KIERAN Entrelazo mis dedos con los de Avery y miro por encima de mi hombro en dirección a Brenda. —Levanta el teléfono fijo y presiona la tecla de numeral. Dile a la persona que conteste que quieres palomitas estilo cine y cualquier dulce que te guste. Lo conseguirán en el cine de la esquina. Brenda salta del sofá, levantando el puño en el aire. —Kieran… —Avery, no lo hagas cambiar de opinión. Por favor. —Brenda junta las manos en súplica, rogándole a Avery con ojos de cachorro—. Por favor. —Está bien. Pero no abuses. —No lo haré. —Suelta un chillido de alegría. Con eso, arrastro a Avery detrás de mí, a través del apartamento. No me importa qué pida Brenda o si abusa. Todo lo que sé es que ahora mismo, necesito a Avery debajo de mí. Mi cuerpo dentro del suyo. La puerta se cierra, y

