«Voy a conquistarte.» Isabelle miró a Leandro, sentado sobre la alfombra mientras jugaba con Alessandro. Se mordió el labio al darse cuenta de lo mucho que disfrutaba de verlos juntos, compartiendo como padre e hijo. Sobre todo, de lo feliz que Alessandro se mostraba cada vez que estaba con él. En algún momento, llegó a pensar que Alessandro iba a sentir rechazo por su padre, pero se alegraba de que no fuera el caso. —¿Es en serio? —preguntó Milena, parándose a su lado. —¿De qué hablas? —De él —dijo, señalando en dirección de Leandro—. Pensé que solo vería a Alessandro los fines de semana. La impresión que tuve cuando viajamos a la ciudad era que no querías verlo, ni que te viera —comentó la muchacha. —Han pasado algunas cosas desde entonces, Milena —respondió ella con un ligero susp

