discusión

3620 Words
En clase de literatura me senté con Valentina, Alos entró al salon con las manos en los bolsillos, no voltio ni a mirarme, él profesor entró y comenzó a dar la clase, a la cual no estaba prestando atención, hasta que Valentina toco mi hombro —hey, amiga—me miro y luego miro al profesor —si... dígame— me puse de pie —Arrey háblanos del ensayó que realizó la clase pasada. Genial, esto no podía ser peor de que le voy hablar si ni siquiera lo leí y mucho menos me preocupe en preguntarle a Alos. Agache la cabeza—lo siento lo olvidé—volví a sentarme. —señorita Arrey vuelvo a decírselo, si continúa así...—lo interrumpí—no tiene porqué repetirlo diez millones de veces ya estoy consciente—tome mi bolso y salí de la clase. —¡Arrey!,¡Arrey!—dijo el profesor antes de que cerrará la puerta pero no me apetecía seguir hay, las cosas iban de mal en peor, mis padres, el colegio y ahora Alos. Necesitaba aire fresco así que me fui al campo, me senté en las tribunas con las rodillas 0egadas al pecho, saque el teléfono y me puse los auriculares, aún sentía el dolor en el antebrazo pero ese no era el dolor que me estaba matando lentamente. Mis oídos se inundan con la voz de Selena Gómez Lose you to LOVE me, porque esta sensación de querer llorar, el dolor y la tristeza son difícil de controlar atacan cuando estás más vulnerable. Cerré los ojos para concentrarme en la letra y olvidar el dolor de mi pecho ese dolor era el que me estaba consumiendo... Sentí que alguien se sentó a mi lado, lo menos que quería era compañía, abrí los ojos y sus ojos cafés claros me miraban, el sol hacia que su cabello se viera más castaño, su piel cobriza era tan brillante y perfecta, yo estába echa un desastre, volteé el rostro a otro lado y él sujeto mi barbilla haciéndome girar hacia él. —estoy cabreado contigo, pero... —suspira—no puedo dejarte así ¿Que sucede porqué estas llorando? Mis labios no estaban en coordinación con mi cerebro, toma mi rostro entre sus gruesas manos y pega su frente a la mía. —todo va a ir bien, pero ya no llores no me gusta verte llorar. Su aliento con aroma a hierva buena golpeaba mi rostro era reconfortante. Me seco las lágrimas con el antebrazo de mi suéter, él me mira y sonríe—el que debería estar llorando soy yo, ese suéter es horrible. Reí entre dientes y golpeé su hombro. —bien ahora sí dime qué tienes bebé—me preguntá mientras acaricia mis mejillas. —anoche volví a discutir con mi padre. Suspira—¿por el tatuaje?—me pregunta con una ceja arqueada —por todo Alos, por todo, por el tatuaje, por tí, por mi comportamiento—alce las manos al aire—dice que... Yo... Qué yo complico todo—se me fue la voz. Alos pone la cabeza de lado y queda mirándome su forma de mirarme empieza a intimidar —¿Qué sucede? El sonríe— hasta llorando te vez hermosa. Apreté los labios para no reírme. Se puso de pié y me tendió una mano — ¿tienes tus tacos? Asentí— en mi casillero— tome su mano y con fuerza me jalo hacía su pecho, pegó su barbilla a mi cabello. Él abrazó de Alos me sentaba bien, me hacía sentir mejor. —me encanta tu olor—tomo mi rostro entre sus manos y besó mis labios— aún estoy molestó, pero luego hablaremos de eso, vamos a buscar tus tacos. Caminamos a mi casillero— tengo clases de matemáticas— dije al abrirlo. Él se encogió de hombros—le pides los apuntes a Valeria. Alce la ceja y sonreí—a ¿Quien? A Valentina. Afirma— a ella misma. Toma uno de los tacos y pone mala cara — están desgastados deberías de comprarte unos nuevos. Se los quité bruscamente—no tengo dinero y no le voy a pedir a mis padres—refunfuño. —ya Vamos— me tomo por el antebrazo no pude evitar quejarme del dolor. Voltio a mirarme—¿Qué pasa?. Negué con la cabeza y él apretó un poco más fuerte, suprimía un pequeño gritó. Arrugó su frente —Miroslava espero que no sea lo que estoy pensando. —ya suéltame Alos me lastimas — me agarró la muñeca y subió la manga de mi suéter. Abrió los ojos como platos cuándo vio las heridas rojizas, mira las heridas y me mira a mí. —¡¡¿Que?!!,.... Qué... Coño te hicistes, estás loca, Por favor Miroslava. Me soltó y se pasó la mano por la nuca. —Alos... Yo... Tú ... No entiendes. Se volvió a mí con los ojos inyectados en sangre. —Como te puedes dañar a ti misma así, que ganas con eso. Me encogí de hombros —Mira como te has dejado el brazo, tus padres saben eso—su voz era tensa. Negué con la cabeza no quería hablar. Se pasó la mano por la cara como si quisiera despejar la mente, se acercó a mí —no lo vuelvas a ser prométeme que no te harás más dañó— su voz era más suave. Lo miré fijamente a los ojos no podía prometerle eso, porque no sabía que esperar de mi misma. —¡prométeme!,¡carajo!— grita y aprieta los dientes Asentí Su mirada se suaviza un poco— dímelo, dime qué no lo harás de nuevo —no... No lo haré de nuevo. Suelta un respiró y besa mi frente. —Vamos sígueme. Caminaba un paso detrás de él hasta que se detuvo voltio a mirarme se acercó y tomo mi mano, por un momento pensé que iríamos al campo pero no fue así, caminamos por el largo pasillo hasta llegar al aparcamiento. Me abrió la puerta del copiloto subí en silenció —¿a donde vamos?— le pregunté mientras encendía el auto. — a mi casa— presiona el acelerador y avanza por la carretera llena de tráfico Pone su mano en mi muslo eso me relaja. —estaba pensando en buscar un trabajó. Me mira y frena de golpe, mi cuerpo se va hacia adelanté. —¡odio que hagas eso!—le reprochó. —un trabajo, Miroslava si quieres te paso una mesada si apenas puedes con las tareas del colegió. —una mesada, por favor que crees tú que eres mi padre o un benefactor, quiero ganar dinero por mis propios méritos. Me fulmina con la mirada—intento ayudar, en donde te gustaría buscar trabajó Me encojo de hombros—no lo sé en una cafetería o algo así. —hablare con mi padre haber si hay algún puesto vacante en el supermercado. Negué con la cabeza —Alos no quiero molestar a tu padre. —no lo vas a molestar solo le preguntaré. —Alos—le rogué—no quiero tener influencia Enciende el radio y vuelve apretar el acelerador, hizo caso omiso a lo que le dije. Estaciona y nos bajamos, cuando abrió la puerta estaba Matilda en la sala. —Matilda y mis padres. —salieron señor Alos. Se dibuja una gran sonrisa de satisfacción en su rostro. —por favor no le digas nada que estuvimos aquí. Matilda afirma y se retira. Alos me dirige al patio. Se quita la camisa por encima de la cabeza y yo admiró su torso desnudó. —vamos a jugar, para que descargue la irá. Cruzó los brazos sobre mi pecho—estas loco— sonrío —ven o es que tienes miedo a que te gané, funciona, hay personas que descargan la irá boxeando, otros corriendo,. Todo depende de cada quién. Me senté y él se sienta a mi lado se cambia los zapatos Jordan retro 1 negros y se pone sus tacos Nike a comparación de los míos los del están nuevos. — hagámoslo más interesante, si tú ganas me puedes pedir lo que tú quieras—se muerde el labio inferior y las piernas me empiezan a temblar. Sonrío—¿y si tú ganas? —facil pido lo que yo quiera—me guiña el ojo Se pone de pie y me tiende la mano para ayudarme a parar —bien el juego va así a un gol, el primero en meter un gol gana la apuesta. Me da el balón —empieza tú ñiña. Presionó el balón con la planta del pie me deleitó con el torso desnudo de Alos y ruedo el balón un poco hacia adelanté él me observa sin moverse Sonríe de oreja a oreja. Voy hacia él con el balón en mi pie derecho lo driblo pero no consigo nada me detiene con el peso de su cuerpo sonríe —muy lenta—dice con el balón en su pie— me lo regresa de nuevo —inténtalo otra vez Vuelvo a intentarlo pero de nuevo pasa lo mismo vuelve a quitarme el balón. —ñiña creo que vas a perder. ¿Qué pasa? Pensé para mis adentros, si yo he jugado contra otros chicos más grande y robusto que Alos y nunca se me había echó difícil pasarlos. —ahora me toca a mí—dice Alos Lleva el balón en su pie con una gran elegancia me paro frente a él para obstruir su pasó empieza a pasar el balón de un pie a otro, le meto el pie para sacárle pero lo que consigo es que me pase por un lado. Ríe de carcajada y se para a solo pocos centímetros del arco. —ñiña¿qué pasa? concéntrate, no quiero que esto sea tan fácil—me regresa el balón Suspiró, me acomodó el cabello y vuelvo a intentarlo, pasamos así un buen rato pero no conseguía nada. Me lanzó al verde césped. Artificial con los brazos abiertos y la respiración agitada. Alos se acerca a la arquería y termina con un gritó de victoria. —¡goooool! —Se acuesta a mi lado—creo que gane— sonríe Volteó mi rostro hacia él —sabes¿ por qué me has ganado? —porque llevó pantalón—bromeo —no, no es por eso, es por la rabia, la irá no te dejaba pensar. Cubro mi cara con ambas manos él tenía toda la razón en todo este tiempo no me concentré en mis movimientos simplemente pensaba era en las palabras de papá “tu complicas todo" — vamos a ducharnos para comen algo— dice mientras me aleja ambas manos de mi rostro Caminamos hacia su habitación, se sienta en la orilla de la cama y se desata los tacos en silenció. —Alos— alza la mirada— gracias. Sonríe y se pone de pie— me debes una apuesta —se inclina hacia mí y besa mi cuello. Se me eriza todo el cuerpo.— Alos—le suplicó. Empieza a recorrer mi cuello y mi mentón con sus labios— respóndeme una cosa. Asiento —te gustó lo que te hice ayer— muerde el lóbulo de mí oreja suavemente. No puedo aguantar y suelto un pequeño gemido. —Sabes ñiña , te puedo hacer sentir muchas cosas más Me estremecí ante sus palabras. Acerca sus labios a los míos , separo un poco mis labios y él pasa su lengua por mi labio inferior. Acaricia mi rostro y empieza a besarme lujuriosamente, desciende sus manos hasta debajo de mi trasero me alza y yo envuelvo su cintura con mis piernas, sin dejar de besarme me lleva a la cama. Me quita el suéter. Maldición tenía que ser precisamente hoy que me coloque el primer sujetador y la primera bragas que vi el n***o sencillo sin ningún tipo de encajes. Alos me mira y sus ojos destellan deseó, agachó la cabeza y el sujeta mi barbilla. .—eres hermosa— se inclina y me susurra al oído—puedo quitarte el sujetador Asiento Desliza sus largos dedos por mi espalda y con gran facilidad me quita el sujetador mis pechos quedan al descubierto. Vuelve a mirarme pero esta vez sus ojos claros no eran los que me miraba en cambio me veía con unos ojos rojos, mueve un poco la cabeza a los lados y sus ojos vuelven a ser los mismos de antes Se humedece los labios —me encantan tus tetas bebé—estira su brazo y presiona suave uno de mis pechos—vez se adapta perfecto a mi mano—presiona y mi cuerpo recibe una descarga eléctrica. Suelto un pequeño jadeó y él sonríe. Estira la otra mano y con las ñema de su pulgar toca mi pezón me retuerzo de placer con el tacto de sus manos se inclina y me besa el cuello dirigiéndose hacia mis pechos pasa su lengua de un pezón a otro. —Alos— suplicó y lo tiro de su cabello castaño para que no paré. Con sus manos recorre mi cintura hasta llegar al botón del vaquero que llevó lo desabotonada con facilidad se agacha y tira de él para quitárlo —ponte de pie—me tiende la mano para ayudarme. Me tapo un poco porque la verdad me da mucha pena que me vea así solo con bragas y sin sujetador. Mina de nuevo sus labios se pone a la altura de mi cintura y empieza a bajarme las bragas me tensó un poco. —tranquila relájate Obedecí y me relajó me baja las bragas hasta los tobillos me da un pequeño empujón y caigo en la orilla de la cama. —tu... Tú... También quítate los vaqueros. Él obedece sin decir una palabra se quita los vaqueros y se queda solo con el bóxer miró su erección y ¡Uau! Si que está abultado. Se acerca tira de mis muslos y me coloca más a la orilla agacha su cabeza en mi parte más sensible ¡No!,¡No! Qué piensa hacer. Suspiró en el momento en que pasa su lengua por la zona más sensible aprieto fuerte las sábanas el alza la cabeza y me mira —te gusta— me pregunta mientras se muerde el labio inferior. Asiento. —dímelo ñiña, vamos bebé quiero oírlo de tus labios. —si...si me gusta Alos. Vuelve a ser lo mismo solo que esta vez introduce su dedo. —ahhh, ummj—gimo —me encanta cuando estás así para mí, eres mía Miroslava solo mía. Introduce y saca su dedo en movimientos lentos y rápidos siento una gran tensión en el cuerpo apunto de llegar al clímax mi cuerpo da pequeños espasmos. —eso bebé, correte para mí vamos. Suelto un último suspiró cuando siento mi cuerpo relajado inhaló y exhaló para recuperar el aire perdido Alos se acuesta a mi lado y me mira. Su pecho sube y baja no lo pienso dos veces y me subo arriba de él aún tiene dura su erección. Abre los ojos como platas —¿Qué piensas hacer? Para ser sincera no tengo ni la menor idea de lo que le voy a ser simplemente voy a dejar que mi diosa interna me guíe. Le sonrió y pongo mis manos en su pecho, con mi dedo índice recorro el tatuaje que tiene en su cuello me inclinó y comienzo a besarlo el no se resiste, frotó su m*****o y con las manos temblorosas le bajó un poco el bóxer y su m*****o queda al descubierto. ¡Oh Dios mío! Qué grande es pensé para mis adentros comencé a tocarlo y el gime lo rodeó con mi mano y hago movimientos suaves arriba y abajo. —¡Oh! Miroslava me encanta. —Ponte de pie— le susurró al oído . Él obedece me arrodilló enfrente de él alzó la vista para verlo y de nuevo me miraba con los ojos rojos como un rubi, no le preste atencion, acerque mis labios a su erección primero pase la lengua por la punta y luego la introduje en mi boca es duro y blando a la vez giró la lengua al rededor y él gime empujó con fuerza y siento su erección en el fondo de mi garganta. Se inclina y me agarra del pelo fuerte yo vuelvo a empujar con más fuerza. —bebé para o me voy a correr pronto Umm sigo chupeteando hasta que su cuerpo empieza a relajarse y siento en mi garganta un líquido caliente y salado recorrer mi garganta no pienso mucho y me lo tragó. Lo miró y tiene una sonrisa de oreja a oreja me tiende su mano la tomo y me pongo de pie con un pequeño empujón me guía a la cama y caigo arriba de su pecho que sube y baja por su respiración agitada, coloca mi cabello por detrás de la oreja. —que me has hecho Miroslava Arrey, te quiero—cierra los ojos y los vuelve abrir. —Alos...— tenía una pregunta dándome vuelta desde ayer y tenía que hacerla—porque no has querido...bueno... Pe...pe...—me ayuda a terminar la frase— —penetrarte— sonríe Asiento —porque primero quiero disfrutar cada milímetro de cuerpo virginal, y quiero que cuando lo hagamos tu estes segura. —me gira hacía un lado de la cama—lo siento me encanta tenerte arriba de mí pero tengo que hacer pissss— Se levanta rápido y sale corriendo al baño yo me quedo allí esperándolo ¡Ahhh! Alos me vuelve loca y me dijo que me quería ufff un gran día me siento y busco mi teléfono para ver la hora aún es temprano Alos duro unos cuantos minutos en el baño y luego regreso con el cabello humedecido y una toalla alrededor de la cintura. Por Dios hasta recién salido del baño se veía sexy. —será que puedo ducharme también— pregunté mientras me ponía las bragas y el suéter. Afirma Camino al baño y cuando le pasó al lado me da una nalgada. —¡Ehy! —me quejó. Él sonríe —lindo culo bebé. Echo a caminar más rápido ya en el baño me relajó cuando el agua empieza a recorrer mi cuerpo, tomo el shampoo y me lavo el cabello, luego busco en la repisa y veo el cepillo de dientes de Alos me cepillo los dientes porque esa es una costumbre que tengo cepillarme luego de bañarme. Cuando salgo del baño Alos está en la cama, le da unos golpecitos. —deberíamos descansar un rato—me dice. Me acuerdo a su lado y él me rodea la cintura y entrelaza sus piernas con las mías. —por favor si me duermo despiértame a las 3—le pedí al cerrar los ojos. —uju—fue lo único que respondió. Todo estaba en oscuridad, y en silenció no lograba ver nada hasta que escuché la voz de mi amado —Miroslava, perdóname. Abrí los ojos y Alós estaba sentado enfrenté de mí en bóxer y sin camisa. —¿Qué hora es?—le pregunto mientras me siento —son las 5. No, no no, es demasiado tarde me levanté de un brinco y tome mis pantalones él se acercó a mí. —te dije que me despertarás Alos—refunfuño. —tranquila ñiña aún es temprano. —no Alos, se suponía que debería ir a la fundación quedé con Andros de ir hoy. Su mirada cambió. —¡ah! con que ese es todo tu alboroto por Andros—dijo en voz tensa. —no es por Andros es por los niños. —por favor Miroslava crees que soy imbécil, te gusta ese tipo, anda y Vete lánzate en sus brazos. Quedé mirándolo con cara de pocos amigos —¿Qué te pasa?, no me hables así. —A no como quieres que te hablé si eres tú la que estás fallando. —fallando Alós, fallando, Andros es solo un amigo, además si vamos al caso te recuerdo que esta mañana tú estabas de lo más acaramelado con Yenni. Empezó a caminar de un lado a otro como si algo le sucediera. —por favor en tal caso esa tipa lo único que quiere es que me la folle en cambio a ti—me señalo con el dedo índice— te gusta Andros, yo podría follarme a Yenni pero sin sentimientos en cambio tú. Sentí una flecha traspasar mi pecho lo empujé—anda y follatela, anda, pues anda. Tome mi mochila y salí de su habitación escuché como algo de cristal estalló en el piso. No aguanté más y las lágrimas comenzaron a salir mientras bajaba las escaleras me tropecé con Ender. —¡hey!... ¡Hey !¿qué pasa?, ¿Qué haces aquí?—me pregunta con voz suave. Niego con la cabeza y continuo bajando cuando escucho los zapatos de Alós acercarse mientras grita—¡Miroslava!, ¡Miroslava! No presté atención y seguí caminando pero antes de que abriera la puerta Alos me tenía sujetada del brazo como pudo llegar tan rápido. —espera yo te llevó. Me crucé de brazos y quedé mirándolo paso su pulgar por mi mejilla—ya no llores vámonos. —uhhhh, creo que el demonio a perdido esta vez —grita Ender . Alos no voltea a mirarlo y le saca el dedo del medio. Salimos de la casa y subimos al coche el recorrido fue largo y silencioso.
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