ELIZABETH En las cuatro semanas desde mi convulsión, el tiempo ha pasado a velocidad warp. Y no necesariamente en el buen sentido. Janet regresó después de su tiempo libre, más venenosa que una serpiente y más despiadada que una en plena competencia por devorar ratones. Carter tuvo que reajustar los horarios de todos, incluido el mío. Ahora trabajo principalmente con la doctora Westerfield, y Janet trabaja sobre todo con Carter. Incluso si él me cambió de turno para que nuestros horarios coincidieran, no se necesita ser un genio para darse cuenta de que lo hizo porque está preocupado por mí. Aun así, no soporto lo cerca que trabaja de Janet y no conmigo. Algo de lo que ella está insoportablemente orgullosa y que ama restregarme en la cara. Me está sacando del quirófano y dándome más sup

