cosas y me relaje un poco, si hay algo de lo que me gustaría hablar contigo. Los zapatos al lado de la puerta, sus pantuflas le esperaban. Su abrigo justo donde siempre lo coloca, ya era rutina suya, pese a que no lo notara, era casi algo mecánico. Su mochila la dejaba sobre su cama, y al momento de dormir la colocaba en el suelo. Tenía ganas de bañarse, sabía que podía tomarse su tiempo para hablar, su padre era insistente hasta sierro punto, pero sabía respetarle su espacio, al menos casi siempre. Con su toalla en mano decide calmar un poco su tención con un baño, con el agua en temperatura un poco más fría de lo que acostumbraba. Antes de comenzar utiliza el lavamanos un instante e inmediatamente mira su reflejo en el espejo, el recuerdo de lo que aquel chico le dijo en el baño llegó de nuevo a su mente, un "Todo va bien" de lo cual no tenía ni la más mínima idea del significado. Agita un poco su cabeza y decide iniciar ya con su ducha.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD