PVO Natalia No podía creer lo que Dulce me decía sobre Tyler, un tumor, desmayo, que no lo veía, todo se acumulaba en mi cabeza y entendía porque. Estaba preocupada, aún me preocupaba ese imbécil egocéntrico que siempre fue un maniático del trabajo. Supongo que ese tumor fue un descuido de él mismo. Apenas Dulce regresa a su casa, salgo hacia el único lugar que sé que puede estar, su apartamento privado. Una vez me contó que en Nueva York tenía el apartamento más grande de todos y me dió su dirección, eso fue cuando éramos amigos en París, en ese entonces, yo ignoraba quien era él y sin darme cuenta, poco a poco le fuí abriendo mi corazón. Mientras manejo, aún recuerdo cómo conocí a Tyler Donovan, aunque jamás imaginé que este mismo hombre que me propuso matrimonio en la torre Eiffel, f

