RAVEN —¿Cuándo te las hiciste? —¿Eh? Me giro en el océano, mi cuerpo aclimatándose lentamente a su temperatura helada. Hoy es otro día caluroso pero nublado. Tal vez si hubiera sol, el agua no estaría tan malditamente fría. Caleb me hizo correr de nuevo esta mañana y mis piernas nunca han estado tan adoloridas. —Estas —dice Caleb, girándome de nuevo y pasando sus dedos por los tatuajes que tengo a ambos lados de mi columna. —Ah. Me los hice en mi cumpleaños dieciocho. Los había querido por años, pero mi padre me hizo esperar hasta ser legal —prácticamente pongo los ojos en blanco al decir eso, considerando que mi padre tiene un montón de tatuajes y la mayoría no fueron hechos legalmente. —Tu espalda parece un chelo. Me río entre dientes por cómo lo dice y luego tiemblo contra su toq

