ELLE —Muy bien, chicos, vamos a ponernos en movimiento. Es un hermoso día de otoño. El aire está fresco, las hojas caen, y vamos a conectarnos con la naturaleza. Ahí fue cuando todos gimieron. Nunca puedo decir si es por lo de “chicos” o por el intento de hablar como en la secundaria. De cualquier forma, se mueven, y eso en mi opinión equivale a una victoria como maestra. Básicamente, estoy rockeando en esto de enseñar. ¡Aunque la educación s****l empiece en cuatro malditas semanas! Bridget dice que solo tengo que seguir el currículo, pero ¿alguna vez han intentado poner un condón en un plátano frente a un grupo de adolescentes de trece y catorce años sarcásticos como el demonio? Sí, no lo creo. Es una tragedia—o comedia—shakespeareana en formación. Recorremos los terrenos de la escu

