fiesta

4570 Words
Bryan entró primero a casa, saludo a mamá con un gran abrazo, yo la mire y seguí de largo, subí las escaleras y revisé el móvil tenía tres llamada pérdidas de Ender. Le devolví la llamada mientras me quitaba los zapatos. «Hey, hola por fin vendrás a la fiesta.» «no lo sé Ender estoy cansada» Al fondo escuché la voz de Alos ya déjala mejor que no venga Para el poco tiempo que teníamos conociéndonos sabía que yo siempre le llevo la contraria. «Sabes que Ender cambie de opinión si iré pero... Puedo ir con Valentina.» «Si, sí claro » «Bueno estaré hay en un rato.» Me puse de pie y caminé al clóset la verdad no sabía que ponerme abrí las puestas de par en par y empezé a rebuscar entre mi ropa. Saque tres vestidos, dos vaqueros, dos franela, un shorts y un suéter ancho. Me probé los vestidos y ninguno me simpatizó, los vaqueros se ajustaban a mis piernas así que me decidí por el Vaquero n***o y una franela blanca de tiras que tenía un descotr en el pecho, y por último no podían faltar mis zapatillas Jordan Antes de ducharme llame a Valentina la puse al tanto de la fiesta acepto pero con la condición de que Joel también asistiera. Fui al baño me duché rápido y empecé a secarme el cabello, lo alice y lo deje suelto que me cayera por delante de los hombros, busque el estuche de maquillaje, no era muy fanática de maquillarme pero la ocasión lo amerita, me eché un poco de rímel, corrector de ojeras, una sombras blanca y un una pintura de labios rosada. Me miré al espejo por última vez antes de mirar el reloj, sabía que mamá siempre se acostaba temprano y papá hoy no vendría a casa espere a que fueran las 10. Tome mi teléfono, me quité los zapatos y abrí la puerta de mi habitación con cuidado, todo estaba en silenció, baje las escaleras una a una en puntillas llegue a la puerta principal y la abrí sigilosamente, solté un suspiro al salir de la casa si mis padres se llegan a enterar me matarían me pude los zapatos y caminé a la esquina hay estaba Valentina esperándome. En el asiento del piloto iba Joel con un suéter blanco y el cabello alborotado me saludó cuando entré al auto. Ellos no sabían donde vivía Alós, tuve que explicarles cuando llegamos habían muchos carros estacionados afuera. Le escribí a Ender Ya llegué estoy afuera. Voy respondió Valentina estaba como siempre espectacular y sexy un pantalón blanco y un top blanco que dejaba al descubierto su delgado y perfecto abdomen. Abrió los ojos y me dio una vuelta —estas de impactó Miroslava Me sonrojó La puerta de la entrada se abrió y allí estaba Ender con unas bermudas de cuadros una franelilla blanca, y el cabello peinado en un copete. —¡uau!,¡Uau!,¡Uau!, si no fueses la chica de mi hermano te saltaría encima, estás muy bien. —gracias. Se colocó a un lado para darnos pasó, saludo a Joel con la mano, la casa estaba llena de mucha gente alguna las conocía otras no. Quería preguntarle a Ender en donde estaba Alos pero no lo hice, la música estaba a todo volumen Ender me susurró al oído—disfruta la fiesta sabes que está es tu casa. Asentí Valentina se fue a bailar con Joel y yo me quede sola hay mirando a los lados viendo a la gente divertirse hasta que mis ojos chocaron contra una mirada fría y misterioso los ojos de Alós estaban clavados en mí jugueteando con el piercing de su labio. Llevaba puesto lo de costumbre una franela negra y unos vaqueros negros solo que estos estaban rotos en las rodillas el cabello lo tenía alborotado. Mi sorpresa fue cuando vi a Yenni a su lado tocando su pecho. Me volteé de inmediato tenía que salir de hay. Caminé hasta llegar a la cocina en donde estaban dos chicas que no conocía una rubia y la otra morena besándose, me miraron y siguieron en lo suyo. Fui al patio a tomar un poco de aire pero antes tome una botella de Vodka que conseguí, nunca había bebido pero siempre hay una primera vez para todo y estaba a punto de explotar la destape y le di un sorbo, quemó mi garganta y empecé a toser ¡j***r! Bebí muy rápido, ya en el patio me senté en él césped artificial, le di otro sorbo pero esta vez más despacio, quemó menos, mire al cielo preguntándole ¿Porque todo tiene que ser tan complicado?. Bebí de nuevo, ya estaba empezando a marear y decidí volver a dentro, las cosas me daban un poco de vueltas, sentía calor y por un momento pensé en las manos de Alós sobre mis pechos y sentí una punzada en el vientre ¡maldito Vodka! Dije para mí misma. Entre y Valentina se tropezó conmigo —Miros¿ estabas bebiendo? Asentí —ven vamos a sentarnos Cuando íbamos llegando al sofá vi a Alos aún con Yenni. Esta zorra me está colmando la paciencia. Alguien puso su mano en mi hombro, volteé a ver quién era ya que no estaba de humor para nada, sentí serenidad al ver a Brandon con una gran sonrisa de oreja a oreja se había cortado el cabello ahora lo llevaba casi rapado lo que resaltaba sus grandes ojos. Abrió sus brazos para que lo abrazará, no lo pensé dos veces y lo rodeé con mis brazos. —lo siento — susurro Negué con la cabeza —no seas tonto no has hecho nada. Se encogió de hombros Valentina y Joel sonrieron Empezó a sonar música urbana al fondo Brandon extendió su mano —solo una— hizo puchero Reí Gire el rostro de nuevo en dirección a Alos y seguía hay pero con los ojos inyectados en sangre, sabía que estaba echando chispas. Asentí y le di mi mano —Brandon sabes bien que yo no sé bailar. —yo tampoco solo sigue la música. Al fondo sonaba Jey wheller y farruko con otra noche más El alcohol estaba haciendo su efecto en mi cuerpo me sentía un poco relajada. Brandon reía y yo también. —estas bonita—acaricia mi mejilla —gracias. Se acercó un poco más a mí cuando vi que a nuestro lado estaban Alós y Yenni bailando pero a diferencia de mi ella le estaba restregando el trasero a Alos. Lo fulmine con la mirada con que Alós quiere jugar pues juguemos Tome el rostro de Brandon en mis manos dándole un beso al principio su boca no se abría pero en pocos segundos mi lengua fue recibida me tomo fuerte por la cintura para pegarme más a él, sentí un gran jalón en el brazo lo cual interrumpió nuestro besó. Sentí algo extraño la mano de Alos quemaba , literalmente me estaba quemando la piel, sin decir nada se lanzó sobre Brandon y le propinó un fuerte puñetazo. Brandon se limpio los labios con el antebrazo y se lanzó sobre Alos —¡ya! Alos— le supliqué No hizo caso y volvió a golpear a Brandon este lo esquivó y le dio un puño a Alos, me metí en midió para pararlos pero Alos me empujó a un lado utilizó tanta fuerza que caí al suelo lastimandome la muñeca, Alos voltio hacia donde yo había caído y dio un paso hacia mí, Valentina se puso a mi lado y ayudo a pararme. Más que irá sentía tristeza y dolor, rompí en llanto las lágrimas recorrían mis mejillas, Brandon sujeto de nuevo Alos por el brazo y le dio un golpe en la cara, vi como el aura de Alós comenzaba a volverse más fuerte, sus ojos ya habían cambiado de color, apretó sus puños y abrió un poco la boca dejando ver sus colmillos. Caminé hacia él cuando Ender apareció de la nada y se puso enfrente de Alos —¡vete a la habitación!— dijo Ender en un tono serio Alos no hablo y dio otro paso adelante, Brandon tenía los ojos de platós al ver a Alos así. Ender cerró sus ojos y al abrirlos de nuevo sus ojos eran de color violeta miraba a Alos fijamente muy poca gente se había dado de cuenta de la escena que estaba pasando ya que la música y el alcohol contribuían. Me puse al lado de Ender. —vamonos Alós, vamos arriba—le extendí la mano para que la tomara pero en vez de tomarla me apretó fuerte la muñeca que me había lastimado chille del dolor. —mierda, Alos la estás lastimando—dijo Ender en voz más alta de lo que esperaba— no me dejas otra opción no quería hacerte eso... Vuelvo a chillar porque me aprieta más duró y aparte del dolor también siento ardor. De repente me suelta y sin mirar atrás salgo corriendo hacia arriba. Subiendo las escaleras me tropecé con uno de los escalones, lastimandome el tobillo, abrí la primera puerta a la derecha nunca había estado en esa habitación una cama matrimonial vestida con un edredón rojo era más pequeña que la de Alos, me quité los zapatos y los puse a un lado fui al baño, había un jacuzzi y espejo en todas las paredes, me miré y estaba fatal el rímel se me había corrido, pero eso no era algo muy importante, lo que realmente me preocupaba era la marca que tenía en mi brazo y en la muñeca eran dos pequeñas quemaduras. Caí al piso como una niña tonta me había echó dañó Alós me había lastimado no solo fisicamente si no también a nivel emocional, pegue la espalda a la puerta de madera, escuché que alguien abrió la puerta y luego la cerró. Hundí el rostro entre mis rodillas a llorar de nuevo como una idiota. —estas bien— la voz de Alos recorrió desde mis oídos hasta lo más profundo de mi ser. No le contesté. —Miroslava, bebé perdóname, no se que...¡Maldita sea!, Es tu culpa tu besastes a Brandon. Ahora Alos quería culparme a mi de todo. Golpeo la puerta —abre o entró a la fuerza. No era de esperarse Alos entrando a la fuerza. Volvió a tocar pero un poco más fuerte —abre la maldita puerta ya Miroslava Golpeó tres veces más la puerta hasta que todo se quedó en silenció, escuché cuando recostó su cuerpo a la puerta soltó un suspiro de frustración.. — reconozco que la cagué, si me equivoqué, pero tu besastes a Brandon que querias que me quedara como un imbécil y ver como... Como te metía la lengua hasta la garganta. Una parte de mi quería abrirle y tirarme en sus brazos pero la otra parte estaba dolida y furiosa. —te entenderé si ya no quieres estar...—guardo silenció— —¡Alos!, ¡Alos!, ¡Alós! te estaba buscando—dijo una voz masculina ronca No la reconocía. —¿Qué quieres? Baasac —Lucifer te necesita Un silencio incómodo lleno la habitación —espera quién es esa humana que está detrás de tí Mierda como supo que yo estaba aqui. —de que... Hablas —Alos sonaba nervioso. Esto andaba mal para Alós estar nervioso quiere decir que es grave el asunto. —humana sal quiero verte. Mi cuerpo se levantó encontrá de mi voluntad, no tenía control de mis movimientos intende detenerme pero era en vano. Tome el pomo de la puerta me estaba debatiendo si abrirla o no. —¡SAl!, que te quiero ver Ángelus. La puerta se abrió y Alós me miraba fijamente con los dientes apretados. Enfrente de mi estaba un demonio lo sabía por el aura negra de su cuerpo, su mirada era pura maldad, sus ojos eran de color blanco, calvo y de piel morena. Echo la cabeza a un lado—si que eres hermosa— Como puede verme si llevo la pulsera, bajé la mirada y al llegar a mi muñeca note que ya no la tenia, pero como si yo me asegure antes de salir de casa si la llevaba, y caí en la cuenta de que esa muñeca era la que Alós me había lastimado. En un párpadeo el demonio estaba detrás de mí, pego su nariz a mi cuello —me encanta. —dejala Baasac esa humana es mía Quería moverme pero el cuerpo no me obedecía Pasó su lengua por mi mejilla me pareció un gesto asqueroso pero no podía hacer nada estaba en un estado en donde mi mente y mi cuerpo no obedecían. Alos dio un paso adelante —detente, te dije que era mía. Hizo un sonido extraño con su lengua —no veo que este marcada por tí, además sabes que su alma le pertenece a Lucifer. —es mía Baasac ahora alejate de ella— los ojos de Alos estaban cambiando de color se quitó la pulsera que él siempre llevaba y sus Alas comenzaban a desgarrarle la piel, el suéter n***o que llevaba quedó tirado en el piso. —¿que intentas? Alos —el demonio volvió a olerme —sabes a que hueles, a rencor—solto una carcajada que irritaba mis oídos —sientes rencor por tu padre, por tu madre. A mí mente llegaban las imágenes del rostro de mis padres. —hay humana que curioso, sientes rencor por la vida hasta por tí misma, y sientes rencor contra Dios por no salvar a tu hermano me vuelves loco.— pasó su lengua de nuevo por mi mejilla. Como podía saber todo eso. —no te lo vuelvo a repetir alejate de ella Alos se lanzó encima de Baasac este lo esquivó con gran facilidad. —Alos eres un egoísta compartela, además Lucifer se enojara contigo. —¡Callate!— la voz de Alos era ronca note que su cuerpo tembló un poco y vi como los colmillos comenzaban a desfigurarle el rostro, garras, y dos pequeños cachos se asomaron en su rostro, nunca había visto a Alos de esa forma. Se volvió de nuevo hacia Baasac los dos demonios peliaban mientras que mis piernas seguían allí pegadas al piso sin poder moverme. Baasac golpio a Alos este cayó al piso el demonio echo la cabeza a un lado, me miro sonrió de su mano izquierda salió un pequeño puñal de plata. —sabes muy bien lo que pasaría Alos si está daga te traspasa La puerta se abrió de par en par Ender entró y le dio un golpe al demonio desequilibrandolo Le tendió la mano a Alos para que esté se parara pero una gran espada traspaso el pecho de Ender vi como su cuerpo caía en cámara lenta. —nunca des la espalda— dijo el demonio. Se me aceleró la respiración y caí de rodillas al piso. Ender cayó encima de Alos. —¡no!,¡no!, ¡no! ,Ender hermano, no me dejes Ender. Alos lo tenía entre sus brazos. Ender tosió y como pude me arrastre hacia ellos, mire a Alos y una lágrima de sangre recorría su mejilla. Puso la cabeza de Ender en mi regazo, su mirada era fria, inexpresiva, y algo aterradora. —cuidalo—dijo mientras se ponía de pié el color de su cabello se aclaró un poco más sus alas se volvieron un poco más grande tomo la espada del pecho de Ender y miro a Baasac, el solo reía con malicia El cuerpo de Ender estaba inerte estaba derramando mucha sangre por la herida, esa imagen me hizo recordar a Benayun, sabía que tenía que parar el sangrado lo coloque a un lado y me pare fui corriendo al baño y tome una toalla. Con la toalla hacia presión en la herida para que no sangrando tanto pero era en vano la sangre era abundante, la sangre de Ender era de un color vinotinto, las puntas de mi cabello se mancharon con su sangre mientras yo trataba de parar el sangrado Alos estaba batallando contra Baasac —vamos Ender, no mueras—susurre. Lágrimas empezaron a brotar de mis ojos —¡vamos!, ¡vamos!, ¡vamos!—hacia presión una y otra vez, le tome el pulso, pero su cuerpo estaba frió y no lograba sentir su pulso. —Ender, Ender no te mueras Alos te necesita. —¡maldito!, Lucifer se enterará tarde o temprano— mire en dirección a Alos y Baasac yacía en el piso con la espada clavada en su pecho. —¡Callate!—Alos la hundió un poco más y él demonio fue desvaneciéndose convirtiéndose en polvo. Alos camino hacia nosotros me miro y su cuerpo empezó a tomar su forma de nuevo. —ya está muerto— dijo con voz entre cortada. —llevemos lo a una clínica—dije para alentarlo Negó con la cabeza —y que diremos que un demonio lo atacó. Alos se arrodilló enfrente de Ender —perdoname siempre hecho a perder todo, siempre te meto en problemas. Los ojos de Alós se volvieron vidriosos y su labio inferior temblaba no aguanto más y rompió en llanto, ver a Alos así me partía el corazón mis lágrimas empezaron a caer sobre el pecho de Ender de repente una luz brillante rodio su cuerpo, su herida comenzó a cerrarse a gran velocidad dio un respiró fuerte y abrió los ojos. Alos me miraba confundido, hasta que toda la habitación se llenó de una extraña luz segadora pestañie y allí estaba de nuevo Benayun. —cuando la lágrima de un demonio y un ángel se unen la muerte se vuelve vida, el mal se vuelve bien y el amor sana las heridas—dijo mientras se acercaba a mí. Yo estaba boquiabierta Benayun seguía conservando su apariencia de niño pero sus ojos eran de un azul intenso. Alos gruño —tranquilo Alos eso te corresponde decírselo a ti no a mí. —Be...Be...Benayun. Él sonríe —soy tu ángel guardián Miroslava, pero hay cosas que tienes que saber... Andros se encargará de contarte todo, en tres días cumples 18 años ese día toda la verdad será revelada, ahora me tengo que ir, a Alos otra cosa no vuelvas a ponerle una mano encima a Miroslava sabes a qué me refiero. Mis ojos se abrieron como plato ¡Ah! será que está hablando de...y Benayun volvió a verme —no Miroslava no me refiero a eso, me refiero hacerte dañó, tú eres libre de entregarle tu cuerpo a quien quieras, a un ángel, a un demonio, o a un humano es tu decisión ni yo ni nadie interviene en tus sentimientos. Mierda a un ángel, está hablando de Andros mire de reojo a Alos y este tenía los dientes apretados Tragué saliva y volvió a dirigirse a Alos — se que intentas pero no te dejare Alos, vamos a ver hasta dónde llegará tu juego Príncipe del infierno Mire a Alos confundida “principe del infierno" a que se refería. —Miroslava busca a Andros mañana en el parque allí el te explicará todo, nos vemos. Su cuerpo empezó a desaparecer. Ender se sentó —¡uau! mori y volví a resucitar genial—tenia una pequeña sonrisa en su rostro. Miro a Alos y parpadeó varias veces —estabas llorando por mi Alos lo ignoró—no lo puedo creer Alos estaba llorando y por mí—me miró y yo Asentí. Me puse de pie y ayude a Ender a levantarse pero las piernas me flaquearon y casi caí al piso pero Alos me agarró y al verlo así recordé la segunda vez que nos vimos que fue cuando me dejó caer. —esta vez no— pasó su mano por mi cintura y me cargó— Ender Miroslava tiene que descansar ya sabes que tienes que hacer con los demás. —Alos, pude borrar la memoria de todos pero el besó que Miroslava y Brandon se dieron sabes que no puedo hacer nada el chico lo deseaba. Inhaló fuerte —no importa caminó a la puerta cerré los ojos y me pegue a su pecho. El agua me llegaba a la cintura estaba fría, mire alrededor y estaba en medio de lo que parecía un río, mire al cielo y estaba nublado caminé quería salir de allí me estaba congelando estaba vestida solo con una bata blanca de seda , mis pasos eran muy lentos las piernas me temblaban no tenía fuerza, caminé unos pocos centímetros, en medio del río había un espejo Me detuve y lo tomé cuando lo miré me lleve una gran sorpresa tenía dos pequeños cachos sobre mi cabeza la espalda comenzó a dolerme sentí que se me desgarraba —Ahhhh— grite de dolor cuando un par de alas blancas salieron de mi piel desgarrada. Qué era esto, que sucedia, un sueño si tenía que ser un sueño corrí hasta que por fin conseguí la orilla dos sombras estaban esperándome una negra y la otra blanca. —Falta poco—dijo una de las sombras. Escuché a lo lejano mi teléfono sonar eso fue lo que me despertó, me levanté exaltada buscándolo cuando lo tome el número de papá estaba reflejado en la pantalla, mire la hora eran las 8 am —¡j***r! me quedé dormida, ahora sí que me matan. —tranquila— dijo Alos desde la entrada llevaba un pantalón de chándal n***o que le resaltaba las entradas de su abdomeMe levanté de un saltó solo llevaba las bragas y el sujetador me tape, Alós soltó una carcajada. —¿porque me desnudastes?—pregunto un poco nerviosa —tu ropa estaba muy llena de sangre tranquila mandé a que te compraran algo y deben estar que llegan. Tocaron la puerta, él medio abrió y tomo lo que parecía un paquete. Me tendió la pequeña bolsa rosa la abrí y dentro había un juego de ropa interior de bragas azules de encaje eran algo pequeñas para mi gusto en ella no aplicaban dejar algo a la imaginación y un sujetador era del mismo color con encajes, también había un vestido blanco de flores estaba muy lindo. —gracias todo está muy lindo me voy a duchar para vestirme. Alzó una ceja pero no protestó. Me metí al baño deje el sujetador y la bragas a un lado, y abrí la regadera, la puerta se abrió de golpe y Alos me miraba de pie a cabeza me tape con las manos como pude —¡Alos! ¡largateeeee!—mi grito hizo eco Él solo se humedeció los labios y se fue acercando a mí se pasó la mano por la nuca y se mordió el labio inferior, con un gesto cariñoso puso mi cabello empapado por detrás de mí oreja, acarició mi mejilla y ya mis hormonas estaban a millon se mordió el labio inferior y me aparto las manos de mi pecho —porque las escondes si sabes que me encantan tus tetas. —¡Alos! — le supliqué pero para ser sincera mi súplica no era para que se fuera En un párpadeo estaba enfrente de mi empapándose de agua pego su cuerpo al mío obligándome a pegar la espalda de la pared. Con una sola mano tomo mis muñecas y las paso por encima de mi cabeza. —te borraré ese beso de anoche— comenzó a besarme soltó mis muñecas y con su mano empezó a tocarme el pecho mis pezones se endurecieron con su tacto. Solté un gemido —eres mía bebé. Mientras que con una mano tocaba mi pecho con la otra tocaba mi zona más sencible. Hundió uno de sus dedos Gemi —asi me gusta ñiña, me encanta como tu cuerpo me responde. Pego su erección a mi entrepierna. Jadeó Quería tocarlo quería sentirlo con mis manos temblorosas tome su pantalón de chándal empapado y se lo quité ¡Oh Dios! No llevaba bóxer. Lo tome con mi mano y empecé a tocarlo, quería saborearlo de nuevo quería sentirlo en mi boca. Me arrodillé lo miré se muerde el labio y prosigo a meterlo en mi boca lentamente. Él gime —me encanta como me follas con la boca. La diosa que llevo dentro se enorgullece y sus palabra me llenan de confianza pasó la lengua por la punta. Él se retuerce de placer toma mi cabello mojado y lo pone hacia atrás. —¡Ahh! j***r Miroslava me encanta bebé. Chupeteaba, lamía, y besaba su erección. —voy a correrme. Dio un último suspiró cuando sentí que mi boca se llenaba del líquido caliente. Me puso de pie y de nuevo metió el dedo en mi sexo, adentro y afuera, una y otra vez en movimientos lentos y rápidos, las piernas me temblaron —vamos bebé correte para mi. Mi vientre se contrajo y sentí como mi cuerpo llegaba al orgasmo. Nuestra respiración era muy agitada él pego su frente a la mía —te quiero Miroslava. Sonreí— te quiero Alos Me tendió una toalla. —aunque así te vez bien—echo la cabeza a un lado —Alos, ¡dame!— se la quité Rodie mi cuerpo con la toalla salimos del baño y él se puso un bóxer n***o y como siempre unos vaqueros negros ajustados. Yo me puse en conjunto de bragas y sujetador que me había regalado. —¿como me queda? Se mordió el labio inferior y note el brillo en su mirada se echó un poco hacia adelante apoyando sus hombros en las rodillas con su dedo índice hizo un gesto de que modelara y asi fue caminé de un lado a otro. —te queda demasiado bien, me dieron ganas de volverte a tocar. Alce una ceja y me puse el vestido rápido me llegaba a las rodillas me miré al espejo y me quedaba como anillo al dedo. Mi teléfono no dejaba de sonar. Alos termino de vestirse y bajamos Ender estaba en la cocina. —te vez como más relajada—rie de carcajada. Sabía que tenía la cara como un tómate —gracias por salvarme anoche—dijo mientras me daba un pedazo de pan. Alos me tomo de la mano —vamos que tu padre debe de estar echó una fiera Nos despedimos de Ender y nos montamos al auto. Había algo que quería preguntarle a Alos así que tome fuerzas —Alos,¿ porque Benayun te dijo ayer príncipe del infierno? —Miroslava... Es una historia larga te la contaré después —puso su mano en mi muslo. Decidí que estaba bien le daría tiempo para que me contará todo no quería arruinar el momento. Cuando estacionó a un lado de casa apagó el motor lo cual me confundió porque pensaba que se iba a ir. Antes de bajar me tomo por la muñeca como inspeccionando y noto el enrojecimiento de la noche anterior. —perdoname, no debí haberte hecho daño...—agacho la cabeza Tome su barbilla y la subí— te quiero. —Miroslava ¿siempre estarás a mi lado.? No se porque me lo preguntaba pero Asentí —siempre Alos Besó mis labios rapido—vamos enfrentemos a tu padre. Trague saliva, entrelazó su mano con la mía y camino a mi lado...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD