CAPÍTULO 3
CLAUDIA
El cielo amaneció con un clima de mal humor, había mucha neblina y seguía lloviznando, me encontraba recostada en una de las ventanas del bus, mientras abrigaba mis manos con mi aliento.
Baje del autobús tratando de no respirar el aire frio que circulaba fuera del vehículo, pero solamente logre enfriarme más.
— Claudia por aquí — Dijo la voz de Emily haciéndome una señal con la mano levantada
Me acerque a ella corriendo.
— Ayer me abandonaste — Me queje poniendo mis labios en un puchero triste.
— Tuve muchas actividades que hacer, además te avisé — Se justifico
— Ya claro — Levante los hombros — Fíjate tu horario, quisiera saber si te toca conmigo la mayoría de cursos.
Ella saco su celular y yo también, tratamos de comprobar, pero solo coincidíamos apenas una clase al día.
— Que mal, ya no arreglaremos para sobrevivir este año — Mencionó
— La primera clase de hoy juntas, es algo bueno; supongo — Dije
Avanzamos por los pasillos hasta que Emily se detuvo en la sección de noticias. "Los hermanos Miller organizaran la fiesta del tercer año"; Decía como propaganda y o demás era contenido acerca de ellos.
— ¿Iras? — Preguntó Emy
— No lo sé, si vas tú voy —Dije
— Tenemos dos días para decidir —Dijo ladeando su cabeza—No me contaste sobre el encuentro con tus vecinos
Dijo y empecé atragantarme con mi saliva. Traté de clamarme y recién empecé hablar.
— No te conté, porque no hubo ningún encuentro —
— A que si hubo, y no quieres decirme —Yo solo ingrese al aula y nos colocamos en asientos contiguos
La primera clase andaba en otro mundo; las vacaciones habían afectado mi aprendizaje, tendría que volver a repasar. Fui a sentarme con las amigas de Emily, muchas de ellas eran algo creídas, pero las conocía también desde primero, así que se me hacía fácil encajar en sus conversaciones.
—Zack se acerca — Mencionó y yo como lo descarada y estúpida que suelo ser, voltee.
El uniforme le daba bien, quizás hasta se me hacía pensar que era otro uniforme y no el corriente buso que usábamos todos. Tenía una mirada algo perdida, los labios juntados y su mandíbula algo tensada, todo eso pude notar a medida que se acercaba a mí. Emily se puso de pie de golpe y rápidamente se paró delante de mí.
—Detente— La escuche pronunciar y enseguida llegó Jack también.
Zack agacho la cabeza y la volvió a subir guiando sus ojos a los míos.
— Eres mía — Lo escuché susurrar y pude sentir un hormigueo en todo mi cuerpo.
¿Era una declaración? Pues era la más rara que había escuchado, quizás los del Capitolio estaban acostumbrados a decir eso, pero a mi no me causaba gracia. Jack y Zack se retiraron de la cafetería.
—¡Qué vieron mis ojos, el Al...! —Exclamó una de ellas y Emily intento callarla. Ella estaba actuando bastante raro de lo normal.
Terminé de comer algunas y papas y me retiré al baño. Estaba ya saliendo del baño con la cara mojada cuando lo vi, prácticamente se había metido la cabeza al lavado para mojarse.
La puerta del baño de mujeres emitió el sonido cerrándose y eso llamó su atención y volteó.
_Santa virgen, Emily no estaba aquí para defenderme_ Encogí mi espalda cuando esta llego a tocar la pared. Una de las manos se apoyaba en la pared a medida que se iba acercando a mi cuello.
Definitivamente a Zack le había afectado ver sus series de vampiros. Su cuerpo bloqueó el mío haciendo que este no se moviera, su respiración en mi cuello y cerca a mi oreja erizaba toda mi piel. Hacía que poco a poco perdiera el sostenimiento por los nervios.
La otra mano se acerco a mi rostro para levantar mi mentón.
—¡Zack! — La voz ruda de una mujer intervino en su interfaz y él dejo de acorralarme. — Zack, recuerda que ella no es como nosotros — Recalcó poniendo su mano en el hombro de Zack y dándome una mirada por encima.
La campana toco y salía a fuga del lugar para ir a mi siguiente clase, las horas avanzaron rápidas en la clase de arte. Termine de limpiar mi escritorio que estaba lleno de papeles arrugados y muchos restos de grafito. Había querido dibujar a la diosa Afrodita o como me la imaginaba.
Salí del salón y fui a buscar a Emily para subir ambas al bus.
—Más le vale que no la intenten matar, no es su culpa haber sido seleccionada, me vale un cargo si él no la ... — Amenazó con el dedo índice a Jack
— Emily — Dije interrumpiendo. Ambos se quedaron congelados unos instantes
—Muy buenas tardes Claudia, te apetece acompañarnos a comer helados — Dijo Jack
¿A comer helados? En pleno invierno _ Quería matarme de frio, no gracias.
—Mejor vamos todos por comida saliendo mañana de clases — Dije incluyendo a Emily en la conversación.
— Me parece perfecto — Dijo Jack y se despidió pasando por mi lado.
Unos minutos de silencio incomodo y Emily volvió a entrar a su salón para guardas sus cuadernos en su maleta. Hecho eso salió del aula y empezó a caminar rápido.
—Emily, me puedes explicar que sucede— Exigí caminando detrás de ella.
—Las calles son peligrosas, no tienes que esperarme para que tomes el autobús— Me regaño con una miradita.
—¿Qué demonios te pasa? — Pregunte confundida mientras acomodaba mi cabello despeinado
—Me contaste una fecha que alguien de tus vecinos te gustaba, ¿Quién era? — Preguntó mientras hacíamos detener el bus y yo solo rodé los ojos e hice lo posible para ignorar su pregunta
—Eso fue hace tiempo, ya no me gusta — Recalqué sin dar importancia
—Y el chico que te envía mensajes, ¿Ya sabes su nombre? — Volvió a cuestionar
—No, pero debe ser alguien cercano, ya que no muchas personas conocen mi número de celular, así que no hay peligro —Mencioné
Subimos al bus y llegó a la parada donde bajaría Emily.
— No salgas de noche y asegura tu puerta si tu mamá no está — Dijo ella y asentí la cabeza.
Llegué a mi parara y bajé para luego caminar hasta mi casa. Al llegar el fuerte aroma de quemado impacto mis fosas nasales.
—¿Claudia, eres tú? —
—Obviamente no, soy un ladrón — Dije con ironía acercándome a la cocina
— Intente cocinar, pero creo que mejor pediré comida instantánea— Dijo ella decepcionada.
Su habilidad en la cocina, no era la mejor; pero aun así intentaba hacerlo cada vez que tenía tiempo libre.
—Mamá, vas mejorando al menos no explotó la olla — Dije tocando su hombro
— Eso no se dice — Dijo ella y se saco los guantes de cocina — ¿Cómo te fue?
— De lo más normal — Dije
—Eso no se oye en tu voz — Se burlo — Deberíamos ir a saludar a los vecinos, ¿No crees?
—Mamá creo que la mayoría de tiempo no están en su casa, mejor hay que dejarlos así —
—Bien como tú quieras, de todas formas, más tiempo para descansar — Dijo ella.
La tarde transcurrió comiendo comida instantánea y disfrutando de una buena película. Hasta que el celular de mamá volvió a sonar como terciaba vez.
— Mamá creo que realmente es urgente, dije entregándole el teléfono—
Ella contesto unos instantes y salió corriendo de la sala.
—Hubo un accidente, tendré que ocuparme de algunos heridos —Informó— Lamento no quedarme está noche
— Esta bien, es tu trabajo— Le dije
Al irse mi madre, me quede terminado de ver la película .