Lo tomo de la mano y lo arrastro hacia un puesto de comida entre los varios qué hay en este pasaje del centro de Roma, el suspira y camina
- Espera deja y atiendo esta llamada si? Ve adelantándote no te perderé de vista - contesta su teléfono y se queda hablando por este de algo importante. Camino entre algunos puestos y veo de todo, miro dos y siento que alguien se acerca a mi, veo un chico algo joven como de dieciocho años más o menos muy apuesto pero es un bebé
- Te recomiendo los Trapizzino, son muy ricos
- Muchas gracias
- Mucho gusto -Yo sonrío amablemente, aceptando su mano el la aprieta - No eres de por aquí ¿cierto?
- No, no soy de aquí
- Déjame adivinar, Alemania?
- Bueno… si, si
- Te invito el Trapizzino
- No, no de hecho estoy esperando a alguien
- Novio?
- Algo así
Veo a Ares venir a nosotros con el ceño fruncido y yo sacudo mi mano empujándome mientras el hace un gesto preguntando que quién es el tipo, Ares llega a mi lado y me toma de la cintura.
- Tú debes ser su novio
- Efectivamente si - ambos se ven fuertemente, vaya este chico tiene pelotas - Niño ¿se perdieron tus padres?
- No y ¿a ti?
- Déjame presentarme
- No me interesa conocerte a ti, sino a ella.
El chico me señala y yo levanto mis cejas impresionada por el coraje de este
- Es en serio? ¿Acaso sabes quien soy?
- Te dije que no me interesa, Tú tampoco sabes quien soy yo ¿podrías darme tu número?
Ares se adelanta molesto y yo me pongo frente a Ares, alzando mis manos y poniéndolas en señal de pare
- Mira…
- Tobby
- Tobby, mi amigo es algo… difícil, ¿podrías por favor ahorrarte una golpiza que no te permitirá levantarte?
- Preciosa, yo también se defenderme pero me alejare, y te advierto a ti amigo… - Se aleja señalando a Ares - Si la vuelvo a ver no la pierdas de vista por qué te la robo
- Este tipo…
Pongo mis manos en su pecho e intento retenerlo.
- Ese Niño tiene muchos huevos
- Y grandes joder! Que pesado a lejos se nota que es súper caprichoso ¿que era lo que te iba a regalar? Yo te lo doy
- Quería darme a probar unos Trapizzinos
- Oh si, son buenos ven
Me toma de la mano y la enlaza con la mía el las ve y sonríe, una sonrisa hermosa y espontánea lo que me hace sonreír también
- Se siente bien no?
- Si… - el asiente y sonriente me compra el Trapezzino relleno de pepperoni y queso mozzarella, está súper delicioso, le doy el último mordisco y gimo al sentir el sabor en mi boca veo a Ares mirándome seriamente y achica sus ojos advirtiéndome lo siguiente
- Si vuelves a hacer eso te follo en el primer rincón que encontremos
- Estuvo muy bueno
- Si, son deliciosos
- Hoy tengo un evento, necesitamos comprarte un vestido
- ¿Evento de que?
- Es una fiesta benéfica
- Bueno… si sabes que yo soy una stripper? Yo no sé de eso
- No te preocupes, eres perfecta, lista?
- Para?
- Para buscarte un vestido
- Vale, vale
- Estamos de suerte que tengo una amiga que está aquí en al ciudad y se encarga de vestirnos
- ¿Perdon?
- No te pongas celosa si?
Me rodea con su brazo por el hombro y mete su otra mano en su bolsillo y caminamos hacia un centro comercial que está cerca
- No estoy celosa
- Si claro, se que si
- No - solo un poco
- Tú eres una celosilla eh? Entonces tendremos varios problemitas - Lo miro frunciendo más mi ceño - Chica yo tengo un historial pero no te preocupes hora mismo soy para ti y solo para ti - me da un beso en la cabeza y entramos a una tienda súper elegante y veo a una chica rubia muy bien vestida acercarse y sonreírle a Ares, es muy linda la verdad
- Señor Müller bienvenido! Un gusto siempre verlos a usted y a su hermano, hola - me saluda y yo le saludo con una mueca pero ella es muy alegre
- Ella es mi novia - miro a Ares sonriendo y luego a la chica y lo sigue viendo normal sin decepcionarse… okey no le gusta, la juzgue, joderrr - su nombre es Julie y necesitamos un vestido para el evento de esta noche
- Su traje de esta noche ya está listo, su hermano me pidió que le diera esto, y dijo las siguientes palabras “para que se siga haciendo el chistoso” - me entrega una corbata colorida y el lanza una risa sarcástica
- Idiota
- Yo creo que es divertida - me rio y el se guarda la corbata en su bolsillo
- Me sigue por acá señorita por favor, mi nombre es Kea y me encargo de los vestidos de los hermanos Müller y el señor castlergeith
- Mi nombre es Julie
- Bien señorita Julie, le mostraré lo mejor de lo mejor
- Con uno sencillo estaría bien en realidad
- Créame… ya una chica intentó convencerlo a uno de ellos que no gastara tanto dinero y es lo que más termina haciendo
- ¿Que chica?
- No me compete decirle quien pero es la novia del hermano del señor Muller así que puede quedar tranquila, el no ha traído a ninguna mujer aquí… bien, mire
Veo una fila de vestidos hermosos conectados a detectores
- Jo… der…
- Quieres verte sexy… verte elegante… acentuado, holgado, satin, brillos
- Bueno quisiera algo… esbelto, pocos brillos porque no quisiera llamar la atención, que no sea blanco, y puede ser seda
- Tengo el Perfecto y te quedará precioso
Ella toma un control y la base de los vestidos comienza a moverse hacia delante, donde tiene varios vestidos de seda toma un gancho y me muestra un vestido hermoso color nude con unos tirantes de brillos pero pequeños
- Es hermoso Kea
- Y a ti te quedará de infarto, ese hombre va a morir, probémoslo
Me meto en el probador y pongo el vestido, es suave, es sedoso, se amolda a mi cuerpo y marca mis curvas y tiene una abertura desde la cadera derecha hasta abajo
- Ten estás
Me pasa unas sandalias de tacón altísimas color transparente, salgo del probador y ella lanza un grito ahogado yo volteo viéndome en el espejo
- Es hermoso Kea
- Te recomiendo - se monta en un banco para alcanzarme - hacerte unas ondas y llevarte el cabello a un solo lado para que tu cuello se alargue y te veas más perfecta
Luego de devolvérselo y que ella me lo empaque voy a Ares y lo veo midiéndose un suéter de lana cuello de tortuga n***o manga largas, me acerco por detrás y lo abrazo poniendo mis manos en su pecho
- te queda muy lindo
- Cierto? Gracias, tú me haces lucir mejor - me regala una sonrisa con sus hoyuelos y se lo lleva puesto después de pagar el vestido y las sandalias que costaron mis dos riñones.